Una obra fresco lúdica y educativa para comprender los desafíos de la resistencia a los antibióticos

¡Comprender los riesgos relacionados con la resistencia a los antibióticos en solo 15 minutos! Ese es el desafío propuesto por el Biocodex Microbiota Institute con su primer fresco digital interactivo, diseñado para sensibilizar ampliamente sobre esta amenaza mundial.

Es una pandemia silenciosa que crece cada año y que podría convertirse, para 2050, en la principal causa de mortalidad en el mundo, por delante del cáncer. La resistencia a los antimicrobianos está en el punto de mira de la Organización Mundial de la Salud, que desde 2015 organiza cada año la Semana Mundial de Concienciación sobre el Uso Prudente de los Antimicrobianos. Esta iniciativa persigue varios objetivos: sensibilizar y mejorar la comprensión de la resistencia a los antimicrobianos, así como promover acciones coordinadas para luchar contra la aparición y propagación de patógenos farmacorresistentes.

Pilar de la información científica y actor clave en la educación y formación de los profesionales de la salud y del público general sobre la importancia de los microbiotas humanos, el Biocodex Microbiota Institute participa, por sexto año consecutivo, en esta campaña ofreciendo a estos distintos públicos un taller educativo, lúdico e interactivo: el primer mural de sensibilización sobre la resistencia a los antibióticos.

15 minutos para comprender la urgencia y pasar a la acción

Dirigido principalmente a los profesionales de la salud (médicos generales, farmacéuticos, pediatras, personal hospitalario y estudiantes del ámbito sanitario), el taller está diseñado para ser simple, visual y participativo. Adopta la forma de un juego con 60 cartas que permiten reconstruir diferentes escenarios de uso de antibióticos y evaluar sus consecuencias a distintos niveles:

  • microbiota,
  • paciente,
  • sistema sanitario,
  • sociedad.

El taller completo (guía de animación y juego de cartas) ya está disponible para su descarga gratuita.

Acceder al material necesario para realizar el taller

El taller invita luego a tomar distancia y reflexionar sobre los riesgos globales asociados con la resistencia a los antibióticos (aumento de las muertes, presión sobre la investigación, posible regreso a una “era postantibiótica”). Finalmente, propone un cierre positivo, centrado en soluciones concretas y de múltiples actores: prevención, vacunación, investigación, uso adecuado de las prescripciones y el enfoque One Health. Y por primera vez, esta herramienta se ofrece en acceso libre, disponible para ser consultada y descargada gratuitamente por todos.

Una herramienta lista para usar y accesible para todos

Diseñado en colaboración con Querceo, el taller fue concebido para ser fácil de implementar:

  • Duración corta (15 minutos) y formato adaptable a grupos de unas diez personas.
  • Se puede utilizar en congresos médicos, reuniones hospitalarias, clases en facultades de medicina o incluso en eventos dirigidos al público general.
  • No se requiere ningún conocimiento científico previo.
  • Disponible en acceso libre y en 7 idiomas.

Al hacer que esta herramienta sea accesible para todos, el Biocodex Microbiota Institute persigue varios objetivos:

  • Dotar a los profesionales de la salud de herramientas para reforzar su papel como mediadores ante los pacientes y el público,  
  • Despertar la conciencia colectiva en torno a un desafío sanitario y ambiental de gran importancia, 
  • Movilizar ampliamente contra la resistencia a los antibióticos, ya que todos tienen un papel que desempeñar. 

Una iniciativa de interés público confirmada por las cifras del Observatorio

Los datos recientes del Observatorio Internacional de los Microbiotas muestran que, aunque la sensibilización avanza, aún persisten importantes carencias.

Casi 3 de cada 4 personas saben hoy que los antibióticos tienen un impacto en su microbiota (73%, +4 puntos frente a 2023). Sin embargo, solo 2 de cada 5 pacientes afirman haber recibido información por parte de un profesional de la salud sobre estos efectos (39%), y apenas el 38% dice haber recibido consejos para limitar sus consecuencias.

« Estas cifras reflejan una brecha preocupante: mientras la concienciación crece entre la población, el acompañamiento médico sobre los antibióticos sigue siendo insuficiente. Este taller interactivo y educativo no pretende sustituir la información proporcionada por los profesionales de la salud, sino ofrecer una clave de comprensión complementaria. Su objetivo es claro: fortalecer el diálogo entre los profesionales sanitarios y los pacientes, y sensibilizar de manera más amplia al público general sobre este importante desafío sanitario, que condiciona la medicina actual y determinará la salud de las generaciones futuras. »

Olivier Valcke, Director del Biocodex Microbiota Institute
Sobre el Biocodex Microbiota Institute

El Biocodex Microbiota Institute es un centro internacional de conocimiento dedicado al estudio del microbiota humano. El Instituto se comunica con sus usuarios en siete idiomas, dirigiéndose tanto a los profesionales de la salud como al público general, con el objetivo de aumentar la concienciación sobre el papel vital que desempeña este órgano en nuestra salud. La misión principal del Biocodex Microbiota Institute es educativa: difundir la importancia del microbiota para todos.

Sobre Querceo

Querceo es una empresa de consultoría que adopta un enfoque colaborativo y sistémico para acompañar a las organizaciones en su transición ecológica. Mediante la creación y difusión de talleres de sensibilización, como el Mural de la Biodiversidad, el Mural One Health o el taller SiNergie, Querceo contribuye a movilizar a las organizaciones, permitiendo que cada persona comprenda y asuma los grandes desafíos del futuro.

