Anorexia nerviosa: ¿y si el desequilibrio de la microbiota influyera en la curación?

Según un nuevo estudio, el cerebro de las personas con anorexia nerviosa podría estar bajo la influencia de la microbiota intestinal. Se trata de un descubrimiento que podría abrir el camino a nuevas vías de tratamiento centradas en el eje intestino-cerebro y su efecto en la salud mental.

La microbiota intestinal El eje intestino-cerebro

Restricciones alimentarias, miedo enfermizo a engordar, obsesión por las calorías, negación de la delgadez, bulimia, ansiedad, depresión… La anorexia nerviosa es un trastorno de la conducta alimentaria (TCA) grave que tiene un impacto considerable sobre la salud del paciente y que afecta tanto al comportamiento como al organismo. También es especialmente difícil de tratar (ver la información del recuadro).

Un resumen de los TCA:

  • Se caracterizan por comportamientos alimentarios distintos de los que suelen adoptar las personas con las que conviven. 1
  • Estos trastornos son graves y duraderos, y tienen repercusiones psicológicas y físicas. 2 
  • Síntomas: estado de ánimo inestable, irritabilidad, baja autoestima, depresión, ansiedad.
  • Los 3 TCA principales son la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa (crisis compulsivas de ingestión de grandes cantidades de comida seguidas de crisis de comportamiento compensatorio inadecuado, como vomitar, ayunar o hacer ejercicio físico excesivo) y la hiperfagia nerviosa (crisis de bulimia, pero sin el comportamiento compensatorio asociado a esta). 3

En todas las personas afectadas, encontramos a menudo una alteración de las funciones cognitivas, especialmente de ciertas capacidades de aprendizaje indispensables para la adaptación conductual, que podría frenar la curación. 

En un nuevo estudio se indica que este trastorno podría estar vinculado a los cambios que se producen en la microbiota intestinal. 4

El 4 % de las mujeres y el 0,3 % de los hombres Se verán afectados por la anorexia a lo largo de su vida ⁵

Entre 14 y 17 años Es la edad a la que aparece la anorexia nerviosa (con un pico a los 16 años). ⁶

Una microbiota menos diversa

Los autores, investigadores de la Universidad de Graz, en Austria, estudiaron a 15 pacientes con anorexia nerviosa y a 13 mujeres de referencia en buen estado de salud. Todas ellas se sometieron a pruebas para evaluar su capacidad de «aprendizaje implícito» (ver la información del recuadro). Paralelamente, se analizaron sus heces para determinar la composición de la microbiota intestinal.

Los cálculos de los investigadores confirman que las pacientes con anorexia nerviosa tenían puntuaciones de aprendizaje implícito inferiores a las de las voluntarias sanas. Pero lo más interesante es que la puntuación estaba relacionada con la composición de la microbiota: cuanto más alta era, más diversidad de microorganismos tenían. 

Cuando la microbiota intestinal provoca fallos en el cerebro

¿Cómo se explica este resultado? Se sabe que la microbiota intestinal influye en el funcionamiento psicológico por medio del eje intestino-cerebro. Por ejemplo, puede modificar la respuesta al estrés o producir mensajeros del cerebro (dopamina, serotonina…) que pueden influir en la capacidad de aprendizaje.

La anorexia nerviosa en pocas palabras ³ :

  • Se trata de un TCA (trastorno de la conducta alimentaria), un trastorno psiquiátrico.
  • No se debe confundir con la "anorexia" en el sentido médico y general del término, que no es una enfermedad, sino el síntoma de perder el apetito independientemente de la causa. 
  • Las causas son factores genéticos, psicológicos, ambientales, familiares y socioculturales.
  • A veces va asociada a un trastorno bulímico (la ingesta compulsiva de grandes cantidades de comida en poco tiempo seguida de vómitos provocados). 
  • Conlleva riesgos elevados de osteoporosis, infertilidad, depresión, insuficiencia cardíaca y suicidio.

En este estudio se halló lo siguiente :

Una puntuación de aprendizaje elevada se asociaba, por ejemplo, a un aumento de la concentración de bacterias Bifidobacteria, esenciales para la comunicación entre el intestino y el cerebro. Estas pueden reducir la ansiedad y, de ese modo, influir en los procesos de aprendizaje.

De 1,5 a 3 años Es la duración media de una fase de anorexia nerviosa ⁶

El 20 % De las personas afectadas padecen anorexia durante toda su vida. ⁶

Por el contrario, una puntuación baja se relacionaba con un aumento en la concentración de bacterias Lachnospiraceae, las cuales se han asociado en múltiples estudios a trastornos depresivos que podrían alterar el funcionamiento del cerebro y el aprendizaje implícito. Estos efectos indican la existencia de un fuerte vínculo entre la microbiota, el comportamiento y la salud mental en enfermedades como la anorexia.

¿Qué es el aprendizaje implícito?

El aprendizaje implícito se produce sin ser consciente y sin intención de aprender 7. No implica esfuerzo de memorización ni de concentración en las reglas. Por ejemplo, el hecho de inclinar el cuerpo hacia el lado hacia el que vamos a girar cuando montamos en bici es fruto de un aprendizaje implícito. Es distinto del aprendizaje explícito, que está relacionado con la adquisición de conocimientos teóricos, reglas o principios.

¿Hacia un tratamiento de la anorexia a base de probióticos?

Este descubrimiento es especialmente interesante, ya que podría explicar el hecho de que la psicoterapia, que se basa en parte en el aprendizaje implícito, no siempre sea eficaz a la hora de tratar a pacientes con anorexia. Si se confirma, algún día quizás sea posible utilizar probióticos con Bifidobacterias para mejorar el tratamiento de la anorexia nerviosa. Esto estabilizaría el eje intestino-cerebro, lo que podría ayudar a las mujeres a volver a llevar una alimentación normal.

Anorexia: ¿la pista de la microbiota intestinal?

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La sorprendente clave de la enfermedad de Alzheimer podría estar en el intestino, no en el cerebro

Los primeros signos de la enfermedad de Alzheimer podrían no surgir del sistema nervioso central o del cerebro, sino del intestino. En un nuevo estudio, se ha descubierto que lo importante no es la salud general del intestino, sino las bacterias concretas (nuevos biomarcadores). Por insólito que parezca, algunas especies nos protegen, mientras que otras, incluso aunque pertenezcan a la misma familia, pueden ser dañinas.

La microbiota intestinal Enfermedad de alzheimer

Durante años, hemos sabido que el intestino y el cerebro están en comunicación constante. Este «eje intestino-cerebro» es el motivo por el que sentimos «mariposas» cuando estamos nerviosos. Ahora, en un innovador estudio reciente 1 se apunta a que esta conexión es mucho más importante de lo que nunca habíamos imaginado, ya que se reveló que los primeros indicios de la enfermedad de Alzheimer podrían no estar en absoluto en el cerebro, sino ocultos entre billones de bacterias que viven en el intestino.

No se trata del tamaño del grupo, sino de quién forma parte de él

Los científicos solían pensar que, en la enfermedad de Alzheimer, el problema radicaba en una pérdida general de distintos tipos de bacterias intestinales, como si se tratara de un jardín con menos diversidad. No obstante, en esta nueva investigación se ha hallado algo totalmente distinto. En personas con pérdida de memoria, aquellas con diagnóstico de deterioro cognitivo leve (DCL), el número global de tipos de bacterias estaba bien.

