Disbiosis de la microbiota intestinal y autismo: el papel de la alimentación al descubierto

Es una teoría que ha ganado terreno, difundida por cierto número de estudios: un desequilibrio de la microbiota intestinal jugaría un papel importante, incluso causal, en los trastornos del espectro autista. Entonces, ¿enfocarse en la microbiota permitiría tratar el autismo? Esta disbiosis no sería una causa sino una consecuencia de los comportamientos alimentarios vinculados al autismo, matizan los autores de un amplio estudio metagenómico publicado en Cell.

La hipótesis de un vínculo entre microbiota intestinal y trastornos del espectro autista ha despertado un gran interés desde hace varios años dentro de la comunidad científica. Es verdad que se han acumulado evidencias sobre la relación entre microbiota intestinal y ciertas enfermedades neuropsiquiátricas. Además, los estudios con ratones habrían mostrado que el trasplante fecal de pacientes autistas inducía «comportamientos autistas». Finalmente, estos pacientes sufren frecuentemente de problemas gastrointestinales. Estimulados por este conjunto de indicios, muchos equipos han tratado de resaltar un papel decisivo, incluso causal, de la disbiosis intestinal en el autismo. En tal caso, podríamos comprender, diagnosticar e incluso tratar mejor los trastornos del espectro autista centrándonos en la microbiota.

Disbiosis y autismo: ¿un vínculo sobrevalorado?

Pero teniendo en cuenta todos estos estudios y los metanálisis ya realizados sobre el tema, un equipo de investigadores australianos consideró que llegar a tal conclusión era precipitado. Distintos en su metodología, a menudo incluyendo poblaciones muy pequeñas, sujetos a ciertos sesgos, teniendo en cuenta rara vez factores de confusión como la alimentación o la edad y no concordantes en sus resultados, estos estudios no proporcionan, según los científicos, datos convincentes. 


Así pues, los investigadores llevaron a cabo un estudio metagenómico de la microbiota intestinal de 247 niños australianos (incluidos 99 con diagnóstico de autismo y 148 sin autismo). Sus análisis también integraron muchos otros datos que se sabe afectan a la microbiota intestinal: nutricionales, clínicos, genéticos, psicométricos, demográficos... Descubrieron que la composición de la microbiota intestinal de los niños mostraba diferencias insignificantes en función del diagnóstico de autismo o no. Solo la abundancia de la especie Romboutsia timonensis parecía estar asociada con los trastornos del espectro autista. Además, no pudieron replicar con éxito los resultados de los estudios que relacionaban ciertas especies de la microbiota como Prevotella et Bifidobacterium con el autismo.

Una microbiota poco diversificada asociada a una dieta poco diversificada

El estudio revela en cambio variaciones en la composición de la microbiota intestinal en niños autistas según la alimentación, la consistencia de las heces y la edad. Ahora bien, ciertos rasgos autistas, como la falta de intereses, los comportamientos repetitivos y unas fuertes preferencias sensoriales pueden influir en la alimentación. Según los investigadores, el autismo llevaría a una dieta menos variada y, por tanto, de menor calidad. Esta conduciría a una reducción en la diversidad de la microbiota intestinal que, a su vez, induciría heces más blandas que podrían reflejar problemas digestivos. 

Ampliamente difundida en los medios, esta publicación va en contra de las teorías sobre el vínculo entre microbiota intestinal y autismo. Sin embargo, los autores consideran que las intervenciones nutricionales permitirían a los niños autistas reequilibrar su microbiota intestinal y aliviar así sus trastornos gastrointestinales, al mismo tiempo que mejorarían su salud general. 

Summary
Off
Sidebar
On
Migrated content
Désactivé
Updated content
Désactivé
Hide image
Off
Noticias Gastroenterología Psiquiatría Pediatría

La microbiota intestinal en el origen del autismo: ¿el fin de un mito?

¿Un desequilibrio en la microbiota intestinal en el origen del autismo? Esta es una hipótesis científica que ha ganado terreno. Pero no confundamos causa y consecuencia, alertan actualmente científicos australianos. Publicado en la revista Cell, su trabajo revela que son los comportamientos alimentarios de las personas autistas los que influyen en su microbiota, y no al revés.

La microbiota intestinal Los trastornos del espectro autista

La búsqueda de un vínculo entre la microbiota intestinal y el autismo ha sido muy activa desde hace varios años. Es cierto que el intestino es nuestro «segundo cerebro» y que ciertas enfermedades neuropsiquiátricas como la depresión están asociadas a desequilibrios de la flora. Además, los ratones que recibieron trasplantes de bacterias intestinales procedentes de personas con autismo desarrollarían «comportamientos autistas». Por otro lado, estas personas a menudo tienen problemas digestivos. De ahí a pensar que los trastornos del espectro autista se deben a trastornos de la microbiota intestinal, y que podríamos tratar el autismo reequilibrando la microbiota intestinal, solo hay un paso.

