Resultados 2026: El Observatorio Internacional de las Microbiotas 4ª edición
Por cuarto año consecutivo, el Biocodex Microbiota Institute ha encargado a Ipsos la realización de una importante encuesta internacional entre 7.500 personas de 11 países. El objetivo: comprender mejor los conocimientos y el comportamiento de las personas con respecto a su microbiota.
Aunque el conocimiento del término «microbiota» sigue aumentando, la comprensión real, los hábitos de protección y la educación impartida por los profesionales sanitarios siguen siendo insuficientes. Los datos apuntan a una necesidad imperiosa: pasar del conocimiento a la acción.
Compréndelo. Actúa en consecuencia.
1. El conocimiento de la microbiota crece de forma desigual
Los resultados de la encuesta de 2026 revelan que siete de cada diez personas conocen ahora la palabra «microbiota». Se trata de un auténtico logro cultural. Tras cuatro ediciones, lo que antes era un término especializado está pasando a formar parte del vocabulario cotidiano sobre salud en todos los países, entre todas las generaciones y en todas las lenguas.
Además, el cambio va más allá de una sola palabra. La concienciación ya no se limita al intestino. La gente reconoce cada vez más que la microbiota se encuentra en múltiples lugares del cuerpo y que cada uno de ellos es importante.
Aumenta el interés por todas las microbiotas
El interés por cada una de las microbiotas específicas ha crecido en comparación con 2025. La microbiota intestinal va en cabeza, pero las demás le están ganando terreno.
7 de cada 10 encuestados ya habían oído hablar del término «microbiota»...
(+9 puntos respecto a 2023)
Sin embargo, solo 1 de cada 5 afirmaba saber exactamente qué significaba el término «microbiota».
(Sin cambios desde 2025)
Una de cada tres personas había oído hablar alguna vez de cada tipo específico de microbiota (intestinal, vaginal, cutánea…)
(+6 puntos respecto a 2023)
Es importante saber
La microbiota está formada por billones de microorganismos que viven dentro y sobre el cuerpo (como bacterias, hongos, etc.). Desempeña un papel fundamental en la digestión, el sistema inmunitario y muchos otros aspectos. Cualquier desequilibrio se conoce como disbiosis.
¿hasta qué punto la conocemos?
El 63 % de los encuestados afirmó haber oído hablar de la microbiota intestinal.
+6 puntos respecto a 2025
Más información sobre la microbiota intestinal...
El 52 % de los encuestados afirmó haber oído hablar de la microbiota bucal.
+4 puntos respecto a 2025
Más información sobre la microbiota bucal...
El 51 % de las encuestadas afirmó haber oído hablar de la microbiota vaginal.
+2 puntos respecto a 2025
Más información sobre la microbiota vaginal...
El 50 % de los encuestados afirmó haber oído hablar de la microbiota cutánea.
+4 puntos respecto a 2025
Más información sobre la microbiota cutánea...
El 46 % de los encuestados afirmó haber oído hablar de la microbiota urinaria.
+3 puntos respecto a 2025
Más información sobre la microbiota urinaria...
El 44 % de los encuestados afirmó haber oído hablar de la microbiota urinaria.
+3 puntos respecto a 2025
Más información sobre la microbiota pulmonar...
El conocimiento sobre la microbiota se está extendiendo a ritmos diferentes
El conocimiento que tiene la gente sobre la microbiota está aumentando en todas partes, pero el ritmo varía considerablemente. Por ejemplo:
- En Vietnam, el 93 % ha oído hablar de la microbiota, la tasa más alta a nivel mundial;
- Dos de cada tres encuestados de EE. UU. afirmaron haber oído hablar de la microbiota. Se trata de un aumento de 14 puntos porcentuales desde 2023, el mayor incremento de todos los países incluidos en el estudio;
- Finlandia se sitúa en el 52 %, con un aumento de 11 puntos porcentuales desde 2024, pero sigue siendo la tasa más baja del estudio.
2. La concienciación sobre la microbiota está aumentando más rápido que nuestro conocimiento al respecto
Aquí es donde cambia el panorama. Conocer la palabra «microbiota» no es lo mismo que comprender qué hace realmente la microbiota. Cuando se pregunta a los encuestados no por el reconocimiento del término, sino por los mecanismos (cómo funciona la microbiota, en qué influye, con qué está relacionada), las lagunas son sorprendentes.
Solo el 24 % de los encuestados sabe exactamente qué es la microbiota. Pero la verdadera medida de esa brecha no es esta cifra aislada, sino lo que la gente cree, o no cree, sobre funciones y conexiones específicas.