El problema era un cambio en el tipo de bacterias concretas presentes. En el estudio se han identificado 59 tipos específicos de bacterias, posibles biomarcadores que estaban más o menos presentes en las personas de camino a padecer la enfermedad de Alzheimer. Esto nos hace pensar que el problema no consiste en tener menos bacterias, sino en que las bacterias equivocadas estén al mando.

Los héroes y los villanos del intestino pueden parecerse mucho

Aquí es donde la historia se pone interesante de verdad. En el estudio se reveló que dos bacterias de exactamente la misma familia pueden tener efectos del todo opuestos. Es como si en una familia hubiera un «gemelo bueno» y un «gemelo malvado». Una bacteria, llamada Bacteroides eggerthii, se relacionó con un menor riesgo de problemas de memoria; era como un héroe para el cerebro. Pero su pariente cercano, Bacteroides thetaiotaomicron, se vinculó con un mayor riesgo; es decir, actuaba como un villano. Se trata de un descubrimiento fundamental, porque significa que en las investigaciones anteriores, en las que no se podían diferenciar estas bacterias «emparentadas» entre sí, se perdían los detalles más importantes para comprender la enfermedad.

¿Cuáles son las etapas de la enfermedad de Alzheimer? 

1. Todo va bien

No hay signos detectables de la enfermedad; los leves lapsus de memoria se deben a la edad y no están relacionados con el deterioro cognitivo.

2. Leves deslices de memoria

Aparecen olvidos ocasionales (dificultad para encontrar las palabras, confusión entre varios nombres, objetos extraviados…), pero no tienen ningún efecto en la vida social o profesional.

3. La vida diaria se ve afectada

Los problemas cognitivos empiezan a ser perceptibles y recurrentes, con desorientación, objetos extraviados, dificultades para concentrarse, discurso repetitivo… La persona es consciente de ello, lo que puede provocarle ansiedad o entrar en un estado de negación.

4. Diagnóstico confirmado

La enfermedad de Alzheimer se diagnostica oficialmente; la pérdida de memoria y las dificultades para realizar tareas complejas (como cálculos mentales o recordar acontecimientos recientes) se acrecientan, aunque la autonomía básica sigue estando intacta.

5. Comienzo de la dependencia

El paciente ya no puede llevar a cabo ciertas tareas de la vida diaria por sí mismo (como cocinar o elegir qué ropa ponerse), aunque se siguen cubriendo las necesidades básicas (comer o ir al baño); la asistencia a domicilio se convierte en una necesidad.

6. Síntomas conductuales y pérdida de autonomía

Se necesita asistencia para las actividades básicas y los trastornos conductuales (nerviosismo, deambulación, alucinaciones, sospechas, agresividad…) dificultan la vida familiar cada vez más.

7. ​​​​​​​Pérdida total de la autonomía y fin de las interacciones

El paciente ya no puede moverse ni comunicarse (hablar o sonreír) y depende totalmente de otras personas para todas sus necesidades de atención; los pacientes a menudo se enfrentan a complicaciones físicas en esta fase final. 2

Hacia un nuevo futuro para la detección temprana

¿Qué significa esto para nosotros? Esta investigación está allanando el camino hacia un nuevo enfoque revolucionario para diagnosticar la enfermedad de Alzheimer. Al identificar a la bacteria «buena» llamada Akkermansia muciniphila, que se relacionó con una menor concentración de la (sidenote: Proteína amiloide tóxica Los amiloides son acumulaciones de proteínas que se pliegan juntas. En algunas enfermedades neurodegenerativas como la enfermedad de Alzheimer, se forman placas amiloides a partir de proteínas plegadas incorrectamente, compuestas principalmente por la proteína amiloide beta. Estas placas se forman en torno a las neuronas y no las dejan funcionar. ) en el cerebro de los pacientes con enfermedad de Alzheimer, los científicos están creando un «modelo» de un intestino sano.

Un día quizás seamos capaces de utilizar una simple muestra de heces para determinar la presencia de estos héroes y villanos bacterianos concretos. Esto podría ayudar a identificar el riesgo de una persona de sufrir la enfermedad de Alzheimer años antes de lo que podemos hacerlo en la actualidad, lo que supondría una ventana temporal clave para proteger la salud cerebral mediante la dieta y el estilo de vida.

El eje intestino-cerebro: ¿Cuál es el papel de la microbiota?

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L. iners : ¿aliada de la microbiota vaginal en las mujeres embarazadas?

¿Cuál es el papel de L. iners en la salud vaginal de las mujeres embarazadas? Un estudio chino 1 arroja luz sobre el papel complejo y globalmente beneficioso de esta bacteria en el mantenimiento de una microbiota vaginal sana.

La microbiota vaginal Anatomía femenina, microbiota e higiene íntima

La microbiota vaginal es un complejo ecosistema de bacterias que viven en la vagina y desempeña un papel fundamental en la salud de las mujeres, incluidas las embarazadas. Por ejemplo, una mayor abundancia de lactobacilos parece reducir la frecuencia de abortos espontáneos.

Entre los diferentes lactobacilos de la flora vaginal, Lactobacillus iners resulta especialmente intrigante ya que está presente tanto en la microbiota sana como en la patológica lo que suscita muchas interrogantes sobre su función exacta. Un estudio realizado con 91 mujeres chinas en el tercer trimestre de embarazo aporta nuevos datos al respecto.

L. iners es más frecuente en mujeres sanas

El estudio muestra que una de cada dos mujeres sanas alberga en su vagina una flora dominada por L. iners, mientras que esta proporción es de solo un tercio en el grupo de mujeres enfermas ( (sidenote: Diabetes gestacional Diabetes gestacional, a veces denominada «diabetes del embarazo»: la diabetes gestacional puede aparecer durante el embarazo en mujeres que no son diabéticas, generalmente alrededor de la semana 24. Por lo general, se realiza una prueba de detección entre la semana 24 y la 28. La diabetes gestacional se debe a que el cuerpo no puede producir suficiente insulina, una hormona que permite que las células utilicen el azúcar (glucosa) de la sangre como fuente de energía. Como resultado, la concentración de azúcar en la sangre (glucemia) supera los niveles normales. Cada año en los Estados Unidos, la diabetes gestacional afecta entre el 5% y el 9% de los embarazos. Un tratamiento adecuado de la diabetes gestacional permite garantizar un embarazo sin problema y el nacimiento de un bebé sano.  CDC ) , complicaciones, etc.). Por el contrario, una flora dominada por L. crispatus es más frecuente en las futuras madres enfermas.

Este tipo de flora alcanza incluso el 57% entre las mujeres con diabetes gestacional.

¿Podría la mayor frecuencia y abundancia de L. iners en mujeres embarazadas sanas explicar su buen estado de salud? Los investigadores lo creen muy posible. De hecho, una mayor abundancia de L. iners significa una mayor producción de moléculas microbianas beneficiosas por parte de esta bacteria, empezando por un aumento de la biosíntesis de una molécula que lleva el nombre impronunciable de «tetrahidrofolato» y que contribuye a mantener una inflamación moderada al final del embarazo.