Disbiosis y autismo: ¿un vínculo sobrevalorado?

Un paso que no debería darse, estiman investigadores australianos, incluso si algunos estudios parecen mostrar algunas particularidades de la microbiota intestinal en los niños autistas. Considerando el conjunto de las publicaciones sobre el tema, estimaron que el vínculo causal entre flora intestinal y autismo no estaba probado. Distintos en su protocolo de investigación, a menudo basados en grupos reducidos, teniendo en cuenta rara vez factores de «confusión» como la alimentación, que también puede hacer variar la composición de la microbiota intestinal, no concordantes en sus resultados de análisis microbianos... Los trabajos no aportan, según los científicos, datos convincentes.

Poniéndose manos a la obra, los científicos llevaron a cabo un amplio estudio de la microbiota intestinal de 247 niños (incluidos 99 diagnosticados con autismo y 148 sin autismo). Analizaron las especies bacterianas presentes en las muestras teniendo en cuenta la consistencia de las heces y otros factores que se sabe afectan a la microbiota intestinal, como la alimentación, el sexo o la edad. Resultado: el diagnóstico de autismo no está asociado significativamente con la composición de la microbiota intestinal.

Una flora intestinal desequilibrada debido a una dieta poco diversificada

El estudio revela en cambio que la composición de la microbiota intestinal de estos niños autistas está fuertemente asociada con la alimentación, la consistencia de las heces y la edad. Ahora bien, la falta de intereses y los comportamientos repetitivos son rasgos autistas típicos. Muchos niños con autismo prefieren comer los mismos alimentos constantemente o perciben ciertos sabores, olores y texturas como desagradables, recuerda una de los investigadoras. 

Por tanto, estos resultados sugieren que el autismo conduce a una dieta menos variada (por lo tanto, de menor calidad), lo que conduce a una reducción de la diversidad de la microbiota intestinal que, a su vez, induce heces más blandas. Ampliamente difundida en los medios, esta publicación va en contra de las teorías sobre el vínculo entre microbiota intestinal y autismo. Sin embargo, los autores creen que los enfoques nutricionales permitirían reequilibrar la microbiota de los niños autistas y aliviar sus trastornos gastrointestinales, al mismo tiempo que mejorarían su salud general.

Recomendado por nuestra comunidad

"¡Muchas gracias por compartir esta información! ¡Me encanta!" - Comentario traducido de Sybil Blue (De My health, my microbiota)

Summary
Off
Sidebar
On
Migrated content
Désactivé
Updated content
Désactivé
Hide image
Off
Noticias

Xpeer: La relación entre la microbiota intestinal y las enfermedades metabólicas

Únase a la célebre experta en nutrición Prof. Karine Clément, que le guiará a través de la "relación entre la microbiota intestinal y las enfermedades metabólicas". ¡Obtenga su formación gratuita aquí!

Etiquetas
Imagen

52% Solo 1 persona de cada 2 que ha padecido una enfermedad digestiva que implique a la microbiota establece la relación entre las dos

Sinopsis del curso

  • En los últimos años, cada vez más descubrimientos han esclarecido la compleja interacción entre la microbiota intestinal y su huésped humano. Su influencia, aunque aún no se comprende del todo, va desde ayudar a defenderse de los patógenos y a digerir alimentos que de otro modo serían indigeribles, a mantener la integridad de la barrera intestinal, pero también a modular la salud y el metabolismo humano. Este último aspecto es especialmente importante porque estudios más recientes han sugerido que la microbiota intestinal puede estar implicada en enfermedades metabólicas como la obesidad y la diabetes.
  • La obesidad es una enfermedad compleja y puede tener graves consecuencias para la salud y ha sido recientemente reconocida como enfermedad crónica por la Comisión Europea en marzo de 2021. En este curso explorarás algunos de los estudios que nos han permitido comprender mejor el papel de la microbiota intestinal en la biología humana. Además, este curso te proporcionará una profunda revisión de la importancia de la diversidad y composición de la microbiota intestinal, y su relación con diferentes trastornos metabólicos, pero también sus variaciones entre culturas, grupos étnicos y estilos de vida. Además, comprenderás, a nivel molecular, cómo la microbiota intestinal afecta a la biología del huésped, a través de su participación en la estructura e integridad intestinal, en la digestión de los alimentos y en la producción de muchos metabolitos. Por último, adquirirá las habilidades para integrar mejor los aspectos de la microbiota intestinal en su práctica clínica, y el conocimiento de cómo puede ser beneficiosa para sus pacientes. Subvención sin restricciones por Biocodex Microbiota Institute.

Xpeer

Enlace directo al curso

¿Quién es la Pr Karine Clément?

