¡La leche de soja fermentado lo tiene todo!

Según un  estudio japonés, el consumo diario de leche de soja es beneficioso para la piel de las mujeres premenopáusicas, aunque para mejorar el equilibrio de la microbiota intestinal debe ser fermentada por lactobacilos (un tipo especial de bacterias lácticas).

 

La leche de soja contiene sustancias vegetales (isoflavonas) con muchas virtudes. Son sustancias comparables a las hormonas femeninas (estrógenos) y podrían  prevenir el cáncer de mama, atenuar los síntomas de la menopausia y la osteoporosis, y mejorar el estado de la piel. Sin embargo, para que las isoflavonas sean eficaces, el organismo debe absorberlas. Un equipo japonés demostró que una sola toma de leche de soja fermentada por lactobacilos y enriquecida con isoflavonas aumentaba el efecto de la sustancia activa de las isoflavonas.

Tratamiento prolongado

A fin de determinar si la leche de soja fermentada ofrece más efectos beneficiosos en la piel y en la flora intestinal que la leche de soja tradicional, los investigadores reclutaron a 52 mujeres premenopáusicas. Cada día durante ocho semanas, una parte de este grupo de mujeres bebió leche de soja fermentada por lactobacilos y enriquecida con isoflavanas, mientras que las otras tomaron leche de soja sin procesar. Para poder analizar y comparar los efectos de los dos tipos de leche, las participantes rellenaron un cuestionario  sobre la calidad de la piel (elasticidad, resequedad, finura, etc.) y fueron sometidas a distintos exámenes médicos (examen cutáneo, análisis de orina y heces).

Pocas diferencias entre los dos grupos

En ambos grupos se observó la misma variación de la concentración de isoflavonas y la misma satisfacción respecto a la calidad de la piel, la cual mejoró efectivamente según los resultados del examen cutáneo. Los investigadores indicaron haber demostrado una correlación positiva entre la concentración de isoflavonas y la calidad de la piel. La única diferencia fue una modificación de la composición de la microbiota de las mujeres que consumieron leche de soja fermentada, la cual contenía más bacterias «buenas». Los autores concluyeron que si se consume regularmente, la leche de soja mejora el estado de la piel reforzando el efecto beneficioso de las isoflavonas, y que la leche de soja fermentada ofrece la ventaja adicional de ejercer un efecto positivo en la microbiota intestinal.

 

Bibliografia :

T. Nagino et al. Effects of fermented soymilk with Lactobacillus casei Shirota on skin condition and the gut microbiota: a randomised clinical pilot trial. Beneficail Microbes, 2017, online.