Este tipo de funcionamiento ilustra cómo ciertas cepas de lactobacilos, aunque tradicionalmente no se consideren protectoras, pueden contribuir a la regulación del ecosistema vaginal durante el embarazo.

50% El 50% de las mujeres embarazadas sanas presentan una microbiota dominada por L. iners.

Diferentes cepas de L. iners

Sin embargo, no todas las cepas de L. iners son iguales. De las siete cepas identificadas en mujeres embarazadas, tres cepas asociadas a la (sidenote: Vaginosis bacteriana La vaginosis bacteriana (VB) es un tipo de inflamación vaginal causada por un desequilibrio de las especies de bacterias que están presentes de forma natural en la vagina. ) han mostrado una aptitud especial para formar temidas biopelículas, que son refugios en los que se multiplican los agentes patógenos. Cuatro cepas (algunas asociadas a la vaginosis, otras no) son capaces de inhibir el crecimiento de la bacteria patógena Gardnerella vaginalis. En resumen, cada cepa de L. iners tiene sus particularidades y probablemente varios ases en su manga bacteriana. Es muy posible que algunas cepas ayuden a mantener la estabilidad del ecosistema vaginal en las mujeres embarazadas.

La vagina y las bacterias: un equilibrio frágil

En la vagina viven de forma natural miles de millones de bacterias cuya función es preservar el equilibrio de la flora local. Cuando se produce una disbiosis, este equilibrio puede alterarse, favoreciendo la aparición de infecciones como la vaginosis bacteriana. Hoy en día, se considera que los probióticos representan un recurso prometedor para restablecer este equilibrio, especialmente en mujeres embarazadas en las que la microbiota vaginal puede ser más inestable.

Conclusiones:

Lejos de tener un papel exclusivamente beneficioso o patógeno, L. iners actúa como un auténtico agente doble, cuyos efectos en la microbiota vaginal dependen tanto del contexto como de la cepa implicada y del ecosistema circundante. Este delicado equilibrio requiere una estricta vigilancia durante el embarazo.

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¿Cuál es el papel de L. iners en la salud vaginal de las mujeres embarazadas?

La bacteria Lactobacillus iners está presente tanto en la microbiota sana como en la patológica, y desempeña un papel ambiguo sobre el cual un estudio realizado en mujeres embarazadas arroja nueva luz. 

Los diferentes perfiles de la microbiota vaginal

La microbiota vaginal se ha clasificado en cinco «tipos», denominados CST (community state types): tres CST favorables (dominados respectivamente por Lactobacillus crispatus, Lactobacillus gasseri y Lactobacillus jensenii), uno desfavorable y uno (CST III) dominado por L. iners, cuyo papel en la salud vaginal sigue siendo objeto de debate. De hecho, esta bacteria desempeña aparentemente un papel ambivalente: aunque parece formar parte integrante de una microbiota vaginal sana, paradójicamente también es abundante en condiciones patológicas y disbióticas, e incluso se ha relacionado con la colonización por estreptococos del grupo B durante el embarazo.

Más L. iners en las futuras madres sanas

Para comprender mejor la relación entre la flora microbiana y la salud vaginal, un equipo de investigadores chinos estudió el caso particular de mujeres embarazadas (tercer trimestre), sanas (34 mujeres) o no (61 mujeres con diabetes gestacional, complicaciones, infecciones, etc.).
Sus resultados ponen de relieve la persistencia del predominio de los lactobacilos y el mantenimiento de la diversidad alfa en todas las futuras madres.

50% El 50% de las mujeres embarazadas sanas presentan una microbiota vaginal dominada por L. iners.

57% El 57% de las mujeres embarazadas que padecen diabetes gestacional presentan una microbiota vaginal dominada por L. crispatus.

Sin embargo, los investigadores observaron que el tipo dominado por L. iners era menos frecuente en el grupo de mujeres enfermas (31,15%) que en el grupo de mujeres sanas (50%). Además, L. iners mostraba una mayor abundancia relativa (en porcentaje de especies presentes) en las mujeres sanas. 

Por el contrario, el tipo dominado por la bacteria protectora L. crispatus era, paradójicamente, más frecuente en las mujeres que padecían diabetes gestacional o complicaciones maternas. Esta observación relativiza nuestra comprensión de la disbiosis vaginal, a menudo simplificada erróneamente como un mero desequilibrio entre bacterias «buenas» y «malas».

Modificaciones de las vías metabólicas

La mayor abundancia de L. iners en mujeres embarazadas sanas va acompañada de una sobreexpresión de vías metabólicas favorables para un embarazo saludable: por ejemplo, la biosíntesis de (sidenote: Tetrahidrofolato coenzima derivada del ácido fólico que, entre otras funciones, interviene en la síntesis de bases nucleicas, purinas y pirimidinas, que constituyen los ácidos nucleicos (ADN y ARN) del material genético. El THF también ) podría tener diferentes funciones (síntesis microbiana de folatos, estado ligeramente proinflamatorio).

Sin embargo, la mayor abundancia de esta bacteria en mujeres sanas también va acompañada de vías de síntesis de (sidenote: Glycosyltransferase enzima de membrana que cataliza la unión de un carbohidrato a una proteína para formar una glucoproteína. En las bacterias patógenas, estas glucoproteínas están implicadas en diferentes etapas del proceso infeccioso.

Fuente: Tomás JM, Fulton KM, Twine SM et al. Generation of Null Mutants to Elucidate the Role of Bacterial Glycosyltransferases in Bacterial Motility. J Vis Exp. 2022 Mar 11;(181).
)
y resistencia a los antibióticos, en comparación con las mujeres enfermas. Estos mecanismos podrían reflejar la adaptación dinámica de la flora a un entorno inmunitario y hormonal característico del tercer trimestre de embarazo.

Utilice materiales visuales claros para explicar el papel de la microbiota vaginal, en particular la infografía «Women's microbiota: the missing piece in intimate health» (La microbiota femenina: la pieza que faltaba en el rompecabezas de la salud íntima)

Infografías para compartir con sus pacientes

7 cepas muy diferentes de L. iners

Un análisis más detallado revela que no todas las cepas de L. iners son iguales: entre las 7 cepas identificadas por los autores, 3 cepas asociadas a la vaginosis bacteriana (frente a 4 cepas asociadas a la buena salud) mostraron una mayor capacidad de formación de biopelículas, gracias a genes que codifican las proteínas implicadas. El equipo de investigadores también demostró que 5 de las 7 cepas identificadas (asociadas o no a la vaginosis bacteriana) inhiben el crecimiento de la bacteria patógena G. vaginalis, implicada en la prematuridad.

Estos resultados indican que L. iners podría ejercer un efecto protector, según las condiciones ambientales y las cepas implicadas. Así pues, una flora dominada por ciertas cepas de L. iners podría contribuir a la prevención de complicaciones relacionadas con la disbiosis persistente.

Según los autores, esta heterogeneidad, especialmente en lo que respecta a G. vaginalis, justifica investigaciones más profundas, sobre todo porque L. iners, probablemente por su flexibilidad metabólica, parece contribuir a la estabilidad del ecosistema vaginal en la población estudiada.

Explore los últimos avances sobre las condiciones que favorecen el equilibrio de la microbiota vaginal: 

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Sentirse bien en su propia piel... y con su propia microbiota cutánea

¿Y si el secreto de nuestro bienestar se ocultara en nuestra piel? Un estudio británico pionero sugiere que existe un vínculo entre la microbiota cutánea y el equilibrio emocional. Aparentemente, las personas con una mayor abundancia de Cutibacterium sienten menos estrés y son más felices.

