¿Cuál es la influencia de la microbiota nasal en el olfato?

El estudio de la relación entre la microbiota nasal y el olfato se encuentra todavía en sus inicios. En este contexto en el que todavía hay mucho por descubrir, un equipo de científicos austriacos investigó la relación entre la composición de esta microbiota y las funciones olfativas.

 

Al igual que la vista, el oído, el tacto y el gusto, el olfato es fundamental para nuestro equilibrio. Nuestra capacidad de percibir olores orienta la manera en la que vemos el mundo y, por lo tanto, nuestro comportamiento a varios niveles: alimentación, análisis del peligro, comunicación no verbal, etc. ¿Pero cuál es el papel de la comunidad microbiana nasal en este sistema?

Microbiotas muy diferentes

El sistema olfativo humano es capaz de distinguir una gama muy amplia de olores gracias a los numerosos receptores que recubren la mucosa nasal. Dado que la microbiota interviene en el desarrollo de este epitelio, los investigadores se interesaron en la relación entre la microbiota nasal y la función olfativa. Para ello, reclutaron a 28 personas con un olfato «normal», 29 con un olfato «particularmente desarrollado» y 10 con un olfato «defectuoso», y evaluaron la capacidad de los participantes para detectar olores, distinguirlos unos de otros e identificarlos. Primera observación: los tres grupos tenían composiciones microbianas muy diferentes.

Olfato saturado = olfato defectuoso

A diferencia de lo observado en otras enfermedades, las personas afectadas (con una baja capacidad de detección de olores) son aquellas que tienen la microbiota más diversificada. Las bacterias identificadas en estas personas son conocidas por producir compuestos con olores fuertes y desagradables que, por tanto, modifican su percepción sensorial. Habida cuenta de los resultados obtenidos y de que la detección de olores desempeña un papel importante en los hábitos alimentarios y la estimulación del apetito, los investigadores decidieron estudiar la relación entre la flora nasal, el índice de masa corporal (IMC) y el olfato. Lograron confirmar parcialmente su hipótesis: la microbiota nasal varía en función del IMC, pero el escaso número de personas incluidas en el estudio no permitió demostrar una relación con la función olfativa. Los resultados animan a los autores a completar sus datos y a intentar determinar si la microbiota nasal es la que influye en el olfato o viceversa. En un contexto en el que las disfunciones olfativas afectan a una de cada cinco personas y en el que los problemas de oído, nariz y garganta son tan frecuentes (rinosinusitis crónica, etc.), la modulación de la flora nasal representa un enfoque terapéutico que merece una exploración más profunda.

 

Bibliografia :

K. Koskinen, J. L. Reichert, S. Hoier et al. ; The nasal microbiome mirrors and potentially shapes olfactory function ; Scientific Reports (2018) 8:1296.