  • La profesora Karine Clément, MD, PhD, es especialista en endocrinología, nutrición y metabolismo, y es profesora de nutrición, en la división de cardiometabolismo, en el hospital Pitié-Salpêtrière y en la Universidad de la Sorbona de París. La doctora Clément dirige el equipo de investigación NutriOmics, centrado en la comprensión de la conexión entre los cambios ambientales (como el estilo de vida y la nutrición), la microbiota intestinal, el sistema inmune y las modificaciones funcionales del tejido (como la fibrosis del tejido adiposo y la inflamación). Fue directora del Instituto de Cardiometabolismo y Nutrición (ICAN) y realizó una investigación postdoctoral en la Universidad de Stanford sobre enfoques "ómicos" a gran escala.
  • La profesora Clément es experta en los aspectos genéticos y genómicos funcionales de la obesidad, ha participado en más de 350 publicaciones de gran impacto y ha contribuido en varios proyectos y grandes estudios, como el estudio MetaCardis, del que fue coordinadora durante 6 años.
  • La doctora Clément es miembro de la Federación Mundial de la Obesidad (WOF), la Fundación Europea para el Estudio de la Diabetes (EFSD) y la Asociación Francesa de Estudios e Investigación sobre la Obesidad (AFERO). Declaración de conflicto de interés: Karine Clément ha recibido becas o apoyo a la investigación por Integrative Phenomics, Novo Nordisk, Confo Therapeutics, Ysopia, and Nanome Research.

Acerca de Xpeer


Xpeer Medical Education es la primera aplicación de formación médica que genera créditos del mercado, con vídeos de microaprendizaje divertidos de solo 5 minutos.

Con un algoritmo potente para personalizar la experiencia de usuario y el contenido, inspirado en las plataformas de streaming de vídeo más populares, Xpeer ofrece toda una nueva experiencia para la formación continuada y el desarrollo de los profesionales sanitarios.

La aplicación, acreditada por la Unión Europea de Médicos Especialistas, ofrece formación médica científica de gran calidad. En Xpeer, encontrará este programa sobre la microbiota y 500 horas de educación médica en 2021 en su especialidad, además de cursos de formación tecnológica y desarrollo de capacidades profesionales y personales.

Más información sobre las acreditaciones


La aplicación Xpeer está acreditada por el Consejo Europeo de Acreditación para la Formación Médica Continua (EACCME) y concede créditos ECMEC reconocidos oficialmente en 26 países.

Los participantes del módulo obtienen 1 crédito FMF Europeo (ECMEC) por cada hora de formación (60 minutos efectivos de e-learning, excluyendo las introducciones…). Este crédito se adquiere una vez completado el módulo y validada la evaluación correspondiente por los participantes.

Summary
Off
Sidebar
Off
Migrated content
Désactivé
Updated content
Désactivé
Hide image
Off
Artículos

Xpeer: Detección, prevención y tratamiento de la disbiosis del microbioma intestinal

Aprenda a detectar, prevenir y tratar la disbiosis de la microbiota intestinal en este curso gratuito dirigido por el prestigioso gastroenterólogo, Prof. Francisco Guarner.

Formación Médica Continua
Imagen

Sinopsis del curso:

Las alteraciones del microbioma intestinal pueden estar implicadas en la patogénesis de varias enfermedades no transmisibles y en la transición de estas afecciones hacia la cronicidad. Muchos estudios han demostrado la relación entre la composición de la microbiota fecal y las enfermedades, incluidos los trastornos metabólicos, inflamatorios y neoplásicos. Sin embargo, sigue sin estar claro el papel causal exacto (si es que lo hay) que los cambios en la microbiota pueden tener en esas enfermedades. Por lo tanto, la ciencia del microbioma se ha trasladado poco a la práctica clínica hasta ahora, especialmente en los ámbitos del diagnóstico y el pronóstico, debido a la falta de pruebas que respalden las estrategias de prueba y tratamiento. Sin embargo, cada vez está más claro que el desarrollo y el mantenimiento de la diversidad de la microbiota intestinal es un nuevo objetivo clínico para la promoción de la salud y la prevención de enfermedades, y que la dieta y los probióticos son la forma natural y más eficiente de mejorar la diversidad. Subvención sin restricciones de Biocodex.

Exclusivo

¡Reserve una sesión de mentoría privada con el profesor Guarner!

¿Quién es el profesor Guarner

  • Francisco Guarner Aguilar, MD, PhD, es gastroenterólogo e investigador sénior en el Instituto de Investigación Vall d’Hebron.
  • Es autor de más de 300 publicaciones en revistas científicas internacionales, muchas de las cuales han marcado hitos históricos en la relación entre microbiota y salud.
  • En el 2020, fue reconocido como uno de los investigadores más influyentes en la década de 2010-2020, recibiendo la distinción de Investigador Altamente Citado de la Web of Science.
  • Es miembro del comité de recomendaciones de la Organización Mundial para la Gastroenterología, el comité directivo del Consorcio Internacional para el Microbioma Humano, y en el pasado fue miembro de la Junta de directores de la Asociación Científica Internacional para los Probióticos y Prebióticos.
  • Declaración de conflictos de interés: Francisco Guarner recibe financiación para investigación de Abbvie, Takeda y AB-Biotics, y honorarios por consultoría del Instituto Danone, Sanofi, Biocodex, Actial, Menarini y Ordesa.