La microbiota cutánea La depresión Eccema Psoriasis y microbiota Acné y microbiota

De ahora en adelante, ¿tendremos que decir «me siento bien con mi propia microbiota cutánea ”?

en lugar de «me siento bien en mi propia piel»? Esto es lo que parece indicar un estudio de 53 británicos con una edad media de 63 años, que establece un vínculo entre el bienestar psicológico y los microorganismos que habitan nuestra piel, más concretamente la piel de la cara, el cuero cabelludo, los antebrazos y las axilas, Esta investigación arroja luz sobre un sistema de interacciones entre la piel y el cerebro, que es comparable al conocido eje intestino-cerebro.

¿Más Cutibacterium significa más felicidad?

El estudio muestra por primera vez una mayor abundancia de determinados géneros bacterianos en los participantes que se sienten más cómodos con su propio cuerpo, tanto en términos de bienestar general como de la zona de piel en cuestión. La bacteria cutánea más frecuente entre los británicos que se sienten mejor consigo mismos es (sidenote: Cutibacterium Género bacteriano cuya clasificación ha cambiado considerablemente en los últimos años (hasta 2016, se denominaba Propionibacterium). Este género comprende varias especies, entre las cuales figura la famosa C. acnes (un patógeno oportunista implicado en el acné y las infecciones de prótesis mamarias, prótesis de hombro, etc.), sin olvidar C. avidum, C. granulosum, C. namnetense y C. humerusii. Ahle CM, Feidenhansl C, Brüggemann H. Cutibacterium acnes. Trends Microbiol. 2023 Apr;31(4):419-420. ; CTCB ) . Si tiene más Cutibacterium en la cara, es probable que no esté muy estresado. Si sus axilas están repletas de Cutibacterium, lo más probable es que esté de buen humor con un bajo nivel de estrés. Por el contrario, una menor abundancia de esta bacteria podría contribuir a trastornos como el estrés, la ansiedad o la depresión.

Este descubrimiento no deja de ser algo sorprendente: lo primero que viene a la mente acerca de Cutibacterium es la imagen de C. acnes y las pesadillas de la pubertad. más que la serenidad de los ancianos británicos. Esta bacteria también podría contribuir a la salud de la piel utilizando su capacidad para transformar el sebo en ácidos grasos libres para repeler los agentes patógenos y regular la acidez cutánea.

Efectos de Cutibacterium en función de la zona del cuerpo

  • Cara: las personas con más Cutibacterium en la cara sienten menos estrés.
    Axilas: una mayor abundancia de esta bacteria está relacionada con un mejor estado de ánimo y una reducción del estrés.
    Antebrazos: una mayor abundancia de Cutibacterium en esta zona se asocia a una mayor satisfacción con su propia piel.

¿Causa o consecuencia?

Sin embargo, la pregunta central sigue sin respuesta: ¿es la presencia de Cutibacterium una causa o una consecuencia del bienestar? En otras palabras, ¿es la presencia de Cutibacterium lo que nos hace felices, o es nuestro bienestar lo que atrae la bacteria a nuestra piel? ¿O son ambos el resultado de un tercer factor común (por ejemplo, estilo de vida, deporte, dieta)?

Es imposible sacar conclusiones por el momento. Sabemos que la piel y la microbiota cutánea proporcionan a nuestro organismo una barrera protectora que repele los agentes patógenos y nos ofrece seguridad y tranquilidad. Por el contrario, se ha demostrado que el estrés, la ansiedad o la depresión pueden repercutir en nuestra piel, provocando la aparición de trastornos cutáneos como eccema (o dermatitis atópica), psoriasis, acné, o mal olor axilar.

17% Solo el 17% de las personas encuestadas declaran que saben de forma precisa lo que es la microbiota cutánea. ²

Todos hemos oído hablar del eje intestino-cerebro, pero ahora surge el eje bidireccional piel-cerebro, en el que la primera influye en el segundo y viceversa. Por primera vez, se ha establecido una relación entre la microbiota cutánea y el bienestar psicológico. Razón de más para que la investigación (sidenote: Psicodermatología La psicodermatología es un campo relativamente nuevo de la medicina que se centra en las interacciones entre la mente y la piel. El tratamiento de los trastornos psicodermatológicos se centra en mejorar la función, reducir el sufrimiento físico, diagnosticar y tratar la depresión y la ansiedad asociadas a las enfermedades cutáneas, luchar contra el aislamiento social y mejorar la autoestima del paciente. Para tratar trastornos psicocutáneos se recurre a intervenciones farmacológicas y psicológicas. Profundizar Jafferany M, Franca K. Psychodermatology: Basics Concepts. Acta Derm Venereol. … ) profundice en las bacterias implicadas y sus posibles efectos en nuestra salud cutánea y general.

Seca, húmeda o grasa: cada zona de piel tiene su propia microbiota

La piel suele ser demasiado seca en las manos –a tal punto que la tenemos que hidratar a lo largo de todo el invierno– mientras que es húmeda en las axilas, los pliegues (codos, parte posterior de la rodilla) o la zona inguinal. Además, hay una tercera variante: la piel grasa, característica de ciertas zonas de la cara, el pecho o la espalda.

Existen pues tres entornos (seco, húmedo, graso), en los que viven tres microbiotas distintas, adaptadas a las características específicas de cada uno de ellos.

Cabe notar que la microbiota cutánea también varía en función de la profundidad, desde la epidermis (capa superficial) hasta la hipodermis (capa más profunda situada debajo de la dermis): cuanto más profundo, menos bacterias hay y más se parecen de una persona a otra.

Descubrir las microbiotas

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Microbiota fecal: un biomarcador del cáncer colorrectal y su progresión

Utilizar la microbiota para optimizar la detección no invasiva del cáncer colorrectal: ese era el objetivo del análisis de 3741 metagenomas fecales procedentes de 18 cohortes para identificar mejores combinaciones de biomarcadores microbianos.

Photo: Fecal microbiota: a biomarker for colorectal cancer and its progression

El cáncer colorrectal (CCR) es el tercer tipo de tumor más frecuente y el segundo en cuanto a mortalidad. La microbiota intestinal parece desempeñar un papel fundamental en la carcinogénesis. Sin embargo, quedan demasiadas lagunas en los conocimientos para poder utilizar la microbiota como herramienta de detección clínica, aunque se sabe que la detección precoz del cáncer aumenta la probabilidad de supervivencia.

De ahí el interés del estudio publicado en 2025 en la revista Nature Medicine, basado en el análisis de 18 conjuntos de datos: 12 procedentes de bases de datos preexistentes que incluían a 2116 personas (930 pacientes con CCR, 210 con adenomas y 976 controles sanos) y 6 procedentes de nuevas cohortes (1625 sujetos) que incluían información sobre el estadio del cáncer y la localización anatómica de los tumores. Esto representaba un total de 3741 sujetos, generando la esperanza de obtener una elevada potencia estadística y resultados de gran precisión.

