Diarreas bacterianas: el único caso en el que se pueden utilizar antibióticos

Las diarreas infecciosas pueden provocarlas una bacteria (diarrea bacteriana), un parásito (diarrea parasitaria) o un virus (diarrea vírica). En el caso de las diarreas bacterianas, las bacterias implicadas se llaman Shigella, responsable de una enfermedad llamada shigelosis; Vibrio cholerae, causante de las temidas epidemias de cólera, y también Salmonella o Escherichia coli, que a veces ocupan las portadas de los medios en los países occidentales. En general, estas diarreas se curan por sí solas: basta con asegurarse de evitar la deshidratación y darle unas semanas a la microbiota intestinal para que recupere su equilibrio. No obstante, en algunas poblaciones de riesgo o cuando la infección se extiende, puede ser necesario el uso de antibióticos, en ocasiones acompañados de probióticos para restaurar la microbiota intestinal.

La microbiota intestinal Diarrea del viajero Diarrea asociada a los antibióticos
Bacterial diarrhea: the only case where antibiotics can be used

¿Qué conocemos como diarrea bacteriana? 

Hablamos de diarrea cuando se producen al menos tres deposiciones sueltas o líquidas al día, y de diarrea infecciosa cuando esta diarrea proviene de una infección provocada por un agente patógeno (virus, bacteria o parásito) 1-3. Si el microorganismo patógeno es una bacteria, la diarrea se conoce como «bacteriana». 

Diarrea vírica, diarrea bacteriana, diarrea parasitaria, términos que no se deben confundir

Dentro de la gran familia de las diarreas, aunque existen algunos casos no infecciosos (como cuando se trata de la enfermedad digestiva conocida como enfermedad de Crohn), la causa de la gran mayoría es una infección por parte de un microorganismo patógeno. Dependiendo del microorganismo involucrado, hablaremos de:

  • diarrea vírica, si el responsable es un virus (el rotavirus, por ejemplo, que afecta a muchos lactantes);
  • diarrea bacteriana, si la causa es una bacteria (por ejemplo, Vibrio cholerae, responsable de las epidemias de cólera)
  • diarrea parasitaria, si la provoca un parásito (por ejemplo, el miniparásito compuesto por una sola célula Giardia intestinalis, responsable de la enfermedad conocida como giardiasis y temida por los turistas; o incluso el gusano llamado áscaris, que aterroriza a las madres de niños pequeños).

4;5) de un tratamiento con antibióticos. En ese caso, hablamos de diarrea asociada a los antibióticos.

¿Qué bacterias son las responsables?

6:

  • Shigella, responsable de una enfermedad llamada shigelosis y de 212 438 muertes en el mundo en 2016; y
  • Vibrio cholerae, responsable de las temidas epidemias de cólera y de 107 290 muertes registradas en 2016, normalmente en poblaciones pobres que no tienen acceso al agua potable.

Pero no son las únicas: las bacterias de tipo Salmonella o Escherichia coli ocupan en ocasiones las portadas de los medios en los países occidentales, cuando contaminan productos alimenticios (carne picada cruda, quesos…) y requieren retiradas mediáticas de los productos de los supermercados.

¿Cómo puede una bacteria desencadenar una diarrea bacteriana aguda?

En la diarrea bacteriana, al igual que en la diarrea infecciosa en general, todo empieza con un enfrentamiento entre un microorganismo patógeno (en este caso, una bacteria), transmitido por un alimento contaminado, agua sucia o el contacto con una persona enferma, y el anfitrión (nuestro organismo). Pero cuidado: la peligrosidad de las bacterias varía entre ellas y detrás del mismo nombre se ocultan en realidad tipos bacterianos muy numerosos; por ejemplo, no existe una, sino más de 2 500 salmonelas diferentes, más o menos agresivas 7. Y lo mismo ocurre con Escherichia coli: no todas las E. coli son microorganismos patógenos y, las que lo son, son de muchos tipos diferentes 2;8.

El resultado del enfrentamiento entre la bacteria y el organismo depende de equilibrios complejos en los que está muy implicada la microbiota intestinal. Por ello, los animales desprovistos de flora intestinal son muy sensibles a las bacterias responsables de la diarrea: una microdosis de algunas salmonelas basta para provocarles una infección mortal, mientras que es necesaria una dosis de 100 a 100 000 000 de veces mayor para matar a ratones con una microbiota intestinal intacta 9. ¿A qué se debe esta diferencia? Sin microbiota, el sistema inmunitario está inmaduro y, por tanto, desarmado frente a una invasión de microorganismos patógenos, que, por otro lado, tienen vía libre para instalarse, ya que no hay otras bacterias que ocupen el terreno 9.