Solo 1 de cada 2 personas sabía que la microbiota no se encuentra exclusivamente en el intestino
(-4 puntos respecto a 2025)
de los participantes en la encuesta sabían que la microbiota puede influir en la respuesta al tratamiento contra el cáncer
(new item in 2026)
Menos de uno de cada cuatro afirmó saber que las alergias respiratorias podían estar relacionadas con un desequilibrio de la microbiota intestinal
(-8 puntos respecto a 2025)
Conocer estos temas es importante para tomar decisiones cotidianas sobre la salud y para las conversaciones que las personas deberían mantener con sus médicos.
El conocimiento sobre la microbiota sigue siendo superficial
Aunque hoy en día se comprenden ampliamente algunas relaciones fundamentales —que constituyen el punto de partida para una formación más profunda—, más allá de estas relaciones generales, el conocimiento disminuye drásticamente. El eje intestino-cerebro, la relación con las alergias respiratorias y la influencia en los tratamientos contra el cáncer siguen siendo, en gran medida, desconocidos.
Una amplia mayoría (el 83 %) afirma saber que la alimentación puede tener consecuencias importantes en el equilibrio de la microbiota. Del mismo modo, tres de cada cuatro encuestados sabían que un desequilibrio de la microbiota puede tener consecuencias importantes para la salud.
About 3 in 4 people surveyed also said they knew the microbiota plays a role in immune defense (76%), and 1 in 3 claimed to know that IBS, obesity, and vaginosis could be linked to the microbiome (68%).
Aproximadamente tres de cada cuatro personas encuestadas afirmaron además que sabían que la microbiota desempeña un papel en la defensa inmunitaria (76 %), y una de cada tres afirmó saber que el síndrome del intestino irritable, la obesidad y la vaginosis podrían estar relacionados con el microbioma (68 %).
El 71 % de las personas parecía consciente del impacto de los antibióticos en la microbiota. En cambio, solo el 40 % afirmó saber que el intestino transmite información esencial al cerebro.
La conclusión es clara: las campañas de sensibilización han cumplido su función en lo que respecta al reconocimiento. El siguiente reto es la comprensión de los mecanismos, es decir, ayudar a las personas a entender no solo que la microbiota existe, sino también qué hace, cómo se altera y por qué es importante para su salud.
¿Cómo mantener una microbiota sana?
Más información3. Conocer la microbiota no basta para adoptar hábitos saludables que la favorezcan
Una de las conclusiones más destacadas de esta edición es la brecha que existe entre la creciente concienciación y los comportamientos protectores, que se estancan o incluso disminuyen. Se conoce mejor la microbiota, pero los gestos cotidianos necesarios para proteger su equilibrio aún no son instintivos. El conocimiento es un primer paso necesario, pero no es suficiente.
Casi la mitad de los encuestados afirmó que no ha cambiado su comportamiento en absoluto o que apenas lo ha hecho
(+3 puntos respecto a 2025)
de las personas afirmaron creer que su microbiota intestinal estaba bien equilibrada en ese momento
(nueva pregunta en 2026)
Aproximadamente tres de cada cuatro personas encuestadas afirmaron también que realizan actividad física (El 73 %), y dos de cada tres indicaron que consumen alimentos fermentados, como yogur, kéfir y pan de masa madre, para reducir el riesgo de desequilibrio de la microbiota.
En comparación con 2025, prácticamente el mismo porcentaje de personas afirmó consumir probióticos (49 %) y prebióticos (41 %) para cuidar su microbiota.
¿Adoptan las personas, sin darse cuenta, hábitos perjudiciales para su microbiota?
Más de la mitad afirma que se lava varias veces al día (el 53 %), lo que puede provocar disbiosis, y el 38 % de las mujeres se hace duchas vaginales, a pesar de que esto es perjudicial para su microbiota vaginal.
¿Ha oído hablar de la «disbiosis»?
Más información¿Quiénes son más propensos a tomar medidas para proteger su microbiota?
Los padres de niños pequeños y las personas con al menos un problema de salud son los que más probablemente han cambiado sus hábitos (un 64 % y un 57 %, respectivamente). Entre la población general, la diferencia entre quienes están informados y quienes actúan sigue siendo significativa.
En cuanto a las regiones incluidas en la encuesta, Asia lidera la acción, seguida de América Latina y, a continuación, Europa. En Vietnam, el 85 % afirma haber cambiado sus hábitos. En Francia, solo el 38 % dice lo mismo. La brecha no se debe principalmente al conocimiento, sino a cómo se traduce la información sanitaria en la práctica diaria.