3 El cáncer colorrectal (CCR) es el tercer tipo de tumor más frecuente en el mundo.

2 El CCR es el segundo cáncer en cuanto a mortalidad en el mundo.

Especies implicadas, especialmente especies orales

Los autores detectaron 3866 especies bacterianas, 15 eucariotas y 23 arqueas. La microbiota de los controles difiere considerablemente de la de los pacientes con CCR, lo que confirma los resultados de estudios anteriores: 125 especies son más abundantes en los pacientes (106 conocidas y 19 desconocidas) y 83 en los controles (53 conocidas y 30 desconocidas). 

Entre las especies más abundantes en los pacientes figuran 5 subespecies de F. nucleatum, a saber, F. nucleatum subsp. animalis, vincentii (2 subespecies diferentes), nucleatum, polymorphum. A estas se suman otras bacterias que se han asociado al CCR, como P. micra y B. fragilis.

 La acción de la microbiota intestinal podría consistir en regular la cantidad de amoníaco en el microentorno tumoral del CCR. 

Una parte importante de las bacterias intestinales específicas del CCR resultan ser especies típicamente orales. Es el caso de 21 de las 125 especies más abundantes en los pacientes (16,8%), 11 de las cuales son típicas de la placa dental.

30 % La incidencia del CCR es un 30% más alta en los hombres.

60-65% Entre el 60 y el 65% de los casos se dan en sujetos sin antecedentes familiares.

Predecir el CCR

Además, este amplio conjunto de datos permitió mejorar la precisión de la predicción del CCR a partir de una simple muestra fecal. El área bajo la curva (AUC), criterio de valoración de la calidad de este tipo de modelo, alcanza ahora 0,85, lo que supone una mejora con respecto a estudios anteriores (0,81 como máximo). Gran parte de esta predicción se basa en bacterias típicamente orales.

Los autores también demostraron:

  • que existe una relación entre los biomarcadores microbianos y la presencia del tumor,
  • que los biomarcadores varían en función del estadio del CCR: la abundancia de P. micra y F. nucleatum comienza a aumentar a partir del estadio I, mientras que la de Akkermansia muciniphila y Parabacteroides distasonis aumenta en los estadios avanzados, lo que indica que los cambios en la microbiota se producen de forma continua y se van acentuando con la progresión del cáncer (secuencia adenoma-carcinoma),
  • y que también difieren según la localización del tumor: por ejemplo, tres especies típicamente orales aumentaron de manera significativa en el cáncer colorrectal proximal. 

 

40% Solo el 40% de los casos de CCR se diagnostican antes de la aparición de metástasis, aunque se obtienen mejores tasas de supervivencia cuando el tumor se detecta en una fase temprana.

5 años Las tasas de supervivencia a 5 años para el cáncer de colon y el cáncer de recto de estadio IV son respectivamente del 11% y 15%.

Estudios anteriores establecieron una relación entre la cantidad de amoníaco en el entorno tumoral y el agotamiento de los linfocitos T y la progresión del cáncer.

Aunque este estudio de asociación no logró establecer una relación causal entre la microbiota y el cáncer colorrectal, datos independientes sugieren que la microbiota contribuye al desarrollo del CCR.

El presente estudio confirmó el valor de la microbiota fecal como biomarcador de detección y permitió identificar perfiles microbianos relacionados con la progresión del tumor. Sin embargo, es necesario realizar estudios sobre el mecanismo de acción para profundizar en este tema.

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Noticias Gastroenterología Oncología

Los cambios de la microbiota en la mujer

¿Qué pasa con tu microbiota en la edad adulta y por qué es importante? Desde las variaciones hormonales hasta las enfermedades crónicas, pasando por el riesgo de cáncer, la salud mental o incluso la libido, la investigación científica muestra que los desequilibrios en la microbiota intestinal, vaginal, cutánea e incluso seminal pueden tener un impacto profundo en la salud de las mujeres. ¿Cómo influyen las hormonas, los anticonceptivos, el estrés o el envejecimiento en tus ecosistemas microbianos? ¿Tus hábitos diarios o tu alimentación pueden ayudar a restablecer el equilibrio?

Explora el eje intestino-cerebro, las microbiotas íntimas, la fertilidad y la inflamación para comprender cómo cuidar tu microbiota puede fomentar el bienestar, prevenir ciertos trastornos y mejorar la calidad de vida en cada etapa de la vida adulta de las mujeres.

Microbiota vaginal y equilibrio íntimo

La microbiota femenina desempeña un papel esencial en la salud sexual, la salud menstrual, la fertilidad y las enfermedades vaginales.
¿Cómo influyen las hormonas, los anticonceptivos y los desequilibrios microbianos en estos distintos aspectos? Descubre los avances científicos más recientes sobre los vínculos entre la microbiota y la salud íntima.

Salud sexual, ITS y microbiota

Durante mucho tiempo pasados por alto, los vínculos entre la salud sexual, las infecciones de transmisión sexual (ITS) y la microbiota vaginal generan hoy un interés creciente en la investigación. Estos estudios destacan el papel de los ecosistemas microbianos en el riesgo de infección, los mecanismos de protección y el equilibrio íntimo en general.

Anticoncepción y microbiota

Estudios emergentes sugieren que los anticonceptivos pueden alterar la microbiota vaginal e intestinal, lo que podría influir en el riesgo de infecciones, la inflamación y la salud reproductiva. ¿Cómo afectan las hormonas, los dispositivos intrauterinos (DIU) o las píldoras a nuestros ecosistemas microbianos íntimos?

Salud menstrual y microbiota

La menstruación provoca cambios en las hormonas, la inmunidad y el equilibrio microbiano. Investigaciones emergentes revelan cómo la microbiota vaginal e intestinal podría influir en el dolor, la endometriosis y las infecciones. ¿Podrían los microbios ayudarnos a comprender mejor la salud menstrual?

Fertilidad, embarazo y microbiota

El papel de la microbiota en la fertilidad y el embarazo despierta un interés creciente en la investigación. ¿Podría una microbiota vaginal e intestinal equilibrada favorecer la concepción y reducir los riesgos de aborto espontáneo o de complicaciones durante el embarazo?

Enfermedades vaginales y microbiota

La salud vaginal está fuertemente influenciada por la microbiota. Los desequilibrios pueden conducir a patologías como la vaginosis bacteriana, las infecciones por hongos o la cistitis. ¿Qué papel juegan estas alteraciones microbianas en el desarrollo y el tratamiento de las enfermedades vaginales?

Hormonas femeninas y microbiota

Las variaciones hormonales a lo largo de la vida de una mujer, especialmente durante la menopausia, pueden tener un impacto importante en las microbiotas vaginal, intestinal y cutánea.

¿Cómo influyen estos cambios en la salud? ¿Actuar sobre la microbiota podría ayudar a regular las hormonas y a promover el bienestar? Descubre los avances científicos más recientes sobre el tema.

Equilibrio hormonal y microbiota

Las variaciones hormonales, como las que se observan durante la menopausia, influyen en la microbiota, con repercusiones en la salud vaginal, intestinal y cutánea. ¿Cómo afectan estos cambios al bienestar general y es posible actuar sobre la microbiota para preservar el equilibrio hormonal?

Menopausia y microbiota

La menopausia provoca cambios hormonales profundos que modifican la microbiota, especialmente a nivel vaginal e intestinal.
¿Cómo influyen estos cambios en la inflamación, la salud urinaria y el bienestar general? ¿Cuáles son las nuevas soluciones emergentes para acompañar esta etapa?