Todo lo que necesita saber sobre los antibióticos y la resistencia a los antimicrobianos

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Análisis de prensa #1: La microbiota vaginal

Por la Dra. Nguyễn Bá Mỹ Nhi
Directora del Centro de Obstetricia y Ginecología del Hospital Tam Anh, Ciudad de Ho Chi Minh, Vietnam

La función de la microbiota vaginal en la salud femenina

El cuerpo humano alberga billones de microorganismos que viven en diferentes lugares, se conocen en su conjunto como microbioma, y coexisten en una colaboración simbiótica. Cabe destacar que la microbiota vaginal tiene influencia en la salud reproductiva y general de la mujer. Entender este ecosistema podría revolucionar el tratamiento y la prevención de estas afecciones.

Este análisis destaca los vínculos entre la disbiosis de la microbiota vaginal y enfermedades ginecológicas, así como complicaciones relacionadas con el embarazo. En concreto, la disminución de lactobacilos y una elevada diversidad de microbiota vaginal se asocian con infecciones del virus del papiloma humano (VPH), la formación de lesiones en el cuello uterino y cáncer de cuello de útero. Una pérdida de predominio de Lactobacilus vaginales puede crear un ambiente proinflamatorio que comprometa la correcta implantación embrionaria, lo que provocaría infertilidad. Un desequilibrio en el microbioma vaginal puede desencadenar inflamaciones que causen complicaciones en el embarazo. Tener menos especies de Lactobacilus en el microbioma vaginal incrementa el riesgo de una ruptura prematura de membranas, parto prematuro, aborto espontáneo y embarazo ectópico. La disbiosis vaginal contribuiría a la resistencia a la insulina, una característica de la diabetes mellitus gestacional, además se ha encontrado una mayor diversidad en la composición bacteriana en casos de preeclampsia severa. Analizar la colonización de Prevotella bivia durante el embarazo ayudaría a predecir y mitigar las enfermedades hipertensivas del embarazo.

Cabe destacar que el microbioma vaginal tiene influencia en la salud reproductiva y general de la mujer. Este análisis subraya la relevancia que tiene el micobioma vaginal en la salud reproductiva y general de la mujer. Este artículo recoge diferentes aspectos de la microbiota vaginal, incluyendo su relación con el sistema inmune, la inflamación y la protección contra patógenos, y, por lo tanto, ofrece una interpretación amplia y holística de su función con conclusiones generalizables sobre la salud femenina. Un mejor conocimiento de cómo el microbioma vaginal influencia la salud supone un avance significativo a la hora de detectar y prevenir enfermedades en una etapa temprana, en vez de tratar las infecciones o problemas una vez ya han aparecido. Sin embargo, se necesitan datos de estudios longitudinales para precisar los efectos a largo plazo de los desequilibrios en el microbioma vaginal. Asimismo, mientras los tratamientos y otras intervenciones basadas en el microbioma se presentan prometedoras para mantener un microbioma vaginal sano, las cepas de probióticos, las dosis y los mecanismos de aplicación aún necesitan una estandarización para su uso clínico. Todavía hay mucho trabajo por hacer.

Para resumir, tener menos especies de Lactobacillus vaginales y una gran diversidad microbiana se asocian a complicaciones obstétricas y ginecológicas. Este análisis destaca la posibilidad de usar diagnósticos basados en microbioma para detectar desequilibrios en la flora vaginal, potencialmente antes de aparecer los síntomas. Una intervención temprana puede prevenir consecuencias negativas.

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Análisis de prensa #1: Microbiota en la menopausia

Por la Dra. Nguyễn Bá Mỹ Nhi
Directora del Centro de Obstetricia y Ginecología del Hospital Tam Anh, Ciudad de Ho Chi Minh, Vietnam

¿Cómo impacta el microbioma en la menopausia a la salud de la mujer?

Los cambios producidos por la menopausia disminuyen la diversidad del microbioma intestinal y provocan un cambio que lo hace parecerse más al microbioma intestinal masculino. Este análisis detalla las consecuencias que tienen en la salud estos cambios. Durante la perimenopausia, un declive en los niveles de hormonas altera el balance del microbioma intestinal y es responsable de resultados de salud adversos, como el síndrome metabólico y cambios en el metabolismo de los estrógenos. Las fluctuaciones hormonales durante la menopausia modifican el microbioma oral, aumentando el riesgo de caries, periodontitis e infecciones orales como la candidiasis. Las alteraciones de la microbiota vaginal provocadas por la menopausia aumenta la predisposición a contraer vaginosis bacteriana, atrofia vulvovaginal e infecciones del tracto urinario recurrentes. La menopausia también altera la diversidad y abundancia de la microbiota intestinal que está relacionada con la inflamación. La inflamación crónica producida por la disbiosis predispone a las mujeres menopáusicas a trastornos metabólicos y enfermedades autoinmunes.

Este artículo tiende un puente entre la endocrinología y la microbiología, y enfatiza el impacto sistémico de la menopausia más allá de la salud reproductiva. Uno de los puntos fuertes de este análisis es el examen holístico de las fluctuaciones hormonales provocadas por la menopausia con sus correspondientes cambios en la composición y diversidad intestinal y vaginal. Se abre así una puerta para la exploración de los biomarcadores basados en el microbioma para tratar síntomas de la menopausia como el síndrome genitourinario, cambios en el metabolismo o inflamación. La interpretación de este artículo sobre los cambios en la salud femenina relacionados con la mujer enriquecen el creciente interés en el papel del microbioma humano en las enfermedades. Mientras que la terapia de reemplazo hormonal ha resultado prometedora a la hora de mitigar algunos efectos adversos de la deficiencia de estrógenos, una aplicación más extensa se ve limitada por sus riesgos sistémicos. El uso específico de ciertos probióticos para restaurar el balance microbiano intestinal, junto con modificaciones en la dieta y el estilo de vida, pueden proporcionar alterativas más seguras e individualizadas que mitiguen los efectos de la menopausia

La investigación sobre el microbioma en la menopausia está sobrerrepresentada con datos de poblaciones occidentales y carece de una percepción mecanicistica detallada. Dado que la alimentación, el estilo de vida y los factores ambientales tienen una gran influencia sobre el microbioma, necesitamos investigaciones con diversidad étnica y geográfica incorporando enfoques «ómicos» avanzados para aclarar completamente estas influencias. Aparecerán así estrategias de tratamiento más efectivas y personalizadas que podrán mejorar la calidad de vida de las mujeres menopáusicas.

