Cirugía estética: ¿qué bacterias se necesitan para realizar una inyección con éxito?

¿Quién no ha soñado alguna vez con darle un empujón a la regeneración de su piel? Entre otros procedimientos, la medicina estética propone inyecciones de ácido hialurónico, que generalmente se toleran bien. Sin embargo pueden darse complicaciones, incluso de manera tardía, a las que la flora de nuestra piel no sería ajena.

 

El ácido hialurónico retiene el agua como una esponja y por eso le da a nuestra piel un aspecto tan radiante. Con la edad, su producción diaria disminuye, escurriendo considerablemente dicha esponja. De ahí su posición de líder entre los productos para el relleno de arrugas. En realidad, se inyecta en una forma modificada, a saber, un gel más viscoso y más espeso capaz de resistir durante más tiempo a su degradación natural en la piel. Pero como nada dura para siempre, al menos en materia de estética, una paciente debe acudir de forma regular a su médico para conservar el rostro «relleno» de sus 20 años, ya que el efecto de los geles de ácido hialurónico persiste entre 6 y 18 meses.

Un nido de bacterias potencial

La otra cara de la moneda es que una vez en la piel, el gel ofrece un medio nutritivo a las bacterias circundantes. En este caso se habla de infección bacteriana tardía con desarrollo de una biopelícula, que puede producirse de un mes a dos años tras la inyección. Aunque no sucede con frecuencia, esta complicación es difícil de tratar porque el principal responsable es el estafilococo dorado (Staphylococcus aureus). Esta bacteria ha desarrollado una fuerte resistencia a los antibióticos tradicionales, principalmente porque se fija firmemente a todo cuerpo extraño o dispositivo médico que se introduce en el cuerpo... como el gel de ácido hialurónico modificado.

Un dúo de estafilococos rivales

Un equipo de científicos polacos y británicos decidió investigar si la flora cutánea podía prevenir, o por el contrario predisponer a esta complicación. Estudiaron la flora nasal, muy parecida a la de la piel, en mujeres que habían recibido inyecciones de ácido hialurónico en un periodo de tres años. Resultado: la flora de las pacientes que habían desarrollado una complicación mostraba una mayor abundancia de bacterias patógenas (Staphylococcus aureus, principalmente) y una deficiencia de Staphylococcus epidermidis, una bacteria buena de la microbiota cutánea conocida por ejercer efectos antimicrobianos contra el estafilococo dorado. En las pacientes que no tenían infección, era justamente S. epidermis la bacteria dominante. Los investigadores se preguntaron: ¿se debería identificar sistemáticamente a los candidatos a la juventud portadores de Staphylococcus aureus y administrarles un tratamiento antibiótico preventivo o una crema con un alto contenido de bacterias protectoras? ¿Se debe limpiar mejor la piel antes de aplicar cualquier inyección? Se necesitan más estudios para llegar a una conclusión. Pero suponemos que, en la belleza como en todo, más vale prevenir...

 

Bibliografia :

I Netsvyetayeva et al. Skin bacterial flora as a potential risk factor predisposing to late bacterial infection after cross-linked hyaluronic acid gel augmentation. Infect Drug Resist. 2018; Feb 12