Photo: A pro-cancer bacterium in the breast

Enfermedades crónicas, cánceres y microbiota femenina

¿Puede un desequilibrio de la microbiota intestinal aumentar el riesgo de cáncer, de inflamación crónica o de infertilidad?
Las alteraciones en la microbiota intestinal, vaginal o seminal podrían influir en las enfermedades inflamatorias intestinales crónicas (EII), los resultados de la fecundación in vitro (FIV) y la progresión tumoral, abriendo así nuevas perspectivas en cuanto a prevención, diagnóstico e innovación terapéutica. Mantener el equilibrio microbiano podría convertirse en un pilar esencial de la salud femenina a lo largo de toda la vida.

Microbiota y cáncer: de los factores de riesgo a los tratamientos

¿Cómo influyen las microbiotas intestinal, mamaria o vaginal en el riesgo de cáncer y en su tratamiento? Descubre cómo el equilibrio microbiano puede impactar en los cánceres de mama y de cuello uterino, desde el manejo del dolor hasta la eficacia de la inmunoterapia.
La ciencia está revelando nuevos aliados poderosos en el abordaje del cáncer.

Infertilidad y microbiota

¿Puede un desequilibrio de la microbiota ser la causa de la infertilidad? Descubre cómo una disbiosis intestinal, vaginal o seminal puede afectar la fertilidad, los resultados de la fecundación in vitro (FIV) y la salud embrionaria. Investigaciones recientes destacan nuevas dianas microbianas para apoyar la concepción y la salud reproductiva de las parejas.

Inflamación y microbiota

¿Puede una microbiota desequilibrada desencadenar inflamación? Desde las enfermedades inflamatorias intestinales (EII) hasta la psoriasis, pasando por la artritis o los trastornos vaginales y urinarios, explora cómo las microbiotas intestinal, cutánea y vaginal influyen en la inflamación crónica y cómo podrían tener la clave para anticipar y mejorar los tratamientos.

Prevención y microbiota

¿Puede la microbiota contribuir a prevenir el cáncer, la infertilidad o las enfermedades inflamatorias intestinales (EII)? Descubre cómo los desequilibrios de la microbiota intestinal, vaginal y seminal conocidos como disbiosis pueden afectar la salud de las mujeres, y cómo restablecer este equilibrio microbiano podría favorecer la prevención de enfermedades e incluso ayudar en el diagnóstico.

Actu PRO Maladie d’Alzheimer : un rôle facilitateur du microbiote intestinal ?

Conexión intestino-cerebro y salud de las mujeres

¿Puede tu microbiota intestinal influir en tu estado de ánimo, tu nivel de estrés o incluso en tu libido? Muchas mujeres se preguntan por qué se sienten ansiosas, deprimidas o desconectadas, y la ciencia está revelando el papel clave del eje intestino-cerebro. Descubre cómo los desequilibrios en la microbiota intestinal y vaginal pueden alterar la salud mental y hormonal, y qué hábitos cotidianos pueden ayudar de forma natural a restablecer el equilibrio y el bienestar.

Efectos de la microbiota en la salud mental

¿Pueden las bacterias intestinales influir en la salud mental de las mujeres? En la edad adulta, la ansiedad, la depresión o los cambios de humor podrían estar relacionados con un desequilibrio en la microbiota intestinal. Descubre cómo el eje intestino-cerebro moldea el equilibrio emocional y abre nuevas vías para la prevención y el abordaje terapéutico.

Efectos de la microbiota en la libido

¿Puede la microbiota intestinal influir en la libido femenina? En mujeres adultas, una disminución del deseo sexual podría estar relacionada con una disbiosis intestinal, trastornos del estado de ánimo o con el eje intestino-cerebro. Explora cómo los desequilibrios microbianos pueden afectar la salud sexual y qué revela la ciencia sobre las formas de reavivar el deseo.

Microbiota: hábitos cotidianos que marcan la diferencia

¿Qué hábitos diarios ayudan a mantener una microbiota saludable? Desde una alimentación favorable para la flora intestinal hasta una higiene íntima adecuada, descubre consejos prácticos, accesibles y respaldados por la ciencia para apoyar el equilibrio de la microbiota intestinal y vaginal, y fortalecer la salud y el bienestar de las mujeres adultas.

Lo que las mujeres saben (y lo que no)

sobre su microbiota vaginal

¿Cuál es la relación entre la microbiota y la salud de las mujeres? El Observatorio Internacional de la Microbiota, basado en una encuesta realizada a 7,500 personas en 11 países, explora los conocimientos, percepciones y comportamientos de las mujeres con respecto a su microbiota intestinal, vaginal y urinaria. La edición 2024 revela una falta de sensibilización a nivel mundial, un interés creciente por el papel de la microbiota en la salud hormonal, digestiva e íntima, así como una fuerte demanda en términos de prevención, educación y acompañamiento. Sumérgete en el informe completo para descubrir los hallazgos clave, las cifras más destacadas y lo que realmente saben o desconocen las mujeres de todo el mundo sobre su microbiota.

Descubre la encuesta del Observatorio Internacional de la Microbiota 2024

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Prácticas que ponen en riesgo la microbiota vaginal

Noches de borrachera, múltiples parejas, antibióticos, productos de higiene íntima... ¿Cuáles son los factores de riesgo para la microbiota vaginal de las estudiantes, y qué tipos de flora vaginal son más sensibles a estos factores?

La microbiota vaginal

A lo largo de la vida de una mujer, la microbiota vaginal se va modificando... a veces hasta el punto de cambiar de tipo (véase el recuadro), según revela 1 el seguimiento de 125 mujeres sexualmente activas de entre 18 y 25 años residentes en el sur de Francia (Montpellier).

Existen 5 tipos de comunidades vaginales 2 (o CST por Community State Type), que pueden clasificarse en tres grupos, como hacen los autores de este estudio:

  • 3 tipos óptimos en términos de salud vaginal, dominados por lactobacilos: CST I dominado por Lactobacillus crispatus, CST II dominado por L. gasseri, y CST V dominado por L. jensenii
  • 1 tipo subóptimo, CST III, dominado por otro lactobacilo (L. iners), mucho más vulnerable a la disbiosis
  • y 1 tipo no óptimo, caracterizado por su bajo contenido de lactobacilos (CST IV).

Los lactobacilos garantizan la estabilidad

El primer resultado del estudio es que las comunidades bacterianas dominadas por lactobacilos –bacterias en forma de bastoncillos conocidas por ser las más beneficiosas para la salud íntima de la mujer– también son más estables a lo largo del tiempo. En otras palabras, resulta más difícil alterar una microbiota vaginal que muestra una gran abundancia de lactobacilos, ya sean L. crispatus, L. gasseri, L. jensenii o L. iners.

Una microbiota vaginal equilibrada, dominada por estos lactobacilos, es capaz de limitar la proliferación de agentes patógenos. Sin embargo, aún puede ocurrir si la microbiota se somete a un estrés excesivo.

Ha oído hablar de la «disbiosis

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Noches de borrachera = flora vaginal alterada

Segundo resultado: la lista de factores que pueden alterar la flora vaginal.