En conclusión, la menopausia es una transición que afecta a todo el cuerpo e implica cambios importantes en el sistema microbiano. Entender y abordar estos cambios puede mejorar los resultados de los pacientes y promover un envejecimiento más sano para las mujeres.

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Análisis de prensa #1: La microbiota intestinal

Por la Dra. Nguyễn Bá Mỹ Nhi
Directora del Centro de Obstetricia y Ginecología del Hospital Tam Anh, Ciudad de Ho Chi Minh, Vietnam

Composición de la microbiota intestinal en mujeres con síndrome del ovario poliquístico

Cada vez más, la microbiota intestinal se percibe como un sistema invisible parecido a un órgano que no solo tiene un papel importante en el bienestar de la mujer, sino que también afecta a la patofisiología de algunos trastornos como el síndrome del ovario poliquístico (SOP). Conocer las secuencias de metabolitos bacterianos definiría tratamientos efectivos.

Un metaanálisis reciente de 14 estudios que incluía 948 mujeres con SOP examinaba las relaciones ente la microbiota intestinal en mujeres de diferentes regiones y con diferentes niveles de testosterona. Los principales descubrimientos revelaron distintas composiciones en la microbiota intestinal entre pacientes con SOP y mujeres sanas, así como una microbiota considerablemente distinta entre pacientes con SOP que presentaban niveles más elevados de testosterona en comparación con aquellas que presentaban niveles más bajos. Además, los géneros de bacterias intestinales difieren entre pacientes con SOP de diferentes regiones; las pacientes europeas presentaron niveles elevados de Alistipes, mientras que las pacientes chinas mostraron mayor abundancia de Blautia y Roseburia.

Estos hallazgos sustentan la evidencia actual al demostrar que las pacientes con SOP tienen menos tipos de bacterias y una comunidad microbiana menos equilibrada en comparación con mujeres sanas. Los datos también confirman que las pacientes con SOP tienen una alta concentración de géneros de bacterias específicos como Escherichia/Shigella y Alistipes, que están asociados con la insulinorresistencia y la inflamación. Este estudio revela que el microbioma intestinal está relacionado con varias alteraciones metabólicas y hormonales asociadas con el SOP, lo que coincide con la anterior investigación. Cabe destacar que se manifiestan diferencias en taxones bacterianos entre mujeres chinas y europeas, lo que ayudaría con las estrategias de tratamiento personalizadas. Una investigación más extensa para definir las cepas de bacterias que se asocian al SOP mejorarían las terapias microbianas para tratar el SOP y realizar estudios en diferentes regiones geográficas promoverían un tratamiento global del SOP.

Para concluir, describir la microbiota intestinal en pacientes con SOP de diferentes países permitiría que funcionase como un biomarcador para diferenciar los subtipos de SOP y, por tanto, mejorar el diagnóstico clínico y el tratamiento del SOP.

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Definir la dinámica de la comunidad vaginal: las transiciones diarias del microbioma, la función de la menstruación, bacteriófagos y genes bacterianos

Por la Prof.ª asociada Ina Schuppe Koistinen
Departamento de Microbiología, Biología Tumoral y Celular, Karolinska Institutet, Estocolmo, Suecia

Comentarios sobre el artículo por Hugerth et al. (Microbiome 2024) 1

Este estudio metagenómico de alta resolución investiga las transiciones diarias en el microbioma vaginal durante el ciclo menstrual en 49 mujeres jóvenes sanas. Al analizar datos taxonómicos, virales y de genes funcionales de muestras diarias, los autores implantan un sistema de clasificación dinámico llamado dinámicas de la comunidad vaginal (VCD), que categoriza a las mujeres en cuatro grupos: eubiótico constante, disbiótico constante, disbiótico menstrual y disbiótico inestable. Estos patrones reflejan cómo los microbiomas individuales responden a la menstruación, la actividad sexual y otras exposiciones, y demuestran que la salud íntima no puede abordarse correctamente solo con muestras estáticas. En particular, la abundancia de bacteriófagos y contenido genético bacteriano, como las bacteriocinas, podrían contribuir a la estabilidad o inestabilidad de las comunidades microbianas. Este trabajo destaca la complejidad e individualidad del comportamiento del microbioma vaginal y tiene consecuencias a la hora de mejorar diagnósticos y tratamientos personalizados en ginecología.

¿Qué se sabe ya sobre este tema?

La microbiota vaginal tiene un papel fundamental en la defensa contra los patógenos, el mantenimiento de la mucosa inmunitaria y la ayuda a la salud reproductiva. El predominio de especies de Lactobacillus, concretamente L. crispatus, mantiene un pH bajo e inhibe la colonización patogénica2. La disbiosis, definida como la pérdida de lactobacilos y el sobrecrecimiento de especies anaerobias como Gardnerella o Prevotella, está asociada con mayor riesgo de vaginosis bacteriana (VB), partos prematuros3, infertilidad4, infecciones de transmisión sexual, virus del papiloma humano (VPH), infecciones y cánceres ginecológicos5. Estudios anteriores demostraron que los cambios hormonales, la menstruación y las relaciones sexuales pueden influir en la composición del microbioma íntimo6. Muchos de estos estudios se basaban en muestras escasas y carecían de soluciones para valorar fluctuaciones a corto plazo o determinar los conductores de las transiciones entre la eubiosis y la disbiosis. Las contribuciones de las dinámicas virales y genes bacterianos funcionales permanecen en gran medida inexplorados.