La microbiota intestinal: el aliado de nuestro sistema inmunitario
Más información
4. Los profesionales sanitarios siguen siendo clave en la educación sobre microbiota
Su credibilidad es inigualable: gozan de una confianza casi universal, en todos los países y entre todos los grupos de población. Sin embargo, esta edición pone de manifiesto una paradoja preocupante: aunque la confianza se mantiene, la información que los pacientes reciben realmente de sus profesionales sanitarios está disminuyendo.
de las personas mencionaron a los profesionales sanitarios como su fuente de información más fiable sobre la microbiota
(estable frente a 2025)
de los encuestados había recibido información sobre la microbiota de un profesional sanitario al menos una vez
(-5 puntos respecto a 2025)
de las personas afirmó haber recibido toda la información esencial de su profesional sanitario
(-2 puntos respecto a 2025)
![]()
«El canal que inspira mayor confianza es también el menos utilizado. El 94 % de las personas confía en su médico en lo que respecta a la microbiota. Sin embargo, solo el 33 % ha recibido toda la información esencial. Esa brecha no es un fallo del sistema sanitario: es una oportunidad. Cada consulta es una ocasión para cerrarla».
¿Qué aspectos fundamentales siguen sin tratarse en las consultas?
Los aspectos básicos siguen estando en gran medida ausentes de las conversaciones médicas:
- Al 43 % se le informó sobre la importancia de mantener el equilibrio de la microbiota
- Al 43 % se le orientó sobre los hábitos que debe adopta
- Solo al 39 % se le explicó qué es la microbiota, sus funciones y su papel, el tema más importante y el menos abordado.
¿Dónde se informa la gente sobre la microbiota?
Los profesionales sanitarios ocupan el primer lugar con diferencia. Las fuentes secundarias varían según el país y el grupo de edad.
Los profesionales sanitarios ocupan el primer lugar. Las fuentes secundarias varían según el país y el grupo de edad.
El 79 % de la población total considera que los profesionales sanitarios son la fuente más fiable, y el 94 % los incluye entre sus tres principales fuentes.Esta cifra asciende al 83 % en Europa, Esta cifra asciende al 83 % en Europa, pero desciende al 66 % en Asia.
El 7 % de los encuestados considera que los profesores son su fuente más fiable, mientras que dos de cada tres los sitúan entre sus tres principales fuentes.
Esta cifra asciende al 15 % en China y al 9 % en Polonia.
Solo el 2 % de los participantes en la encuesta considera que las figuras de las redes sociales son la fuente más fiable. Y solo el 9 % las incluye entre sus tres principales fuentes.
Esta cifra se reduce al 1 % en Europa y América Latina.
Nota: La categoría «Otros» está creciendo (del 19 % al 22 % entre las tres primeras), lo que probablemente refleje el auge de herramientas de IA como ChatGPT. Esta fuente se analizará de forma específica en futuras ediciones.
5. Existen oportunidades para hablar de la microbiota
Para pasar de la concienciación a la acción, la información debe transmitirse en el momento adecuado. El Observatorio 2026 identifica tres oportunidades clave en las que la educación podría tener un mayor impacto: el momento de la prescripción de antibióticos, el seguimiento ginecológico de las mujeres y los primeros 1000 días de vida del niño.
Al recetar antibióticos
Cada receta de antibióticos es una oportunidad potencial para educar sobre la microbiota. Sin embargo, en 2026, la información que se proporciona durante esta interacción sigue siendo insuficiente y no muestra ninguna mejora significativa.
Solo una de cada cuatro personas afirmó haber recibido toda la información esencial relacionada con la microbiota cuando se le recetaron antibióticos
(estable frente a 2025)
Casi dos de cada cinco personas habían sido informadas por un profesional sanitario de que tomar antibióticos podía tener consecuencias negativas para el equilibrio de su microbiota
(+4 puntos respecto a 2025)
de los encuestados afirmaron que se les habían recetado probióticos o prebióticos junto con antibióticos
(nueva pregunta en 2026)
A casi la mitad de las personas encuestadas a las que se les recetaron antibióticos se les había informado sobre los trastornos digestivos asociados a estos. Sin embargo, solo el 36 % recibió consejos prácticos para reducir el impacto de los antibióticos en su microbiota.
Antibióticos: ¿qué impacto en la microbiota y en nuestra salud?
Más informaciónCuando las mujeres acuden a la consulta ginecológica
La microbiota vaginal ilustra a la perfección la paradoja de 2026: el término se está popularizando, pero su comprensión real sigue siendo limitada y el discurso médico aún es incompleto.
de las mujeres encuestadas había oído hablar de la microbiota vaginal
(+2 puntos respecto a 2025)
pero menos de una de cada cuatro sabía exactamente qué es la microbiota vaginal
(estable frente a 2025)
sin embargo, la mayoría de las mujeres encuestadas deseaba obtener más información sobre su impacto en su salud
(+1 punto respecto a 2025)
De todas las mujeres encuestadas, solo el 30 % afirmó haber recibido toda la información esencial sobre la microbiota de su profesional sanitario (una caída de 2 puntos con respecto a 2025). Es más, solo 1 de cada 4 afirmó que en la consulta se abordaron todos los temas relacionados con la salud íntima.