Acerca de Xpeer

Xpeer Medical Education es la primera aplicación de formación médica que genera créditos del mercado, con vídeos de microaprendizaje divertidos de solo 5 minutos.

Con un algoritmo potente para personalizar la experiencia de usuario y el contenido, inspirado en las plataformas de streaming de vídeo más populares, Xpeer ofrece toda una nueva experiencia para la formación continuada y el desarrollo de los profesionales sanitarios.

La aplicación, acreditada por la Unión Europea de Médicos Especialistas, ofrece formación médica científica de gran calidad. En Xpeer, encontrará este programa sobre la microbiota y 500 horas de educación médica en 2021 en su especialidad, además de cursos de formación tecnológica y desarrollo de capacidades profesionales y personales.

Más información sobre las acreditaciones

La aplicación Xpeer está acreditada por el Consejo Europeo de Acreditación para la Formación Médica Continua (EACCME) y concede créditos ECMEC reconocidos oficialmente en 26 países.

Los participantes del módulo obtienen 1 crédito FMF Europeo (ECMEC) por cada hora de formación (60 minutos efectivos de e-learning, excluyendo las introducciones…). Este crédito se adquiere una vez completado el módulo y validada la evaluación correspondiente por los participantes.

Aclamados como uno de los principales adelantos de la medicina en el siglo XX, los antibióticos han salvado millones de vidas. Sin embargo, también afectan a nuestra microbiota y provocan disbiosis. Examinemos de más cerca este papel ambivalente.

El papel ambivalente de los antibióticos

Al destruir las bacterias responsables de las infecciones, también afectan a la…

¿Qué es la Semana mundial de concienciación sobre la RAM?

Desde 2015, la OMS organiza cada año la Semana mundial de concienciación sobre la RAM (WAAW), cuyo objetivo es sensibilizar al público sobre la resistencia mundial a los antimicrobianos. Esta campaña, que tendrá lugar del 18 al 24 de noviembre, alienta al público general, a los profesionales sanitarios y a los responsables a hacer un uso razonable de los antimicrobianos para evitar el desarrollo de resistencia a los antimicrobianos.

Summary
Off
Sidebar
Off
Migrated content
Désactivé
Updated content
Désactivé
Hide image
Off
Artículos Gastroenterología Off

Descubrimiento de una «zona gris» entre antibióticos bacteriostáticos y bactericidas inhibidores

Al atacar tanto a los patógenos como a las bacterias comensales, los antibióticos alteran el equilibrio de la microbiota intestinal, un efecto colateral bien conocido. Pero se sabe poco de la actividad de cada clase de antibióticos sobre las diferentes especies bacterianas que componen la microbiota intestinal. Un estudio publicado en Nature1 colma estas lagunas.

Los medicamentos tienen un impacto importante sobre la microbiota. En especial, los antibióticos se dirigen a la vez contra las bacterias patógenas y las comensales. Se sabe que modifican el equilibrio de la microbiota y producen trastornos digestivos, como diarrea e infecciones por Clostridioides difficile. A más largo plazo, pueden favorecer la aparición de alergias y trastornos metabólicos. Para comprender de manera más precisa cómo las diferentes clases de antibióticos alteran el equilibrio microbiano intestinal, un equipo de investigadores alemanes analizó el efecto de 144 antibióticos sobre el crecimiento y la supervivencia de 27 microorganismos comensales, entre ellos varios Bacteroides. 

Tres antibióticos bacteriostáticos con acción bactericida

Mediante el análisis de 815 combinaciones de antibióticos y especies comensales, los investigadores observaron diferencias de comportamiento de los antibióticos según su clase. Por ejemplo, de la 1.ª a la 4.ª generación de las quinolonas, el espectro de actividad se amplía hasta el punto de inhibir, en el caso de la última generación, casi todas las especies comensales analizadas. Los macrólidos las inhiben todas (excepto C. difficile) y 8 tetraciclinas de 9 las inhiben casi todas, lo cual es sorprendente, puesto que la microbiota intestinal se considera un reservorio de genes de resistencia a las tetraciclinas. Más sorprendente todavía: la eritromicina, la azitromicina y la doxiciclina, aunque se clasifican como bacteriostáticos, mostraron un efecto bactericida rápido sobre 12 especies comensales en cerca de la mitad de los casos. La disminución de la supervivencia, superior al 99,9%, se confirmó mediante una prueba de viabilidad que se realizó con Bacteroides vulgatus y una cepa de Escherichia coli.