¿Cuáles son las principales conclusiones del estudio?

Este estudio introduce el concepto de dinámicas de la comunidad vaginal (VCD, por sus siglas en inglés) y proporciona así una nueva base para clasificar el comportamiento del microbioma durante el ciclo menstrual. A diferencia de los tipos de estado de la comunidad (CST), que describen composiciones de microbiomas estáticas, las VCD registran patrones temporales que reflejarían mejor la vulnerabilidad y resiliencia del microbioma. Los cuatro VCD (eubiótico constante, disbiótico constante, disbiosis relacionada con la menstruación y disbiótico inestable) representan perfiles diferentes de estabilidad microbiana. Las mujeres del grupo de eubiosis constantes mantuvieron el predominio de Lactobacillus durante el ciclo, mientras que aquellas con disbiosis constante presentaron comunidades asociadas a la VB persistente. La disbiosis relacionada con la menstruación se caracterizaría por cambios temporales, que se revertieron con frecuencia a mitad del ciclo, mientras que los grupos inestables presentaron fluctuaciones abruptas después de exposiciones como relaciones sexuales, lo que indicaba una mayor fragilidad ecológica.

Uno de los principales descubrimientos fue que la inestabilidad en el microbioma íntimo está asociado con el aumento de actividad bacteriófaga y una mayor prevalencia de L. iners. Esta especie se suele asociar a estados transicionales o menos estables, y la abundancia de bacteriófagos reflejaría ciclos líticos activos que desestabilizarían la bacteria dominante mediante la dinámica «maten al ganador». Asimismo, las mujeres con disbiosis temporal mostraron una gran abundancia de patógenos potenciales, como Sneathia spp. durante y antes de la menstruación mostrando períodos específicos de vulnerabilidad.

Los análisis a nivel de cepas revelaron diferencias en el contenido génico bacteriano, incluyendo bacteriocinas producidas por Gardnerella leopoldii que podrían inhibir los lactobacilos. Estos genes tenían mayor prevalencia en VCD inestables y disbióticos, lo que sugiere una posible función mecánica en la configuración de la estructura comunitaria. Aunque estos descubrimientos genéticos necesitan de más validación, subrayan la importancia de avanzar más allá de la clasificación por especie para entender la función microbiana y su impacto en la salud del individuo.

¿Qué consecuencias tiene para la práctica clínica?

Este estudio enfatiza la necesidad de reconsiderar cómo se evalúa y supervisa la salud íntima en la práctica clínica. Reconocer que la microbiota vaginal es dinámica (y que los patrones de estabilidad difieren notablemente entre mujeres) tiene implicaciones para diagnósticos, evaluaciones de riesgo y estrategias terapéuticas. Tomar muestras en un único momento, especialmente durante la menstruación, no conseguiría captar fluctuaciones importantes o podría distorsionar el estado microbiano base de la mujer. El personal clínico debería considerar recoger muestras en diferentes momentos del ciclo para poder evaluar mejor el comportamiento del microbioma, en especial en pacientes con síntomas o problemas de fertilidad.

Las limitaciones de la clasificación basada en CST se hacen evidentes en este estudio. Dos mujeres con el mismo CST pueden presentar VCD completamente diferentes, una con eubiosis estable y la otra con disbiosis frecuente. Incluir la evaluación por VCD permitiría proporcionar intervenciones más personalizadas, como la recomendación de apoyo preventivo al microbioma en mujeres con patrones más inestables o centrar la detección de infecciones en los períodos de alto riesgo (por ejemplo, postmenstruales).

Poder identificar la inestabilidad causada por bacteriófagos y las características bacterianas a nivel de cepa abre camino para la medicina de precisión. Las terapias futuras tendrían que abordar la función microbiana, como la formación de biopelículas o la producción de bacteriocinas, en vez de solamente centrarse en la composición. Entender la dinámica de los bacteriófagos vaginales también podría fundamentar estrategias innovadoras para la estabilización del microbioma.

Figura 1. Las series de muestras vaginales durante un período de tiempo se pueden clasificar en cuatro categorías (dinámica de la comunidad vaginal) según las proporciones de muestras eubióticas

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a. Un árbol de decisiones puede separar series temporales de muestras en grupos dinámicos, basados en los tipos de estado de la comunidad (CST). La contribución de los usuarios determina qué CST se consideran eubióticos (I, II y V) y que días no tienen influencia de la menstruación (desde el día 9 del ciclo hasta el 25). Las series temporales con muestras eubióticas de ≥80 % se consideran eubióticas constantes; mientras que aquellas con muestras disbióticas >80 % se consideran disbióticas contantes. Para las muestras entre el 20 y el 80 %, se realiza un nuevo análisis en los días con ausencia de menstruación: si son eubióticas >80 %, la serie temporal se considera disbiótica menstrual, de lo contrario se considera inestable (cambia de eubiosis a disbiosis sin un patrón temporal claro). b. Un mapa de colores con un individuo por fila y un día por columna. El color de cada intersección muestra el CST. Las barras de color del lado izquierdo muestran la dinámica de la comunidad vaginal de cada mujer. c. Las barras de colores adicionales muestran las dinámicas de la comunidad vaginal deducibles de cada participante cuando hay menos muestras para hacer la clasificación. Copiado de Hugerth LW, et al. Microbiome 2024, 12, 1531 (doi:10.1186/s40168-024-01870-5) bajo licencia CC-BY 4.0 (creativecommons.org/licenses/by/4.0). No se han hecho cambios a la figura.

PUNTOS CLAVE

  • El microbioma vaginal muestra patrones dinámicos e individuales durante el ciclo menstrual que podrían afectar a los resultados reproductivos.
  • La disbiosis transitoria o inestable se asocia a un mayor conteo de bacteriófagos, predominio de Lactobacillus iners y fases de mayor riesgo.
  • Las características funcionales a nivel de cepa, como la producción de bacteriocinas, ayudaría a explicar las transiciones y la persistencia de la disbiosis.