Las lagunas de conocimiento siguen siendo significativas:
• El 79 % no supo responder correctamente si las píldoras anticonceptivas podían proteger la microbiota vaginal.
• El 55 % no sabía que la microbiota intestinal influye en la microbiota vaginal.
• Al 41 % le resultaba difícil hablar de molestias sexuales con su profesional sanitario.
Prácticas que ponen en riesgo la microbiota vaginal
Más informaciónCuándo comienza a desarrollarse la microbiota de un bebé
Los primeros 1000 días de vida (desde la concepción hasta que el niño cumple dos años) constituyen un periodo crucial para el desarrollo de la microbiota del bebé. Sin embargo, este concepto sigue sin estar bien comprendido, incluso entre los padres y las mujeres embarazadas.
Menos de la mitad de los padres o las mujeres embarazadas encuestados habían oído hablar del concepto de los «primeros 1000 días».
(nueva pregunta en 2026)
de ellos sabía exactamente qué significa ese concepto
(nueva pregunta en 2026)
aproximadamente uno de cada tres padres había recibido toda la información importante de su pediatra
(nueva pregunta en 2026)
Cuando se les preguntó sobre los factores que influyen en la microbiota de sus bebés, los padres y las mujeres embarazadas acertaron, de media, menos de la mitad de las preguntas (2,3 de 6). Por otra parte, al 57 % de sus hijos se les habían recetado probióticos o prebióticos.
¿En qué se diferencian los prebióticos, los probióticos y los posbióticos?
Más informaciónEstas son algunas de las principales lagunas de conocimiento que ha puesto de manifiesto la encuesta:
• El 11 % de los padres sabía que la microbiota del bebé no empieza a desarrollarse dentro del útero materno.
• El 62 % de los encuestados no relacionaba el tipo de parto (vaginal frente a cesárea) con su impacto en la microbiota intestinal del recién nacido.
• El 51 % no sabía que los bebés alimentados con leche materna tienen un perfil de bacterias intestinales diferente al de los bebés alimentados con leche de fórmula.
Descubre a continuación más resultados sobre lo que los padres saben (y no saben) acerca de la microbiota durante los primeros 1000 días de vida.
Sophie Morin Directora de estudios Asuntos Públicos, Ipsos Francia, comenta sobre los resultados de 2026
Comité científico
Desde 2024, un comité científico internacional multidisciplinar supervisa el proceso editorial del Observatorio, realiza un análisis crítico de los resultados y promueve su implantación a nivel nacional.
Este comité científico está compuesto por:
Hanna Stolińska-Fiedorowicz, PhD
Polonia
Dietista clínica, conferenciante, licenciada por la Universidad de Medicina de Varsovia.
Ha trabajado en el Instituto de Alimentación y Nutrición durante 7 años.
Consulta su perfil de LinkedIn aquí
Joël Doré, PhD
Francia
Director de investigación del INRA y director científico de MetaGenoPolis.
Consulte su perfil de LinkedIn aquí.
Purna C. Kashyap, M.B.B.S.
EE. UU
Gastroenterólogo, Facultad de Medicina de la Clínica Mayo.
Consulta su perfil de LinkedIn aquí.
Jean-Marc Bohbot, MD, PhD
France
Andrólogo y especialista en enfermedades infecciosas, Instituto Alfred Fournier.
Consulte su perfil de LinkedIn aquí.
Metodología
Esta cuarta edición del Observatorio Internacional de la Microbiota fue realizada por Ipsos entre 7.500 personas de 11 países (Francia, Portugal, Polonia, Finlandia, Italia, Alemania, EE. UU., Brasil, México, China y Vietnam), entre el 3 de febrero y el 13 de marzo de 2026. Las muestras son representativas de la población mayor de 18 años, mediante muestreo por cuotas (género, edad, región, categoría socioprofesional). La significación estadística se calcula con un nivel de confianza del 95 %. La encuesta duró diez minutos.
El cuestionario abarcaba: la concienciación y los conocimientos sobre la microbiota; la información recibida de los profesionales sanitarios; los comportamientos; los conocimientos de las mujeres sobre la microbiota vaginal; los conocimientos de los padres sobre los primeros 1000 días; y los datos de salud.