¿Y si la supervivencia de los murciélagos dependiera de su microbiota cutánea?

La microbiota cutánea de los murciélagos con síndrome de la nariz blanca sería capaz de modificarse para ayudarlos a sobrevivir a esta infección fúngica.

Los murciélagos tienen una función fundamental en el ecosistema, ellos regulan de forma natural la población de insectos. Si desaparecieran, el ser humano podría sufrir graves consecuencias sanitarias. El síndrome de la nariz blanca es una infección potencialmente mortal que afecta a los murciélagos. Esta zoonosis debe su nombre al anillo blanco que se forma alrededor de su hocico. Durante los períodos de hibernación, los animales afectados no pueden adaptar su temperatura corporal, agotan sus reservas y mueren de inanición, mientras que otros mueren de infecciones oportunistas. El síndrome de la nariz blanca, causado por el hongo Pseudogymnoascus destructans, se ha cobrado varios millones de vidas desde su detección en 2006 en Estados Unidos, amenazando gravemente la supervivencia de los quirópteros.

Sin embargo, hay especies que han logrado sobrevivir. Al observar más de cerca la composición microbiana de su piel se pudo notar una menor intensidad de la infección en los supervivientes. De hecho, su microbiota albergaba el Pseudogymnoascus destructans de forma permanente pero sin desarrollar la enfermedad, lo que sugiere una adaptación de la microflora cutánea para resistir el hongo. Dado que el medioambiente ejerce una gran influencia en el ecosistema microbiano de la piel, un equipo canadiense comparó la microbiota de murciélagos enfermos y sanos, y obtuvo, en paralelo, muestras de su hábitat durante la hibernación. Los resultados muestran que la microbiota cutánea de los murciélagos que sobrevivieron en lugares infectados con Pseudogymnoascus destructans estaba enriquecida con bacterias que poseen actividad antifúngica, lo que les permite tolerar el hongo e incluso resistirlo. La modulación de la microbiota cutánea de los murciélagos podría ayudar a luchar contra esta devastadora zoonosis. No obstante, los autores advierten sobre los riesgos asociados a tal enfoque. Será preciso garantizar que se ha apuntado bien al patógeno para no causar daños colaterales en el ecosistema microbiano del murciélago ni en su refugio de hibernación.

Bibliografia 
Lemieux-Labonté et al. Enrichment of beneficial bacteria in the skin microbiota of bats persisting with white-nose syndrome. Microbiome (2017) 5:115