Los antibióticos representan un extraordinario descubrimiento científico y salvan millones de vida, pero su uso excesivo e inadecuado ahora suscita grandes inquietudes para la salud, especialmente debido a la aparición de resistencia a los antibióticos y disbiosis. Leamos la página dedicada a esta cuestión.

El papel ambivalente de los antibióticos

Al destruir las bacterias responsables de las infecciones, también afectan a la…

¿Qué es la Semana mundial de concienciación sobre la RAM?

Desde 2015, la OMS organiza cada año la Semana mundial de concienciación sobre la RAM (WAAW), cuyo objetivo es sensibilizar al público sobre la resistencia mundial a los antimicrobianos. 

Esta campaña, que tendrá lugar del 18 al 24 de noviembre, alienta al público general, a los profesionales sanitarios y a los responsables a hacer un uso razonable de los antimicrobianos para evitar el desarrollo de resistencia a los antimicrobianos.

Antídotos para minimizar el impacto de los antibióticos sobre las bacterias comensales

Estas observaciones ponen en tela de juicio la clasificación bacteriostático/bactericida establecida desde hace tiempo, a la vez que proporcionan una posible explicación del potente efecto de los macrólidos sobre la microbiota intestinal. Los investigadores no se limitaron a esta observación, sino que estudiaron su base de 1200 medicamentos para encontrar moléculas que funcionaran como «antídoto» contra la actividad bactericida de la eritromicina y la doxiciclina sobre las bacterias comensales, pero que no impidieran la acción de estos antibióticos sobre las bacterias patógenas. Una quincena de moléculas suscitaron el interés de los investigadores. Los científicos los probaron a diferentes concentraciones en un sistema microbiano sintético y en un modelo animal que contenía 12 especies comensales. Resultado: diez moléculas permitieron proteger sustancialmente a las bacterias comensales, siendo las más potentes el dicumarol, la benzbromarona y dos antiinflamatorios no esteroides, el ácido tolfenámico y el diflunisal.

El estudio ofrece un nuevo enfoque sobre la actividad de los antibióticos, a la vez que sugiere estrategias interesantes para reducir sus efectos indeseables sobre la microbiota intestinal.

Summary
Off
Sidebar
On
Migrated content
Désactivé
Updated content
Désactivé
Hide image
Off
Noticias Gastroenterología Pediatría Neumología

El futuro (de la microbiota) es de quien madruga

¿Cuál es la diferencia entre un trasnochador y un madrugador? ¡La hora de acostarse, claro! Pero no es tan sencillo. Su microbiota intestinal también podría reflejar su reloj biológico.

La microbiota intestinal ¿Qué alimentos favorecen el equilibrio de la microbiota? Trastornos del estado de ánimo Obesidad Diabetes de tipo 2

Unas personas funcionan mejor por la mañana, otras por la tarde. Pero ¿qué nos convierte en gallinas o en aves nocturnas? A juzgar por unos trabajos científicos recientes, las bacterias que viven en el intestino podrían desempeñar un papel en nuestro reloj biológico. Porque un madrugador y un trasnochador albergan en sus entrañas microorganismos muy diferentes.

Acostarse con las gallinas o trasnochar: una microbiota específica

El análisis de la microbiota intestinal de 91 individuos mostró una mayor abundancia de un género bacteriano, llamado Alistipes, en la microbiota intestinal de los que se acostaban temprano. Por otra parte, se trata de personas que van de vientre generalmente por la mañana, consumen una alimentación considerada sana (rica en fruta, verdura y fibra) y beben agua regularmente.

En cambio, los reyes y las reinas de la noche albergan en sus entrañas una mayor cantidad de Lachnospira. Visitan el váter más bien al anochecer, después de una jornada poco dietética (alimentación rica en azúcares, por ejemplo) y acompañada de refrescos. Ahora bien, las bacterias del tubo digestivo producen moléculas que actúan sobre nuestro propio organismo; estas moléculas activan un conjunto de reacciones químicas (llamadas vías metabólicas) que conducen a la fabricación de ciertos compuestos (glucosa, por ejemplo) y a la degradación de otros.

Tres vías metabólicas son claramente más abundantes en las personas que se acuestan temprano. Por lo tanto, los autores suponen que determinados ácidos grasos bacterianos implicados en la regulación del sueño activan ciertas vías metabólicas humanas. Este podría ser el eslabón perdido que relaciona todos estos datos: a una determinada dieta le corresponde una microbiota específica capaz de producir moléculas que influyen en el ritmo del sueño del huésped.

Mejorar la salud de los trasnochadores

El alcance de estas observaciones es importante ya que supera el simple reto de poner de acuerdo a los madrugadores y a los trasnochadores de una familia. En efecto, los que se acuestan tarde tendrían más riesgo de desarrollar:

y otras enfermedades crónicas.