Entre los sospechosos identificados en las 125 estudiantes incluidas en el estudio: el alcohol fue el factor con el efecto más potente y constante, ya que favorece el desarrollo de una flora subóptima y aumenta la vulnerabilidad de la vagina a las infecciones al facilitar la proliferación de bacterias patógenas.

Parejas, higiene y antibióticos

Otros factores también podrían contribuir al cambio de una comunidad bacteriana vaginal a otra:

  • Un mayor número de parejas sexuales aumenta el riesgo de mantener (o adquirir) una flora no óptima, favoreciendo así la aparición de infecciones vaginales que pueden conducir a vaginosis bacteriana. 

Varios estudios han demostrado que la microbiota genital puede transferirse entre parejas sexuales, lo que puede desestabilizar la comunidad microbiana residente.

  • El uso de productos de higiene íntima (cremas, óvulos, cápsulas, geles y toallitas) puede tener efectos sobre la salud que varían de una mujer a otra, pudiendo provocar cambios circulares de un tipo de flora a otro.

Efectos sobre la salud que varían de una mujer a otra, pudiendo provocar cambios circulares de un tipo de flora a otro. El uso de productos de higiene íntima se asocia a efectos variables sobre las comunidades bacterianas, en función del tipo de microbiota presente.

  • Por su parte, el uso de antibióticos no mostró una estrecha asociación con el cambio de tipo de flora vaginal. Esta ausencia de efecto sorprendió a los investigadores, quienes se preguntaron si se había dejado un intervalo de tiempo excesivo entre muestras sucesivas para poder «captar» el breve momento del cambio de flora posiblemente relacionado con el antibiótico.

Sea como fuere

El estudio muestra lo frágil que es la flora vaginal y cómo se encuentra en un perpetuo estado de equilibrio. Por muy resistente que parezca una microbiota vaginal dominada por lactobacilos, es importante no exponerla a un estrés excesivo, ya que los excesos propios de la vida estudiantil pueden ponerla en peligro.

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Microbiota y maternidad: de la fertilidad al posparto

Desde la concepción hasta el posparto, la salud de una mujer está íntimamente ligada a sus microbiotas: intestinal, vaginal, cutánea y de la leche materna. ¿Puede un desequilibrio microbiano afectar la fertilidad o aumentar el riesgo de aborto espontáneo? ¿Influyen el modo de parto y el estilo de vida durante el embarazo en la salud de la madre y del bebé? ¿Cómo influye el eje intestino-cerebro en el bienestar mental después del nacimiento?

Basada en datos científicos, esta sección explora cómo cada etapa de la maternidad fertilidad, embarazo y primeros días tras el parto está influenciada por estos ecosistemas invisibles. Se abre ante nosotros una nueva frontera en la salud materna.

El papel de la microbiota en la fertilidad de las mujeres

La microbiota desempeña un papel fundamental en la fertilidad femenina, influyendo tanto en la concepción como en el desarrollo del embarazo. ¿Cómo pueden los desequilibrios en las microbiotas vaginal, intestinal y otros ecosistemas microbianos afectar la salud reproductiva? Descubre las investigaciones más recientes sobre el impacto de estas comunidades microbianas en la fertilidad.

Apoyar la fertilidad

La microbiota desempeña un papel clave en la fertilidad femenina. Investigaciones recientes se centran en el impacto de las microbiotas vaginal e intestinal en la concepción y el embarazo. ¿Podría un buen equilibrio de estas microbiotas mejorar la salud reproductiva y aumentar las probabilidades de fertilidad en las mujeres?

 

Información sobre la infertilidad

Estudios muestran que los desequilibrios en la microbiota, especialmente en las microbiotas vaginal e intestinal, pueden afectar la fertilidad. ¿Cómo influyen estas alteraciones microbianas en la capacidad de concebir? ¿Cuáles son las nuevas líneas de investigación que están transformando nuestra comprensión y el enfoque del tratamiento de la infertilidad?

Endometriosis y fertilidad

Investigaciones emergentes revelan que un desequilibrio en las microbiotas intestinal, vaginal y endometrial un fenómeno conocido como disbiosis podría contribuir a la endometriosis y a los problemas de fertilidad asociados. Estas alteraciones microbianas influyen en la inflamación, el metabolismo de los estrógenos y las respuestas inmunitarias, con un impacto potencial en la salud reproductiva.

Comprender mejor el papel de la microbiota abre nuevas perspectivas para el diagnóstico y el tratamiento de la infertilidad relacionada con la endometriosis. Más información.

La microbiota durante el embarazo

¿Puede la microbiota influir en el desarrollo del embarazo? Desde la comunicación en el útero entre la madre y el bebé hasta los riesgos de aborto espontáneo o parto prematuro, las microbiotas maternas intestinal y vaginal desempeñan un papel clave. La alimentación, la actividad física, la higiene e incluso el modo de parto (cesárea o vaginal) influyen en este equilibrio delicado, con repercusiones en el bienestar de la madre y en la salud futura del bebé.

Descubre cómo la ciencia arroja luz sobre los misterios de la microbiota durante el embarazo.

Comunicación madre-bebé en el útero

¿Cómo se “comunican” las microbiotas intestinal y vaginal de la madre con el bebé antes del nacimiento? A través de la estimulación del sistema inmunológico y señales metabólicas, este diálogo invisible moldea el desarrollo fetal y sienta las bases de una salud duradera, incluso antes del primer respiro.

Microbiota, embarazo y resultados del parto

¿Puede la microbiota influir en el riesgo de aborto espontáneo, diabetes gestacional o parto prematuro? Descubre cómo las microbiotas vaginal e intestinal desempeñan un papel en el desarrollo del embarazo, y cómo sus desequilibrios pueden aumentar el riesgo de complicaciones, según las investigaciones científicas más recientes.

Estilo de vida durante el embarazo

¿Cómo contribuyen la alimentación, la actividad física y la higiene a un embarazo saludable? Al nutrir la microbiota intestinal y equilibrar la microbiota vaginal, simples hábitos cotidianos pueden apoyar el bienestar de la madre y del bebé, cuidando desde el inicio el ecosistema invisible que moldea a ambos.

Impacto del modo de parto

¿Puede el modo de nacimiento influir en la microbiota del bebé? El parto vaginal y la cesárea exponen al recién nacido a diferentes microorganismos, con efectos duraderos en su salud. Descubre cómo la lactancia materna y los cuidados tempranos pueden apoyar la microbiota infantil desde los primeros momentos de vida.

Posparto y microbiota

¿Cómo influyen las microbiotas en la salud perinatal de la madre y del bebé? Desde los primeros días de vida hasta los 1000 días clave para la inmunidad, el desarrollo neurológico y el equilibrio emocional, las microbiotas desempeñan un papel fundamental. La lactancia materna apoya las microbiotas intestinal, cutánea y respiratoria del bebé, mientras que el eje intestino-cerebro influye en la salud mental posparto de la madre. Una microbiota equilibrada puede convertirse en un aliado valioso en esta etapa única de la vida. Hoy la ciencia revela cuán esenciales son estos microorganismos desde el primer momento.

Lactancia materna y microbiota

¿Cómo influye la lactancia materna en la microbiota del bebé? Al reducir los efectos de un nacimiento por cesárea y apoyar las microbiotas intestinal, cutánea y respiratoria, la leche materna desempeña un papel clave en el desarrollo del sistema inmunológico, la disminución del riesgo de alergias y el crecimiento especialmente en los bebés prematuros. Una mirada en profundidad a lo que revela la ciencia.

