Cólico del lactante: se confirma el papel de la microbiota

Aunque entre el 20% y el 25% de los recién nacidos sufren cólico, no se conocen muy bien sus causas. Por primera vez, un equipo de investigadores de Toulouse (Francia) y Lausana (Suiza) intentó demostrar que existe un vínculo entre el cólico y la hiperactividad intestinal causante del dolor.

 

El llanto: un signo

El llanto agudo, continuo, recurrente e inexplicable que provoca el cólico del lactante –una afección benigna– suele poner a prueba la paciencia de muchos padres que intentan aliviar el dolor de su bebé como pueden: calor, masaje, fitoterapia, etc. Si bien todos los bebés lloran, los que padecen cólico lo hacen más de tres horas al día, más de tres días por semana y durante más de una semana.

Transferencia de flora fecal

La hipersensibilidad intestinal, que desempeña presuntamente un papel importante en ciertos trastornos gastrointestinales funcionales como el síndrome del intestino irritable, también podría ser la causa del cólico del lactante. Se han planteado distintas hipótesis para explicar los trastornos digestivos de los recién nacidos, y varios estudios científicos han puesto de manifiesto desequilibrios de la flora intestinal. Los autores del estudio encontraron diferencias importantes entre las heces de los lactantes con cólico o sin cólico. A fin de determinar si la composición de las heces de los lactantes con cólico estaba implicada directamente en la hipersensibilidad intestinal sin realizar ninguna intervención invasiva en los bebés, los investigadores introdujeron una muestra de heces humanas en el intestino de ratones (trasplante de microbiota fecal).

Falta descubrir cuáles son los compuestos implicados

Los ratones recibieron extractos de heces de bebés de 1 a 4 meses de edad con o sin cólico y alimentados con leche materna, tras lo cual se midieron distintos parámetros de la función gastrointestinal. Los resultados indicaron que las heces de los bebés con cólico desencadenaban una hipersensibilidad intestinal que se manifestaba con un aumento de las contracciones de los músculos abdominales. También se observó una relación entre la intensidad de esta hipersensibilidad, la duración del llanto de los bebés y la presencia de determinadas bacterias del grupo Bacteroides, que son más abundantes en los bebés con cólico. Sin embargo, el papel exacto de las bacterias del grupo Bacteroides en la hipersensibilidad visceral suscita controversia entre los investigadores. “Se necesitan más estudios para determinar cuáles son los compuestos implicados, sus modos de acción y su relación con una alteración de la microbiota intestinal”, comenta Emmanuel Mas, investigador del INRA de Toulouse y coautor de este estudio.

 

Bibliografia :

Eutamène H, Garcia-Rodenas CL, Yvon S et al. Luminal coontents from the gut of colicky infants induce visceral hypersensitivity. Neurogastroenterol Motil 2017 ; 29 : e12994.