Según estos estudios, sería posible mejorar su salud actuando sobre la alimentación y, por lo tanto, sobre la microbiota intestinal. ¿Y conseguir que un ave nocturna se acueste con las gallinas?

Summary
Off
Sidebar
On
Migrated content
Désactivé
Updated content
Désactivé
Hide image
Off
Noticias

Microbiota intestinal:¿un indicativo común en los trastornos psiquiátricos?

Depresión, psicosis, anorexia... Cada vez hay más evidencias de que las alteraciones de la microbiota intestinal influyen en diferentes trastornos psiquiátricos. Por tanto, ¿existe un indicativo común entre estos trastornos o por el contrario cada uno tiene sus peculiaridades? Un metaanálisis lo analiza.

¿Puede evaluarse la salud mental según las alteraciones de la microbiota intestinal? En caso afirmativo, ¿permiten estos biomarcadores distinguir los distintos trastornos? Sí y no, concluye un metaanálisis de 59 estudios casos/control que giran en torno a 8 trastornos psiquiátricos, en los que los que contaban con más peso eran la depresión, la esquizofrenia, la psicosis, los trastornos bipolares y la anorexia. Si existen biomarcadores en la microbiota intestinal característicos de los trastornos mentales, no se ha detectado ninguna especificidad en los datos analizados.

Poca influencia en la riqueza de la microbiota...

Para llegar a este resultado, los autores han realizado comparaciones entre los distintos grupos de la presencia abundante de distintas bacterias intestinales:

Se observaba una reducción significativa de la diversidad alfa en los pacientes con trastornos bipolares. Por otra parte, no se apreciaba ninguna diferencia significativa en los índices de diversidad que evaluaban tanto la diversidad como la uniformidad de distribución entre las especies presentes, a saber los índices de Shannon (que aparecen en 29 estudios) y de Simpson (en 11 estudios). 

Con respecto a la diversidad beta, los resultados muestran diferencias similares en la estructura filogenética de los pacientes con depresión y psicosis/esquizofrenia en comparación con los sujetos de control. Sin embargo, los autores indican que el método de clasificación de los pacientes, basado en los síntomas o el diagnóstico, podría afectar a este resultado.

... Pero se observan cambios de composición efectivos

Este estudio también revela la presencia de disbiosis relativamente constante en los pacientes, como por ejemplo:

  • la disminución de Faecalibacterium (en 15 de 17 estudios que mencionan a este género);
  • la disminución de Coprococcus (10 estudios de 10);
  • y el aumento de Eggerthella (10 estudios de 11).

Biomarcadores microbianos y trastornos psiquiátricos: sin conclusiones precipitadas

Los autores concluyen, por tanto, la existencia de alteraciones microbianas comunes en pacientes con depresión, trastornos bipolares, ansiedad, psicosis y esquizofrenia: 

  • una disminución de las bacterias antiinflamatorias productoras de butirato y un 
  • aumento de bacterias proinflamatorias.

Un indicativo común que podría abrir la vía a un tratamiento transdiagnóstico centrado en estas disbiosis similares.

Sin embargo, estos resultados deben interpretarse con cautela ya que los factores de confusión (la toma de fármacos psiquiátricos, la dieta...) podrían falsear los resultados.

Summary
Off
Sidebar
Off
Migrated content
Désactivé
Updated content
Désactivé
Hide image
Off
Noticias Gastroenterología Psiquiatría

Cerveza y roquefort: la microbiota revela lo que comían nuestros antepasados

Cereales, legumbres, bayas… Así es como imaginamos las frugales comidas de nuestros antepasados europeos. Sin embargo, su microbiota intestinal nos revela, gracias al análisis de heces humanas conservadas durante más de 3000 años en minas de sal austriacas, que su menú también incluía queso azul y cerveza.

La microbiota intestinal

Huesos, vasijas de barro, armas, piezas de tela... Los tesoros que encuentran los arqueólogos durante las excavaciones nos permiten conocer mejor las costumbres de nuestros antepasados. ¡Tenemos tendencia a olvidarlo, pero las heces constituyen también un material valioso para obtener información sobre la dieta de nuestros antepasados! En algunos yacimientos arqueológicos, como las minas de sal subterráneas de Hallstatt, en Austria, los excrementos humanos prehistóricos, o «paleoheces», perduraron a través de los siglos desde la Edad de Hierro, protegidas de la degradación. Estas paleoheces representan minas de información sobre la alimentación, la salud y la microbiota intestinal de nuestros lejanos antepasados. Esto motivó a un equipo de investigadores italoaustriacos a estudiar algunas muestras.