Los primeros días de la madre y el bebé, y su microbiota

¿Por qué son tan cruciales los primeros 1000 días? Desde la inmunidad hasta el desarrollo neurológico, pasando por el equilibrio emocional y microbiano, los inicios de la vida están moldeados por los microbios intestinales los del bebé, de la madre e incluso del padre. Descubre cómo esta herencia invisible construye las bases de una salud duradera desde el primer día.

Salud mental posparto

¿Cómo influye la microbiota intestinal en la salud mental de las mujeres después del parto? Durante el periodo posparto, los cambios en el eje intestino-cerebro pueden afectar el estado de ánimo, la ansiedad y la depresión. Descubre cómo el equilibrio microbiano puede apoyar el bienestar emocional de las mujeres en esta etapa de transición tan importante

Lo que las mujeres saben (y lo que no)

sobre su microbiota vaginal

¿Qué relación existe entre la microbiota y la salud de las mujeres? El Observatorio Internacional de la Microbiota, basado en una encuesta realizada a 7,500 personas en 11 países, explora los conocimientos, percepciones y comportamientos de las mujeres respecto a sus microbiotas intestinal, vaginal y urinaria. La edición 2024 revela una falta generalizada de conocimiento, un interés creciente en el papel de la microbiota en la salud hormonal, digestiva e íntima, así como una fuerte demanda de prevención, educación y acompañamiento. Sumérgete en el informe completo para descubrir los hallazgos clave, los datos más relevantes y lo que las mujeres de todo el mundo saben o aún desconocen sobre su microbiota.

Descubre la encuesta 2024 del Observatorio Internacional de la Microbiota

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Prevención de la diabetes: un hongo no tan cándido como su nombre indica

Es posible que exista una ventana temporal de unos pocos meses durante la infancia en la que el enriquecimiento de la microbiota con ciertos microorganismos, en particular con una determinada especie de Candida, sea necesario para el desarrollo de las células β pancreáticas y, por tanto, para la prevención de la diabetes de tipo 1 o tipo 2 y de ciertas enfermedades metabólicas.

En el pez cebra (Danio rerio), una proteína bacteriana fomenta la proliferación de células β en los islotes pancreáticos. ¿Pero qué sucede en los mamíferos? Tras el nacimiento, estas células, necesarias para la producción suficiente de insulina, proliferan rápidamente, al mismo tiempo que se va diversificando la microbiota intestinal.

¿Se trata de una mera coincidencia o de una auténtica correlación, como sucede en el pez cebra? Un equipo británico 1 logró responder a esta pregunta demostrando que ciertas especies bacterianas y fúngicas estimulan el desarrollo posnatal de las células β en ratones durante breves ventanas temporales de colonización, un periodo que también es crítico para la salud metabólica.

830 millones El número de personas con diabetes aumentó de 200 millones en 1990 a 830 millones en 2022. ²

14% En 2022, el 14% de los adultos padecían diabetes a nivel mundial, frente al 7% en 1990. ²

En ratones y humanos

Mediante la eliminación y restauración de la microbiota en distintos periodos prenatales y posnatales en ratones, el equipo identificó un periodo crítico (del día 10 al día 20 posnatal) durante el cual la flora digestiva desempeña un papel esencial en el establecimiento de una masa normal de células β. Los resultados de experimentos con antibióticos y antifúngicos confirmaron estas observaciones, poniendo de relieve la implicación de bacterias y hongos en el mantenimiento del equilibrio glucémico.

Estas alteraciones tempranas de la microbiota tienen repercusiones duraderas en el metabolismo, como la reducción de la secreción de insulina, el aumento de la glucemia y la reducción de la tolerancia a los hidratos de carbono. Todos estos desequilibrios pueden incrementar el riesgo de diabetes.

¿Qué sucede en el ser humano? Se observó que muestras fecales de bebés humanos de entre 7 y 12 meses (pero no de otros grupos de edad) producen una fuerte estimulación de la masa de células β en ratones. Así pues, es muy posible que exista también en el ser humano una ventana de oportunidad para la colonización por microorganismos que favorecen el desarrollo de células β.

Un argumento más a favor de la famosa ventana de oportunidad de 1000 días para la salud futura y la prevención de enfermedades metabólicas como la obesidad.

59% Más de la mitad (59%) de los diabéticos de 30 años o más no recibían ningún tratamiento en 2022. El tratamiento de la diabetes está menos desarrollado en los países de ingresos bajos e intermedios. ²

2 million En 2021, la diabetes y la nefropatía diabética causaron más de dos millones de muertes. Además, alrededor del 11% de las muertes cardiovasculares se debieron a la hiperglucemia. ²

Bacterias y hongos responsables

Gracias a una comparación de las comunidades microbianas capaces de inducir (o no) el desarrollo de células β, se identificaron taxones bacterianos y fúngicos implicados en los ratones, a saber, Escherichia coli, Enterococcus gallinarum y Candida dubliniensis. Candida dubliniensis resultó ser el más eficaz, a través de un mecanismo en el que participan macrófagos y células β y que permite reconocer señales específicas procedentes de la pared celular de levaduras comensales.

Por último, C. dubliniensis no solo reduce la prevalencia y gravedad de la diabetes en modelos murinos, sino que también ayuda a restaurar la población de células β después de su eliminación o subdesarrollo causados por un tratamiento con antibióticos. Al perturbar la microbiota intestinal durante la infancia, estos tratamientos pueden alterar la regulación de la glucemia y complicar el mantenimiento de un peso corporal estable. Quizás se pueda utilizar C. dubliniensis de forma profiláctica para compensar las pérdidas inducidas por el tratamiento con antibióticos, especialmente en sujetos predispuestos a la diabetes de tipo 1 o 2 o a la obesidad.

Desde el año 2000

Desde el año 2000, las tasas de mortalidad por diabetes han aumentado, mientras que la probabilidad de fallecer por uno de los 4 tipos principales de enfermedades no transmisibles (enfermedades cardiovasculares, cáncer, enfermedades respiratorias crónicas o diabetes) entre los 30 y los 70 años disminuyó un 20% a nivel mundial entre 2000 y 2019. ²

Abril de 2021

La OMS publicó el Pacto Mundial contra la Diabetes, una iniciativa global cuyo objetivo es conseguir mejoras sostenibles en la prevención y el tratamiento, con especial atención al apoyo a los países de ingresos bajos e intermedios. ²

¿Prevenir o incluso revertir la pérdida de células β?

Este estudio demuestra que existe una ventana temporal crítica en los bebés, entre los 7 y los 12 meses, durante la cual ciertas bacterias y hongos son necesarios para el desarrollo de las células β pancreáticas. Si no se aprovecha esta ventana de oportunidad, el desarrollo de las células β se ve comprometido, lo que provoca una disfunción y un mayor riesgo de enfermedades metabólicas como la obesidad y la diabetes.

Sin embargo, los mecanismos que identificaron los autores quizá permitan prevenir o incluso revertir la pérdida de células β, siempre que se administre un tratamiento temprano que tenga en cuenta el papel clave de la microbiota intestinal.

Xpeer: Establecimiento temprano de la microbiota intestinal

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