CONCLUSIÓN

Este estudio presenta un avance significativo en el conocimiento del comportamiento del microbioma vaginal, cambiando el foco de CST estáticos a patrones dinámicos de comunidad. Con la clasificación de las mujeres en cuatro categorías de VCD, el estudio ofrece una nueva visión para evaluar la salud del microbioma y sus consecuencias clínicas. Estas perspectivas requieren enfoques más personalizados y urgentes para el muestreo, el diagnóstico y la intervención. Incorporar datos del viroma y características bacterianas funcionales podría mejorar las estrategias de predicción de riesgo y tratamiento. En definitiva, un conocimiento ecológico más profundo del microbioma vaginal podría ayudar a reducir complicaciones como la vaginosis bacteriana, parto prematuro e infertilidad y apoyar un estándar más individualizado en el tratamiento de la salud reproductiva femenina.

La herramienta de clasificación VALODY, diseñada para asignar las categorías VCD basadas en asignaciones de VALENCIA CST, está disponible en GitHub en https://github.com/ctmrbio/valody
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Artículos Ginecología Medicina general Off

El impacto de la microbiota genital masculina en la salud femenina

Por el Prof. Jean-Mar Bohbot
Director del Institut Fournier, París, Francia

Tout ce que vous avez toujours voulu savoir sur le microbiote du sexe des hommes (sans jamais oser le demander)

Las conversaciones sobre infecciones vaginales, fertilidad o complicaciones durante el embarazo suelen centrarse solamente en las mujeres. Pero hay otra pieza clave: el aparato urogenital masculino (AUGM) La gran variedad de microbios que existen en el AUGM pueden afectar significativamente la salud reproductiva y vaginal femenina (Figura 1). Comprender estas influencias puede mejorar los resultados para las mujeres, especialmente para aquellas con infecciones vaginales persistentes, problemas de fertilidad y complicaciones en el embarazo.

Figura 1. Consecuencias de los intercambios de bacterias asociadas con la vaginosis durante el contacto sexual entre hombres y mujeres

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¿Qué conocemos de la microbiota genital masculina?

El AUGM alberga varios ambientes microbianos diferentes: la piel del pene, la uretra, el semen y el tracto urinario. Cada uno tiene una comunidad bacteriana única, influenciada por factores como la circuncisión, las prácticas sexuales, la higiene y el estilo de vida.

La piel del pene y el prepucio

La piel del pene alberga bacterias similares a las que podemos encontrar en otras superficies cutáneas (piel), principalmente Corynebacterium y Staphylococcus genera1, 2. En hombres sin circuncidar, el área bajo el prepucio (el sulco balanoprepucial) se encuentra dominado por bacterias anaerobias, como Anaerococcus, Peptoniphilus, Finegoldia, y Prevotella, algunas de las cuales también se pueden encontrar en mujeres con vaginosis bacteriana (VB)1, 2. La circuncisión reduce significativamente estos anaerobios, lo que explicaría por qué las mujeres con parejas circuncidadas tienen menor riesgo de VB2 .

La uretra

Tomar muestras directamente de la uretra es doloroso, por eso la mayoría de estudios usan la primera orina de la mañana como indicador para estudiar la microbiota de la uretra. Este fluido contiene una mezcla de bacterias como Lactobacillus, Streptococcus, Sneathia, Veillonella, Corynebacteria, y Prevotella3. Es interesante que algunas de ellas están relacionadas con la VB (por ejemplo, Gardnerella vaginalis) y la vaginitis aerobia (S. agalactiae) 4.

Semen

El semen no solo es esperma, sino que también contiene fluidos de la próstata y de las vesículas seminales. Los estudios demuestran que una microbiota seminal dominada por Lactobacillus está relacionada a un esperma de mejor calidad, mientras que otras bacterias (como por ejemplo, Ureaplasma, Mycoplasma, Prevotella, y Klebsiella pneumoniae) se asocian a una baja fertilidad5.

Orina

La microbiota urinaria masculina tiene menos estudios, pero se han encontrado niveles más bajos de géneros de Streptococcus, Lactobacillus, Pseudomonas, y Enterococcus en hombres con una concentración anómala de esperma comparados con aquellos con una concentración de esperma normal6. Los hombres con una motilidad espermática anormal pueden tener altos niveles de la bacteria Dialister micraerophilus, que contribuye a un microambiente proinflamatorio espermático6.

La microbiota del AUGM varía según la persona esté circuncidada o no, las prácticas sexuales y la composición de la microbiota vaginal femenina de su pareja7. Es interesante que la microbiota de la uretra de los hombres homosexuales no se ve modificada por el tipo de relaciones sexuales (oral o anal)8. Los intercambios de bacterias entre parejas durante el contacto sexual son la norma; no está claro el motivo por el que estos intercambios provocan disbiosis vaginal en algunos casos y en otros no.

La microbiota seminal también se ve influenciada por múltiples funciones fisiológicas (edad, cambios hormonales) y por el estilo de vida o factores epigenéticos (tabaco, alcohol, obesidad, dietas altas en grasa, exposición a toxinas)5. Estos factores modificables son objetivos potenciales de intervención.

¿Cómo impacta el AUGM a la salud femenina?

La transmisión de microorganismos responsables de las infecciones de transmisión sexual bacteriales y virales (ETS), incluida la infección del VIH y del herpes simple durante el contacto sexual, es la consecuencia más obvia del impacto del AUGM en la salud femenina. Las complicaciones de ETS bacterianas (gonorrea, infecciones por Chlamydia trachomatis o M. genitalium) son bien conocidas (inflamación e infección del tracto genital superior, riesgo de infertilidad tubárica).

