Láser y dermatosis: el estafilococo dorado en el punto de mira

El tratamiento de la dermatitis atópica con láser podría favorecer la normalización de la microbiota cutánea en la zona lesionada con el objetivo final de reducir la severidad de las lesiones y de la piel seca.

 

La dermatitis atópica (o eccema atópico) es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel caracterizada por sequedad local, lesiones rojas y brotes de prurito. Distintos factores genéticos y ambientales están implicados en estas alteraciones de la barrera cutánea, con una posible participación de la microbiota cutánea. Estudios anteriores demostraron que la composición microbiana cutánea de las personas con dermatitis atópica es diferente de la de una piel sana, en especial en lo referente al estafilococo dorado, que podría colonizar la piel lesionada de los pacientes y participar en el agravamiento de los brotes eccematosos.

Una flora cutánea sometida al láser

El láser forma parte de los tratamientos de esta dermatosis, especialmente el “láser de excímeros” de 308 nm1. Aunque la eficacia de este láser está fuera de toda duda, existe un interrogante: ¿afecta a la composición de la microbiota cutánea y su papel en la dermatitis atópica? Un equipo japonés se centró en esta pregunta y evaluó la evolución de la flora microbiana, las lesiones y la función de barrera de la piel de 11 pacientes, después de dos meses de tratamiento semanal con láser.

El estafilococo dorado como diana

La principal observación fue una disminución de la severidad de las lesiones, un índice de hidratación más elevado y una mejora de la función de barrera de la piel. En cuanto a la microbiota cutánea, los investigadores observaron un aumento de ciertas bacterias que indican que la piel está más hidratada y, sobre todo, una reducción de la especie bacteriana perjudicial, a saber, el estafilococo dorado. Por lo tanto, este tratamiento tendría un efecto positivo en la microbiota disminuyendo la abundancia del estafilococo dorado y, por consiguiente, mejorando las lesiones cutáneas de los pacientes con dermatitis atópica.

 

1. La luz emitida en una longitud de onda de 308 nm, bien absorbida por los tejidos y los compuestos orgánicos, permite eliminar capas finas de piel dañada sin alterar las zonas sanas.

 

Bibliografia: 

Y. Kurosaki, M. Tsurumachi, Y. Kamata, et al. Effects of 308 nm excimer light treatment on the skin microbiome of atopic dermatitis patients. Photodermatology, Photoimmunology & Photomedicine, doi: 10.1111/phpp.12531.