El análisis de la microbiota indica una dieta de tipo «no occidental» hasta la época barroca

El análisis microscópico de las (sidenote: Cuatro muestras de heces Una muestra procedente de la Edad del Bronce, una segunda de la Edad de Hierro y dos muestras procedentes del periodo barroco. ) reveló que la base de la alimentación de nuestros antepasados europeos eran cereales (cebada, espelta, mijo...), legumbres, frutas silvestres (manzanas, arándanos) y nueces. Por su parte, el análisis del ADN de las bacterias contenidas en los excrementos mostró que su microbiota intestinal era similar a la de las poblaciones que siguen una dieta no occidental basada en productos no transformados, frutas y verduras. Los investigadores suponen que este tipo de dieta perduró hasta el siglo xviii en Europa, antes de que un estilo de vida más moderno, la (sidenote: Dieta occidental  La dieta de tipo occidental se caracteriza por un exceso de azúcares, ciertas grasas, alimentos transformados y pesticidas ambientales, y por una carencia de fibras. Esta dieta se asocia a la obesidad y a ciertos trastornos inflamatorios y metabólicos, como la diabetes de tipo 2, la resistencia a la insulina y las enfermedades inflamatorias crónicas del intestino.
Siracusa F, Schaltenberg N, Villablanca EJ, et al. Dietary Habits and Intestinal Immunity: From Food Intake to CD4+ T H Cells. Front Immunol. 2019 Jan 15;9:3177.
)
 y los avances médicos tuvieran un impacto sobre la microbiota intestinal.

Hace cerca de 3000 años, el queso roquefort ya era un manjar refinado 

Una de las muestras procedentes de la Edad de Hierro generó estupefacción entre los científicos. Esta muestra era extraordinariamente rica en ADN de dos especies de (sidenote: Microorganismos Organismos vivos que son demasiado pequeños para observarlos a simple vista. Incluyen bacterias, virus, hongos, arqueas, protozoos, etc. y se llaman comúnmente «microbios». What is microbiology? Microbiology Society. ) : Penicillium roqueforti y Saccharomyces cerevisiae. Pues sí, se trata de las dos levaduras que todavía se utilizan en la actualidad, la primera para hacer quesos «azules» y la segunda para hacer cerveza, vino y pan. Está claro que consumían «alimentos transformados» en las mesas de Europa. 

Ya sabíamos que nuestros antepasados fabricaban cerveza en la Edad de Hierro. Pero los investigadores consideran que la presencia de quesos azules muestra la sofisticación de las tradiciones culinarias de los antiguos europeos. Las condiciones de temperatura y humedad eran ideales para afinar quesos salados con sal natural y fermentados con levadura en cubas de madera. ¡Esta receta sigue siendo válida para la fabricación del queso roquefort que saboreamos en la actualidad!

Summary
Off
Sidebar
Off
Migrated content
Désactivé
Updated content
Désactivé
Hide image
Off
Noticias

Enfermedades mentales y microbiota intestinal: ¿la solución de un rompecabezas?

Se ha demostrado la existencia de desequilibrios de la microbiota en varias enfermedades psiquiátricas como la esquizofrenia, depresión o los trastornos obsesivos compulsivos (TOC). ¿Pero cada enfermedad tiene «su» propia disbiosis o existen alteraciones microbianas comunes entre todas? Una revisión de varios estudios lo analiza.

 

La microbiota intestinal La microbiota ORL La microbiota cutánea La microbiota vaginal Trastornos mentales

Se han realizado varios estudios recientemente en varios países para identificar las peculiaridades de la alteración de la microbiota intestinal de las personas que padecen enfermedades mentales. ¿Su flora intestinal presenta menos riqueza que las de las personas con un buen estado de salud? ¿Está menos diversificada? ¿Hay presentes determinadas especies de microorganismos? ¿O por el contrario faltan otras? Hay mucho en juego, ya que si se descubre en varios estudios que hay particularidades asociadas a una o varias enfermedades mentales, estas podrían servir como marcadores útiles para el diagnóstico de los pacientes, la estrategia en el tratamiento o la evaluación de la respuesta a estos... Pero hasta la fecha, los resultados de estos estudios han sido contradictorios.

Observamos varios desequilibrios comunes en varias enfermedades psiquiátricas 

Destaca una publicación en  (sidenote: JAMA Journal of the American Medical Association   )  Psychiatry al revisar casi 60 estudios sobre el tema. El objetivo de sus autores: confirmar que las enfermedades mentales están relacionadas con las alteraciones de la microbiota intestinal y determinar si son específicas en cada enfermedad:

Los científicos han constatado que hay una disminución significativa de la riqueza de la microbiota intestinal de los pacientes con problemas mentales, pero hay poca diferencia entre la diversidad de especies en comparación con la microbiota de los sujetos sanos. En lugar de poner en evidencia las características concretas de cada enfermedad, estos estudios demuestran más bien que hay desequilibrios similares en la flora intestinal en varios pacientes con trastornos mentales. Estas alteraciones se traducen normalmente en el aumento de varias especies que favorecen la inflamación y la disminución de otras especies de acción antiinflamatoria en los trastornos bipolares, la esquizofrenia y la ansiedad.