Muchos estudios han demostrado que el perfil epidemiológico de mujeres con VB es comparable al de mujeres con ETS, lo que sugiere que la transmisión sexual de bacterias estaría implicada en la VB. La presencia de bacterias asociadas a la VB en el prepucio y la uretra de las parejas de las mujeres con VB y la coincidencia de cepas bacterianas vaginal y de la uretra masculina respaldan la idea de que las cepas de VB se comparten o se transmiten sexualmente

Tratar a la pareja masculina con antibióticos orales (metronidazol) ha tenido un impacto muy limitado en las tasas de reaparición en mujeres con VB recurrente, aunque combinar el metronidazol con un antibiótico tópico a la piel del pene en parejas de mujeres con VB reduciría el riesgo de reaparición9.

La influencia del AUGM en la salud uterovaginal no está limitada a la transmisión pasiva de bacterias. Los fluidos seminales contienen substancias proinflamatorias (como prostaglandinas) que pueden interferir con respuestas inmunes e inflamación en el tracto genital femenino10.

PUNTOS CLAVE

  • La microbiota genital masculina tiene un papel importante pero poco reconocido en la salud reproductiva femenina, concretamente en las infecciones genitales recurrentes y los problemas de fertilidad.
  • La revisión rutinaria de ETS puede no detectar bacterias importantes que no se clasifican normalmente como patógenos, pero que alteran la microbiota genital femenina.
  • El tratamiento para la VB de las parejas masculinas necesitaría más que antibióticos orales, incorporando terapias tópicas y tratar factores de riesgo compartidos.

CONCLUSIÓN

La microbiota urogenital masculina es importante, no solo para la salud masculina, sino también para la de las mujeres. Mientras las investigaciones continúan evolucionando, es evidente que la dinámica, el estilo de vida y el intercambio microbiano de la pareja masculina influyen en la salud urogenital femenina. La evidencia respalda cada vez más un enfoque más holístico basado en parejas para tratar problemas de fertilidad, incorporando al hombre en el tratamiento con estrategias de rutinas sexuales y de salud reproductiva para mejores resultados para ambas partes, especialmente en casos de infecciones vaginales persistentes o recurrentes. Incentivar hábitos más saludables entre los hombres, como dejar de fumar o mejorar la dieta, pueden mejorar la salud microbiana seminal y reducir el riesgo de consecuencias negativas para sus parejas mujeres.

Referencias
1. Gonçalves MFM, Fernandes AR, Rodrigues AG, et al. Microbiome in male genital mucosa (prepuce, glans, and coronal sulcus): a systematic review. Microorganisms 2022; 10: 2312.
2. Onywera H, Williamson AL, Ponomarenko J, et al. The penile microbiota in uncircumcised and circumcised men: relationships with HIV and human papillomavirus infections and cervicovaginal microbiota. Front Med (Lausanne) 2020; 7: 383.
3. Zuber A, Peric A, Pluchino N, et al. Human male genital tract microbiota. Int J Mol Sci 2023; 24: 6939.
4. Toh E, Xing Y, Gao X, et al. Sexual behavior shapes male genitourinary microbiome composition. Cell Rep Med 2023; 4: 100981.
5. Chatzokou D, Tsarna E, Davouti E, et al. Semen microbiome, male infertility, and reproductive health. Int J Mol Sci 2025; 26: 1446.
6. Osadchiy V, Belarmino A, Kianian R, et al. Urine microbes and predictive metagenomic profiles associate with abnormalities in sperm parameters: implications for male subfertility. F S Sci 2024; 5: 163-73.
7. Mehta SD, Nandi D, Agingu W, et al. Longitudinal changes in the composition of the penile microbiome are associated with circumcision status, HIV and HSV-2 status, sexual practices, and female partner microbiome composition. Front Cell Infect Microbiol 2022; 12: 916437.
8. Chambers LC, Tapia KA, Srinivasan S, et al. The relationship between insertive oral and anal sex and select measures of the composition of the urethral microbiota among men who have sex with men. Sex Transm Dis 2024; 51: 407-14.
9. Vodstrcil LA, Plummer EL, Fairley CK, et al. Male-partner treatment to prevent recurrence of bacterial vaginosis. N Engl J Med 2025; 392: 947-57.
10. Adefuye AO, Adeola HA, Sales KJ, et al. Seminal fluid-mediated inflammation in physiology and pathology of the female reproductive tract. J Immunol Res 2016; 2016: 9
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Endometriosis, síntomas digestivos y microbioma: Perspectivas de un ginecólogo y un gastroenteológo

Prof. Andrew Horne
Profesor de Ginecología y Director del Centro de Salud Reproductiva en la Universidad de Edimburgo en Reino Unido, con especialización en el tratamiento de la endometriosis.

Dr. William Fusco
Investigador clínico en gastroenterología y microbioma en el Policlínico Agostino Gemelli, Roma, Italia.

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¿Cuál es la prevalencia de la endometriosis?

A.H.: La endometriosis es sorprendentemente común, tanto como el asma y la diabetes. Afecta a alrededor de 1 de cada 10 mujeres.

W.F.: Según mi experiencia con el síndrome del intestino irritable (SII), es aún más común, sin duda más del 25 %.

¿Cuáles son los síntomas y qué preguntas hay que hacer para evitar un mal diagnóstico?

A.H.: Los síntomas son variables y el diagnóstico puede ser difícil. El síntoma principal es un dolor pélvico crónico, que muchas veces puede ser debilitante, y afectar a la vida cotidiana y al trabajo. Sin embargo, los pacientes también pueden experimentar dolor al tener relaciones sexuales, fatiga crónica, diarrea y/o estreñimiento y síntomas urinarios. Cualquier síntoma cíclico puede ser una señal de alerta para la endometriosis

W.F.: Un aumento de la peristalsis y heces más blandas durante la menstruación son normales, pero una diarrea cíclica y abundante no debería serlo. Se espera que haya dolor, pero no hasta el punto de quedarse postrada en cama.

