¿Por qué conviene evitar las duchas vaginales?

Los autores de un nuevo estudio concluyeron que las soluciones para higiene íntima destruyen las bacterias «beneficiosas» de la flora vaginal y alertan sobre el uso, todavía excesivo, de las duchas vaginales.

 

Si bien no cabe duda de que la higiene íntima es importante, la ducha vaginal con agentes especializados sigue formando parte de los hábitos de muchas mujeres pese a las críticas de la gran mayoría de la comunidad científica.

Frágil equilibrio de la microbiota vaginal

Le microbiote vaginal est l’un des exemples les plus sophistiqués de la relation étroite et harmonieuse qui existe entre l’espèce humaine La microbiota vaginal constituye uno de los ejemplos más complejos de la relación estrecha y armoniosa entre la especie humana y los microorganismos. Su buena salud depende de la presencia de lactobacilos, que suelen predominar sobre el resto de las especies bacterianas. Por lo tanto, cualquier desequilibrio en favor de otras bacterias puede exponer a las mujeres a distintos trastornos genitourinarios como la vaginosis bacteriana e infecciones de transmisión sexual, o tener repercusiones en el embarazo que pueden llegar a ser graves (aborto espontáneo, parto prematuro, embarazo extrauterino, etc.).

La ducha vaginal es una práctica común

Preocupadas por su higiene íntima, numerosas mujeres utilizan las así llamadas duchas vaginales. Esta práctica consiste en introducir una solución en la vagina para «lavarla» perfectamente. Mientras que numerosos estudios han puesto de manifiesto los efectos perjudiciales de esta práctica en la salud y el embarazo, pocos han logrado demostrar el poder bactericida de los agentes de lavado empleados.

Destrucción de los lactobacilos

Para colmar esta laguna, dos investigadores probaron los efectos de tres soluciones para higiene íntima con diferentes valores de pH en cepas de lactobacilos procedentes de microbiotas vaginales. Durante este estudio in vitro observaron que los tres productos comercializados en supermercados no solo inhibían el crecimiento de los lactobacilos y provocaban un desequilibrio en la microbiota, sino que alteraban la integridad de las células epiteliales. Confirmaron pues que las duchas vaginales alteran la barrera inmunitaria de la vagina, por lo que alientan a las mujeres que las utilizan a modificar sus hábitos en materia de higiene íntima.

 

Bibliografia :

Erdogan Aslan & Nadia Bechelaghem (2018): To ‘douche’ or not to ‘douche’ : hygiene habits may have detrimental effects on vaginal microbiota, Journal of Obstetrics and Gynaecology, DOI: 10.1080/01443615.2017.1395398