¿Cuánto se puede confiar en las pruebas de la microbiota intestinal que se hacen en casa?
Puesto que la microbiota intestinal parece estar vinculada con nuestra salud, muchos podemos tener la tentación de probar una prueba en casa para conocer mejor el pequeño mundo que alberga. Esta prueba puede parecernos atractiva para explorar nuestra microflora, diversidad y microbiota. No obstante, la fiabilidad de estas autopruebas deja mucho que desear…
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Acerca de este artículo
Tras la moda de las pruebas genéticas, surge una nueva oleada de pruebas de autodiagnóstico: las pruebas de la microbiota intestinal.
La idea es simple: analizar las bacterias presentes en nuestro intestino a partir de una muestra de heces recolectada con un «kit» de toma de muestras y enviado por correo.
27 % Aproximadamente 1 de cada 4 personas a las que se les preguntó (27 %) ya ha oído hablar del análisis de la microbiota. ¹
60 % De cada 10 personas preguntadas, 6 se harían una prueba de la microbiota como parte de una revisión general de la salud (61 %). No obstante, el 23 % lo haría por curiosidad. ¹
Se obtiene directamente un «perfil de salud intestinal», sin pasar por un médico, para detectar una posible disbiosis. Dicho de otro modo, estas bacterias se transforman en indicadores que supuestamente reflejan el equilibrio de la microflora intestinal.
Se trata de un mercado en pleno auge, gracias no solo a los descubrimientos científicos de los últimos años que sacaban a la luz la relación entre la microbiota y diversas enfermedades digestivas y metabólicas, como la obesidad o algunos tipos cáncer, así como los trastornos de salud mental, sino también a su papel crucial en el desarrollo del sistema inmunitario, sin olvidar la información difundida por las redes sociales.
Y todo esto en un contexto de confusión entre estas autopruebas a domicilio y la investigación de las pruebas médicas en condiciones clínicas.
+7,7 % al año
Se estima que el valor del mercado mundial de las autopruebas (teniendo en cuenta todas las pruebas) fue de 21 900 millones de dólares en 2025. Debería aumentar de los 23 700 millones de dólares en 2026 hasta los 46 100 millones en 2035, es decir, con una tasa de crecimiento anual del 7,7 %. 2
Resultados demasiado poco fiables
¿Son fiables estas pruebas hechas en casa? Un equipo de investigadores 3 ha querido comprobarlo evaluando 7 servicios comerciales. Para ello, utilizaron una muestra fecal estándar, utilizada habitualmente como referencia por los laboratorios, y la enviaron tres veces a cada empresa usando cada kit completo según las indicaciones suministradas, como lo haría un consumidor antes de enviarla al laboratorio.
El resultado debería hacer que se le quiten las ganas de invertir en estas pruebas, porque cometen un gran número de fallos:
- los métodos de análisis difieren mucho entre las empresas, en todas las etapas, desde la forma de recolectar la muestra hasta el análisis informático de los resultados y la evaluación de la composición de la microbiota intestinal.
- los resultados difieren mucho de una empresa a otra: hubo un solo género bacteriano (Streptococcus) que encontraran todas las empresas. En algunos casos, las diferencias son de la misma magnitud que las variaciones naturales que se observan de una persona a otra. Y, lo que es más sorprendente, una misma empresa puede obtener resultados distintos a partir de una misma muestra enviada tres veces para su análisis.
- en cuanto a la interpretación de los resultados, cada empresa utiliza sus propias bases de referencia. Así, las conclusiones pueden variar de un proveedor a otro, e incluso en una misma empresa, que puede calificar el mismo perfil como «sano» en un análisis y como «no sano» en el siguiente. Y, como colofón, hay recomendaciones contradictorias, que se presentan como «personalizadas», en el informe que recibe el consumidor.
20 % Solo 2 de cada 10 personas encuestadas (20 %) se harían una prueba de la microbiota para ayudar a equilibrarla, o para prevenir o ralentizar enfermedades. ¹
31 % 3 de cada 10 participantes (31 %) analizarían su microbiota para ayudar a avanzar en la ciencia de la microbiota. ¹
Una llamada a la prudencia y a la mejora
Estas divergencias suponen un grave problema, con riesgo de retrasos en el diagnóstico de pacientes en busca de respuestas, que se automedicarán basándose en una información falsa, especialmente en el caso de quienes quieren comprender mejor algunas enfermedades o un trastorno intestinal persistente.
No debemos olvidar que la edad, la alimentación, el modo de vida y la toma de medicamentos o de probióticos influyen mucho en la microbiota. Puesto que estos factores son numerosos y cambiantes, las pruebas de la microbiota hechas en casa en un momento preciso no pueden determinar de un modo fiable si una microbiota está «bien» o «mal», ni extraer conclusiones médicas pertinentes.
Por ello, al no poder contener la demanda de los consumidores, los autores del estudio piden que se hagan varias mejoras para que un simple resultado de un kit no constituya una herramienta de diagnóstico médico:
- reforzar la calidad analítica de los métodos,
- dar muestra de prudencia a la hora de interpretar los resultados,
- y proponer directrices comunes para todo el sector (desde las empresas de pruebas hasta todos los posibles socios implicados).
El objetivo es armonizar las prácticas y restaurar la confianza de los usuarios como autoridades sanitarias.
Autopruebas frente a pruebas en un entorno médico: ¡no es lo mismo!
Existen dos tipos de pruebas de la microbiota en el mercado que no se deben confundir: las pruebas a las que tienen acceso los consumidores directamente (autopruebas o pruebas en casa) y las pruebas de diagnóstico tradicionales que se llevan a cabo en un entorno médico.
Esta distinción se hace sobre varios aspectos fundamentales:
- el método de recolección y de acceso: las pruebas a domicilio permiten a los usuarios tomar sus propias muestras, enviarlas a un laboratorio y acceder a los resultados sin la intervención de un médico. Por el contrario, las pruebas médicas tradicionales las hacen profesionales sanitarios debidamente formados.
- el grado de supervisión reglamentaria: las pruebas en casa no se someten a la misma supervisión que las de diagnóstico médico tradicionales en lo que respecta a la validación de su rendimiento analítico. Las autopruebas están en la frontera entre los productos sanitarios estrictamente regulados y los productos de bienestar general, que lo están mucho menos.
- la validación clínica: al contrario de lo que ocurre con las pruebas hechas en el entorno médico, cuya validación es crucial para garantizar la fiabilidad de los resultados ante los profesionales sanitarios y sus pacientes, las pruebas a domicilio a menudo carecen de esta validación indispensable para tomar una decisión clínica fiable.
- dl estado reglamentario actual: a principios de 2026, no existe ninguna prueba de diagnóstico clínico de la microbiota aprobada por las autoridades sanitarias de Estados Unidos, y la única prueba que se basa en la secuenciación y tiene el marcado CE en Europa la desaconseja públicamente la Asociación Francesa de Microbiología.
Por ello, las pruebas a domicilio son servicios de «bienestar personal» que, a diferencia de las pruebas médicas, no cuentan con las normas de validación analítica y clínica necesarias para constituir herramientas de diagnóstico fiables. Frente a las autopruebas, los investigadores y los médicos especialistas en microbiota invitan a ser extremadamente prudentes.