Factores que pueden llegar a confundir que hay que tener en cuenta 

Esta revisión nos ha permitido determinar los factores responsables de las diferencias en los resultados de los estudios. Por una parte, la zona geográfica: la alimentación y por tanto la microbiota y sus desequilibrios no son iguales en China y en los países occidentales. Por otra parte, la toma de medicamentos: al parecer, los psicotrópicos favorecen la aparición de disbiosis. Por tanto, los investigadores deben tener esto en cuenta para desvelar todos los misterios que relacionan a la microbiota intestinal con las enfermedades mentales para beneficiar a los pacientes.

Recomendado por nuestra comunidad

"Me alegro mucho de que se esté investigando más en este campo. ¡Sigan trabajando!" - Comentario traducido de Amanda Robertson (De My health, my microbiota)

Summary
Off
Sidebar
On
Migrated content
Désactivé
Updated content
Désactivé
Hide image
Off
Noticias

Los metabolitos séricos asociados a la microbiota intestinal: ¿hacia un mejor diagnóstico del cáncer colorrectal?

Según un nuevo estudio publicado en la revista Gut, se podría usar un perfil de metabolitos séricos asociado a la microbiota intestinal como una nueva herramienta de diagnóstico temprana, fiable y no invasiva del adenoma y del cáncer colorrectal. 

Los desequilibrios de la microbiota, o disbiosis, se han asociado a numerosas enfermedades, como diabetes, obesidad, enfermedades neuropsiquiátricas o neurodegenerativas, e incluso al cáncer. Los metabolitos producidos por las bacterias intestinales llegan rápidamente a la circulación sanguínea. En este contexto, un nuevo estudio tiene por objeto establecer el perfil de metabolitos séricos asociado con la microbiota intestinal (MI). ¿Objetivo? Descubrir si existe un indicador metabolómico sérico asociado a la MI en las personas con cáncer o adenoma colorrectal. Este método de detección preciso, rápido y no invasivo permitiría establecer un diagnóstico precoz del adenoma y el cáncer colorrectal (CCR).

Variaciones metabolómicas en todas las etapas

El análisis de muestras séricas de una cohorte de descubrimiento (31 individuos sanos, 12 pacientes con adenoma y 49 con CCR) permitió identificar 885 metabolitos séricos cuya cantidad difería entre los pacientes con adenoma o CCR y los sujetos sanos.
Sabemos que las alteraciones de la MI pueden reprogramar el metaboloma fecal en pacientes que presentan una anomalía colorrectal. ¿Pero pueden hacerlo en el suero? Para determinar la potencial contribución de estos marcadores en la predicción de anomalías colorrectales, se llevó a cabo un análisis de los metabolitos séricos y metagenómicos fecales de la MI en 11 individuos sanos y 33 pacientes con una enfermedad colorrectal. Se identificaron 322 metabolitos para asociarlos a la MI, entre los cuales figuraban especies conocidas por su asociación al inicio y la progresión del CCR (Fusobacterium nucleatum, Parvimonas micra…). Posteriormente se aplicó un algoritmo para identificar con precisión ocho metabolitos séricos que permitían diferenciar a los sujetos sanos de los pacientes con adenoma o CCR en esta cohorte (área bajo la curva: 0,96). Estos se seleccionaron como panel predictivo de enfermedad colorrectal: GMSM (Gut Microbiome-associated Serum Metabolites).

¿Hacia un modelo predictivo?

Este modelo se probó en una cohorte de modelización (72 individuos sanos y 120 pacientes con enfermedad colorrectal) y una cohorte de validación independiente (53 sujetos sanos y 103 pacientes con anomalías colorrectales) y permite discriminar con fiabilidad a los pacientes que presentan un adenoma o un CCR de los sujetos sanos (área bajo la curva: 0,98 y 0,92 respectivamente). Por último, este modelo se comparó con otros medios de detección comunes: el antígeno carcinoembrionario (ACE) y la prueba inmunoquímica fecal. Mientras el ACE es capaz de discriminar a los pacientes de los sujetos sanos de la cohorte de validación con un área bajo la curva de 0,72, la prueba inmunoquímica fecal también parece inferior al panel GMSM (sensibilidad del 65,2% frente al 83,5%) para distinguir a los dos grupos.

Por lo tanto, la disbiosis intestinal observada en los pacientes con CCR podría asociarse a alteraciones de los metabolitos séricos. La identificación de estos marcadores en el suero es prometedora y permite la detección temprana y no invasiva de los pacientes con adenoma o CCR.

Summary
Off
Sidebar
Off
Migrated content
Désactivé
Updated content
Désactivé
Hide image
Off
Noticias Oncología Gastroenterología