A.H.: Otro síntoma que enciende las alarmas es la infertilidad. Pero para tranquilizar a las pacientes con endometriosis: dos tercios de ellas no tienen problemas para quedarse embarazadas y las que sí lo tienen, generalmente responden bien a la cirugía y a la FIV.

W.F.: Añadiría que la endometriosis es crónica, pero no quiere decir que no se pueda tratar. Es importante que los especialistas que traten a estas pacientes refuercen ese mensaje.

¿Con qué frecuencia se dan síntomas digestivos en mujeres con endometriosis?

A.H.: La prevalencia real es desconocida, pero casi todas mis pacientes tienen síntomas digestivos: hinchazón, cambios en los hábitos intestinales, acidez... Las lesiones en las paredes del intestino explican algunos síntomas, pero muchas padecen la enfermedad peritoneal superficial, lo que hace que esa relación sea más difícil de definir.

W.F.: He observado algo parecido y añadiría que el síndrome del intestino irritable (SII) es cuatro veces más común en mujeres con endometriosis comparado con la población general (4 % vs. 1 %). El SII y la endometriosis son condiciones autoinmunes, padecer una hace que aumente el riesgo de la otra.

¿Existe la necesidad de un tratamiento multidisciplinar?

A.H.: La endometriosis es un trastorno inflamatorio sistémico. Como ginecólogos, no estamos preparados para tratar síntomas digestivos. En Edimburgo, hace poco he abierto una clínica integrada de ginecología y gastroenterología.

W.F.: Cuando el dolor abdominal está estrictamente relacionado con la menstruación, a los gastroenterólogos nos puede resultar difícil añadir más. Cuando la relación está definida más vagamente, debemos investigar. Cuando se dan síntomas digestivos persistentes a pesar de haber recibido tratamiento, puede ser una señal de que coexiste con el SII. También hay que tener cuidado con las medicaciones, especialmente con los medicamentos antinflamatorios no esteroideos (AINES). El uso ocasional está bien en pacientes jóvenes, pero el uso crónico puede necesitar de un inhibidor de la bomba de protones (IBP), que puede causar disbiosis. No hay una regla universal, debemos hacer un tratamiento a medida para cada paciente.

¿Las microbiotas vaginal e intestinal están relacionadas?

A.H.: Hay un creciente interés en el papel que tienen en la endometriosis los microbiomas intestinal y vaginal. Algunos estudios sugieren que existe relación, pero son pocos e imperfectos. Necesitamos estudios con grandes segmentos de población. Creo que el microbiona tiene alguna influencia, pero no está claro qué viene primero, si los cambios en el microbioma o la endometriosis. Si la microbiota diese síntomas, podría abrir paso a nuevos tratamientos.

W.F.: Es un tema interesante. En pacientes con endometriosis, observamos disbiosis intestinal con niveles reducidos de ácidos grasos de cadena corta, como acetato, propionato y butirato que protegen la permeabilidad del intestino. Podemos ver el mismo patrón en otras condiciones gastrointestinales, como el SII y la enfermedad inflamatoria intestinal (EII), pero todavía no entendemos la relación. Quizá algún día, personalicemos el tratamiento restaurando las cepas exactas que faltan. Por ahora, no sabemos qué causa qué, así que se necesitan estudios mecanísticos.

¿Se deben recomendar dietas específicas a pacientes con endometriosis?

W.F.: No hay una dieta universal para la endometriosis y no podemos dar falsas esperanzas. Pueden estar involucradas alergias, intolerancia a la lactosa y celiaquía. Lo mejor es derivar a las pacientes a un nutricionista.

A.H.: No existe una «dieta para la endometriosis», pero algunas pacientes presentan mejoría en los síntomas después de realizar cambios en la dieta. En mi clínica, las pacientes trabajan con un/a dietista para ajustar minuciosamente las dietas En nuestra encuesta internacional a más de 2 500 pacientes con endometriosis, algunas sintieron alivio al dejar de consumir alcohol y cafeína, o comidas con gluten. Sin embargo, sin una guía, la restricción dietética puede ser peligrosa.

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La Fundación para la Investigación de la Endometriosis es un catalizador de la investigación de la endometriosis en Francia

El Biocodex Microbiota Institute está asociado con una variedad de organizaciones profesionales, incluyendo sociedades médicas, asociaciones de pacientes y fundaciones de investigación implicadas en la salud femenina. En esta edición, echamos un vistazo al trabajo hecho por la Fundación francesa para la Investigación de la Endometriosis y hablaremos con sus expertos para debatir sobre la importancia de la microbiota femenina en la investigación y práctica clínica.

La Fundación francesa para la Investigación de la Endometriosis fue fundada en Francia en el 2021 por la ENDOmind Association bajo la tutela de la Fundación para la Investigación Médica, y tiene como objetivo acelerar la investigación sobre una enfermedad que afecta a 1 de cada 10 mujeres: la endometriosis. Cada año, la fundación financia proyectos de investigación destinados a entender la patología de la endometriosis, mejorar el diagnóstico y desarrollar tratamientos más efectivos.

En 2024, el comité ejecutivo de la Fundación francesa para la Investigación de la Endometriosis decidió definir mejor sus prioridades en investigación sobre endometriosis y maximizar el impacto de su investigación. Con este fin, la fundación cofundó y construyó una colaboración innovadora con el Instituto Curie en París, con el que buscaba comparar los microambientes de las lesiones de la endometriosis y el cáncer de ovario. Este ambicioso proyecto empieza en 2025 e ilustra el deseo de la fundación de apoyar enfoques de investigación transversales e innovadores.

