Hipertensión: cuando la microbiota echa sal en la herida

Una pizca de sal menos podría bastar para modificar la microbiota intestinal de las mujeres hipertensas. Sus bacterias producirían entonces gran cantidad de ácidos grasos beneficiosos que, una vez en la sangre, reducirían la presión arterial y la rigidez de las arterias.

 

Los hipertensos lo saben: tienen un riesgo mayor de accidente vascular cerebral, infarto de miocardio e insuficiencia cardiaca, y tienen que controlar su dieta, en especial el consumo de sal porque la sal y la hipertensión no hacen buenas migas. A juzgar por los estudios realizados con ratones, el mecanismo que los relaciona podría tener su origen en las entrañas. Además, ya que toda nuestra alimentación influye sobre la microbiota, ¿por qué no la sal?

Una microbiota sensible a la sal

Unos investigadores británicos se preguntaron si una dieta rica en sal podía modular la microbiota intestinal. El experimento que realizaron con 145 pacientes hipertensos no tratados parece darles la razón: una reducción del consumo de sal, incluso modesto, modificó los tipos de bacterias albergadas en sus intestinos. Su microbiota intestinal así modificada producía más ácidos grasos de cadena corta (AGCC)*, sustancias que pasan al torrente sanguíneo de los pacientes y activan receptores vasculares. Esto resulta beneficioso para los hipertensos ya que el aumento de los AGCC que circulan por la sangre parece acompañarse de una disminución de la presión arterial y de la velocidad de onda del pulso, que mide la rigidez de las arterias. Este efecto beneficioso podría tener relación con las propiedades antiinflamatorias que se atribuyen a estos ácidos grasos de origen bacteriano.

Únicamente en las mujeres hipertensas

Otra enseñanza del estudio: los mecanismos que intervienen serían diferentes entre las mujeres y los hombres. Observando con mayor detalle, la modificación de los AGCC sanguíneos bajo el efecto de una dieta baja en sal en realidad solo se demostró en las mujeres, sin que se sepa todavía el porqué. En cualquier caso, tanto los cocineros como las cocineras deberán procurar no añadir demasiada sal a sus platos, sobre todo si un hipertenso (hombre o mujer) se sienta a la mesa. De hecho, el consumo de sal es demasiado elevado en todos los países del mundo y su reducción es recomendable para todos, y en especial para los hipertensos.

 

*AGCC: moléculas pequeñas producidas por las bacterias del colon a partir de la fermentación de las fibras no digeridas de los alimentos; interactúan con el cuerpo y producen numerosos efectos saludables.

 

Bibliografia:

Chen L, He FJ, Dong Y, Huang Y, Wand C et al. Modest Sodium Reduction Increases Circulating Short-Chain Fatty Acids in Untreated Hypertensives - A Randomized, Double-Blind, Placebo-Controlled Trial. Hypertension. 2020;76:73–79. WHO. Salt reduction. 29 April 2020. https://www.who.int/news-room/fact-sheets/detail/salt-reduction