¡Elija bien los productos de limpieza si quiere proteger a sus hijos de la obesidad!

Algunos productos de limpieza tienen un impacto en la microbiota intestinal de los lactantes. Especialmente aquellos que sirven para desinfectar podrían favorecer el desarrollo de bacterias que aumentan el riesgo de obesidad a una edad más avanzada.

 

El refrán “lo mejor puede ser enemigo de lo bueno” podría aplicarse a los obsesionados con la limpieza cuando hay un lactante en casa. Un estudio estadounidense demostró que los productos utilizados para limpiar la casa influían en el equilibrio de la microbiota intestinal de los bebés. En particular, aquellos productos que pertenecen a la familia de los desinfectantes parecen ser más nocivos e incluso podrían favorecer el sobrepeso a los 3 años.

Bacterias que favorecen el aumento de peso

Para poder llegar a esta conclusión, los investigadores llevaron a cabo un seguimiento de 757 recién nacidos hasta que cumplieron los 3 años. Hacia la edad de 3-4 meses, su flora intestinal se analizó minuciosamente y las madres especificaron qué productos de limpieza utilizaban. La primera conclusión obtenida fue que los líquidos limpiadores no reducían la riqueza ni la diversidad de la microbiota, pero sí alteraban su composición. Los desinfectantes (productos químicos como la lejía o el agua oxigenada que destruyen bacterias y virus), aumentan considerablemente la cantidad de ciertas bacterias intestinales, particularmente aquellas que pertenecen a la familia Lachnospiraceae, un grupo bacteriano que, según estudios realizados en animales, se encuentra relacionado con un nivel excesivo de azúcar en sangre y un aumento de la grasa abdominal. Los lactantes más expuestos a los desinfectantes y que presentan, por tanto, concentraciones más elevadas de Lachnospiraceae, tienen mayor riesgo de presentar un IMC* elevado y ser obesos durante la infancia.

Largas jornadas en casa

Los bebés expuestos a otros productos de limpieza (detergentes, quitamanchas y productos ecológicos fabricados a partir de sustancias naturales) también presentan desequilibrios en la microbiota intestinal, pero son menos notables y tienen menor repercusión. De esta forma, los lactantes expuestos a detergentes tienen un IMC dentro de la media y aquellos que están en contacto con productos ecológicos son aún más afortunados. De hecho, el riesgo que tienen de sufrir sobrepeso o de ser obesos cuando tengan 3 años es reducido. Este resultado es tranquilizador habida cuenta de que los lactantes pasan un 80% del tiempo en el domicilio familiar y que, por tanto, su exposición a estos productos es prolongada. No obstante, los investigadores advierten que hay que ser prudentes, ya que parece ser más frecuente recurrir a los desinfectantes en hogares donde el niño nació mediante cesárea, recibió antibióticos antes de nacer o ha sido expuesto al tabaco, todos ellos elementos que también podrían influir en el riesgo de sufrir sobrepeso.

*Índice de masa corporal

 

Bibliografia :

Tun MH, Tun HM et al. Postnatal exposure to household disinfectants, infant gut microbiota and subsequent risk of overweight in children. CMAJ, 17 septembre 2018