Además, la Fundación francesa para la Investigación de la Endometriosis ha iniciado junto con expertos europeos una investigación científica multidisciplinar sobre la relación entre la microbiota y la endometriosis. La fundación pedirá manifestaciones de interés más adelante en 2025, con el objetivo de lanzar nuevos trabajos de investigación a comienzos de 2026, con apoyo financiero.

Al centrar sus esfuerzos en temas estratégicos, la Fundación francesa para la Investigación de la Endometriosis reafirma su papel al acelerar la investigación y al contribuir principalmente a la mejora de la calidad de vida de millones de mujeres que sufren esta enfermedad que aún es poco conocida.

Principales logros de la Fundación francesa para la Investigación de la Endometriosis:

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La microbiota nasal: la primera línea de defensa de los bebés

¿Por qué el catarro puede ser leve para un bebé, mientras que para otro se convierte en bronquiolitis? En un nuevo estudio se ha revelado que la respuesta no es solo el virus, sino el ecosistema microbiano de la nariz, que actúa como la primera línea de defensa del sistema inmunitario.

La microbiota pulmonar

Todos los padres conocen bien la cascada de acontecimientos: un poco de tos y mocos puede progresar rápidamente hasta convertirse en una infección de oído avanzada o, incluso peor, en una bronquiolitis. Llevamos mucho tiempo culpando al virus, pero en un nuevo estudio fundamental publicado en Nature Communications 1 se expone que, a menudo, el virus es solo el primer acto. El auténtico drama comienza en la comunidad de la (sidenote: Microbiota ORL Se trata de la comunidad concreta de microorganismos (bacterias, hongos y virus) que viven en las regiones interconectadas de las orejas, la nariz y la garganta. Este ecosistema difiere del de la microbiota intestinal y desempeña un papel directo y crucial en la inmunidad local y la salud respiratoria. )  del bebé, la compleja comunidad de bacterias de la nariz y la garganta que sirve como primera línea de defensa del sistema inmunitario. Gracias a esta investigación, se amplía el contexto para comprender la salud respiratoria durante el importantísimo primer año de vida.

El desencadenante vírico de la colonización bacteriana

Los investigadores acompañaron a 300 bebés desde su nacimiento, haciendo un meticuloso seguimiento de su salud y analizando más de 2400 muestras nasales. Los datos revelan la existencia de un mecanismo claro: una infección vírica, ya sea causada por un rinovirus común o por el virus respiratorio sincicial (VRS), altera profundamente el entorno del sistema respiratorio.

El virus respiratorio sincicial (VRS)

Causa 3,6 millones de hospitalizaciones al año y unos 100 000 fallecimientos de niños menores de 5 años. ²

Se demostró que la presencia de un virus en el organismo del bebé aumentaba las probabilidades de que se produjera una  (sidenote: Colonización bacteriana Es la presencia y la proliferación persistentes de bacterias en la superficie de un anfitrión (en las fosas nasales, por ejemplo) sin causar signos clínicos de enfermedad. Es un requisito previo necesario para que se produzca una infección, pero no es lo mismo que esta; representa un estado portador asintomático. ) con Haemophilus influenzae en un 44 % y con Streptococcus pneumoniae en un impresionante 83 %.

En el caso de los bebés que ya tenían la bacteria S. pneumoniae, una infección vírica casi cuadriplicaba su (sidenote: Densidad de colonización Es la medida cuantitativa de la carga bacteriana, o el número de ejemplares de una bacteria concreta presente en una muestra, por oposición al simple resultado de presencia o ausencia. Una gran densidad de colonización puede aumentar el riesgo de que un microorganismo patógeno pase de ser un colonizador inofensivo a una infección activa. ) , lo que creaba un entorno de alto riesgo de enfermedad invasiva.

Y esta es la idea más significativa del estudio: el virus no solo ayuda a las bacterias dañinas, sino que sabotea activamente a los microorganismos beneficiosos que las mantienen a raya.

En el análisis se identificaron especies protectoras específicas, como Corynebacterium, que suelen evitar que los microorganismos patógenos se impongan. Los datos mostraron que una infección vírica causa una pérdida directa de estas bacterias beneficiosas, y su eliminación es lo que les abre la puerta a la colonización a los microorganismos patógenos.

En un giro inesperado, las mismas infecciones víricas se asociaron a un 55 % menos de probabilidades de infectarse con Staphylococcus aureus, lo que pone de manifiesto lo específicas y complejas que son estas interacciones microbianas.

Establecer un sistema inmunitario resistente para los bebés

En este trabajo se destaca que una microbiota ORL sana no es opcional, sino un componente fundamental de la inmunidad en los primeros años de vida.

De hecho, la composición de la microbiota nasal de un bebé era un factor de predicción de una futura infección bacteriana más preciso que los factores de riesgo clínico estándar. El establecimiento de este ecosistema proviene del (sidenote: Exposoma En 2005, en un artículo publicado en la revista Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention, el Dr. Christopher Wild definió por primera vez el exposoma como «la totalidad de las exposiciones a las que está sometida una persona desde la concepción hasta la muerte. Se trata de una representación compleja y dinámica de las exposiciones a las que está sujeta una persona a lo largo de toda su vida, entre las que se incluyen el entorno químico, microbiológico, físico, recreativo y farmacológico, el estilo de vida o la alimentación, así como las infecciones».  
Fuente
)
, en el que factores como la lactancia desempeñan un papel clave en la inoculación y nutrición de las especies beneficiosas.

Entender estas dinámicas microbianas tempranas es esencial, ya que asientan los cimientos de la salud respiratoria a largo plazo y pueden influir en el riesgo futuro de padecer enfermedades como infecciones recurrentes y asma.

Microbiota, asma y antibióticos: una cuestión de nariz

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