La dieta mediterránea: ¿una protección contra la fragilidad en las personas mayores?

Actu GP : Le régime méditerranéen contre la fragilité des seniors ?

Gracias a sus efectos beneficiosos en la microbiota intestinal, este tipo de dieta podría constituir la mejor protección contra el síndrome de fragilidad en las personas de edad avanzada.

 

El envejecimiento se acompaña de la degradación de numerosas funciones del organismo e inflamación generalizada, que contribuyen al síndrome de fragilidad* de las personas mayores. ¿Cuál es el papel de la alimentación en este fenómeno? Es muy probable que la dieta esté implicada ya que, si no es suficientemente variada, provoca alteraciones de la microbiota intestinal que pueden aumentar el riesgo de fragilidad. A la inversa, ¿podría una dieta equilibrada contribuir al mantenimiento o restablecimiento de la flora bacteriana y participar en la lucha contra la fragilidad? Esto es precisamente lo que intentó determinar un equipo de investigadores interesándose específicamente en la dieta mediterránea**.

Relación entre "bacterias buenas" y "envejecimiento feliz"

La dieta mediterránea –alimentación saludable por excelencia– ofrece múltiples beneficios como una disminución de la inflamación y una reducción del riesgo de enfermedades y de la mortalidad. Además, según los resultados de numerosos estudios, se asocia con modificaciones de la microbiota intestinal. Por lo tanto, los investigadores examinaron minuciosamente la microbiota intestinal de alrededor de 600 personas de 65 a 79 años (que aún no estaban "fragilizadas" o solo muy poco) antes y después de que siguieran durante 1 año su dieta habitual o una dieta mediterránea. La dieta mediterránea permitió mantener la diversidad de la microbiota intestinal (asociada con una buena salud) y aumentar la cantidad de bacterias "buenas" (asociadas con una disminución de la fragilidad, una mejoría de la función cerebral y una reducción de la inflamación). Además, los investigadores observaron una mejoría de la memoria, un aumento de la velocidad de marcha y una mayor fuerza en las manos de los participantes.

¿Prevenir la fragilidad con bacterias?

Estos resultados confirman los efectos beneficiosos de la dieta mediterránea en las personas mayores y revelan que una parte del beneficio puede atribuirse directamente a las modificaciones inducidas en la microbiota intestinal. Por lo tanto, abren nuevas vías de prevención de la fragilidad en las personas de alto riesgo mediante la administración directa de las bacterias "buenas" identificadas durante este estudio.

 

* El síndrome de fragilidad se caracteriza por la combinación de 3 de los siguientes 5 criterios: sedentarismo, pérdida de peso reciente, agotamiento o fatigabilidad, disminución de la fuerza muscular y menor velocidad de marcha. Este síndrome expone a la persona afectada a un mayor riesgo de declive funcional, institucionalización y fallecimiento (Academia Nacional de Medicina francesa, 2013). http://www.academie-medecine.fr/wp-content/uploads/2014/10/tap-pages-1009-1020.pdf

** Dieta rica en frutas, verduras, cereales, oleaginosas (nueces) y pescado, y pobre en carne roja, grasas saturadas y productos lácteos.

 

Bibliografia:

Ghosh TS, Rampelli S, Jeffery IB, et al. Mediterranean diet intervention alters the gut microbiome in older people reducing frailty and improving health status: the NU-AGE 1-year dietary intervention across five European countries. Gut 2020;0:1–11. doi:10.1136/gutjnl-2019-319654