Asma y alergias: ¿la demostración de un «efecto perro» protector?

Como dijo Brigitte Bardot, «un perro o un gato es un corazón rodeado de pelos»... y con bacterias en el interior, podríamos añadir. ¿Qué ventajas podría tener la exposición temprana a una mascota?

 

Cada vez hay más estudios que muestran que algunas bacterias serían beneficiosas para los niños de los amos de perros y gatos: exponerlos desde una edad temprana a una mascota reforzaría su sistema inmunitario. Es la «hipótesis de la microbiota», la cual todavía no cuenta con el consenso de la comunidad científica. Un nuevo estudio lleva agua al molino de esta teoría y al de los amantes de los perros, al caracterizar las modificaciones aportadas por un chihuahua o un labrador en el entorno microbiano doméstico.

Un protocolo riguroso

Un equipo de investigadores estadounidenses reclutó 27 familias a punto de adoptar un perro y otras 27 sin perro ni ningún otro animal peludo. La parte crucial del estudio consistía en recuperar muestras de polvo unos cuantos días después de la llegada del perro y un año después, siguiendo un protocolo absolutamente riguroso: en la habitación donde los residentes pasaban la mayor parte del tiempo, primera aspiración en un rectángulo prefabricado de un metro por dos durante diez minutos; cambio de bolsa; después aspiración alrededor, sin olvidar los zoclos, las esquinas ni los muebles, tanto por encima como por debajo.

Un «efecto perro» aún mal definido

Desde las primeras semanas en sus nuevos hogares y hasta el primer año después de su llegada, los perros enriquecieron el entorno bacteriano doméstico con algunas especies, algunas de las cuales se asocian con un menor riesgo de desarrollo de asma y alergias. En los niños, esto podría estimular el sistema inmunitario (un parámetro esencial que requiere confirmación mediante otros estudios). Pero muchas preguntas persisten sobre este «efecto perro» protector: ¿qué bacterias o combinaciones de bacterias están implicadas y cómo modelan estas la flora intestinal de los niños? ¿Provienen de los propios cánidos o del entorno exterior, tales como los gérmenes «polizones» agarrados a los pelos de los perros? ¿Qué tipo de pelaje –por tanto, de raza–  conviene elegir? Será necesario aspirar muchas veces el polvo para saberlo con precisión.  En cuanto a los propietarios de gatos, que se tranquilicen: también se ha observado un «efecto gato» positivo en otras investigaciones. Ahora, a adoptar...

 

Bibliografia:

AR Sitarik et al. Dog introduction alters the home dust microbiota. Indoor Air 2018; Feb 22