Cuando la bacteria toma la delantera, secreta toxinas específicas, que hacen que cada diarrea bacteriana sea diferente 2,10:

  • la toxina de Shigella destruye las células de la pared del tubo digestivo y causa así una diarrea grave con sangre y flemas;
  • la toxina de Vibrio cholerae altera la absorción y la secreción de iones y agua en el tubo digestivo, lo que provoca una diarrea muy líquida y rica en iones; >
  • los distintos tipos de E. coli producen diversas toxinas: la E. coli enteropatógena causa una diarrea líquida persistente (en general en los lactantes), mientras que la E. coli enteroinvasiva provoca una diarrea que contiene bilis y mucosidad, etc.

La diarrea bacteriana aguda causada por el agente infeccioso genera una disbiosis intestinal grave 2. La microbiota necesitará varias semanas para recuperar cierto equilibrio, y en ocasiones no logrará volver a su estado inicial 2,11.

¿Cómo evitar la diarrea bacteriana?

La peligrosidad de Shigella alimenta la esperanza de contar con una vacuna que, con el tiempo, podría evitar unas 200 000 muertes provocadas cada año por esta bacteria, y que también reduciría el uso de antibióticos y la aparición de resistencias que harán que el tratamiento deje de ser eficaz. Se están desarrollando varias vacunas contra las Shigella, pero no hay ninguna aprobada aún12.

Otro método: la microbiota intestinal. En las personas, una microbiota intestinal «sana» se considera un medio para prevenir el cólera13. Además, los probióticos se perciben como una forma de limitar la gravedad de algunas infecciones bacterianas2: la levadura probiótica Saccharomyces boulardii podría facilitar la restauración de la microbiota intestinal en niños que sufran de diarrea aguda 14; el probiótico E. coli (no patógeno) inhibe la formación de biopelículas por parte de las bacterias patógenas, incluidas las de E. coli patógenas 2; un trío de cepas concretas de Lactobacillus, Bifidobacterium y Streptococcus reduce la duración de la diarrea con sangre (disentería) y de la hospitalización2.

A estas medidas preventivas se añaden, por supuesto, los consejos de higiene y distanciamiento válidos para cualquier diarrea infecciosa (véase el recuadro). En el caso concreto de las infecciones alimentarias (salmonela o E. coli), conviene asegurarse de cocinar bien los alimentos (el calor mata a la E. coli, lo que explica por qué las contaminaciones alimentarias suelen darse en carnes crudas o mal cocinadas).

Prevenir las diarreas con hábitos de higiene

La prevención de las diarreas infecciosas, ya las haya causado una bacteria, un virus o un parásito, pasa sobre todo por medidas de higiene:

  • lavarse las manos cuidadosamente y con frecuencia (al salir del baño, antes de comer…),
  • limpiar las superficies de trabajo de las cocinas,
  • utilizar agua potable,
  • distanciarse de las personas enfermas…

Puesto que la contaminación del agua con restos fecales es responsable de gran parte de estas infecciones, las diarreas infecciosas son más frecuentes cuando no se cuenta con agua potable (países de ingresos bajos, campamentos improvisados, instalaciones precarias tras un terremoto, etc.).

¿Cómo tratar la diarrea bacteriana?

Las diarreas bacterianas, muy frecuentes y que no suelen revestir gravedad, a menudo se curan por sí solas. No obstante, se debe prestar atención al riesgo de deshidratación de los más pequeños, las personas de edad avanzada y los pacientes con un sistema inmunitario debilitado: es conveniente compensar la pérdida de agua y electrolitos (iones de sodio, potasio y cloruro):

  • por vía oral (con soluciones de rehidratación oral, los famosos sueros);
  • por vía venosa en los casos más graves.

Los antibióticos

No se recomienda recurrir a los antibióticos en el caso de personas con buena salud que padezcan diarreas leves o moderadas, para evitar la selección de cepas resistentes7. En cambio, se pueden recetar antibióticos a las personas de riesgo (lactantes, personas de edad avanzada o pacientes inmunodeprimidos) o cuando la infección se extienda del intestino a otras partes del organismo 7.

Los profesionales sanitarios también pueden recomendar ciertas cepas de probióticos para tratar la diarrea infecciosa aguda en niños: estas bacterias buenas reducen la duración de la diarrea o de la hospitalización, o la frecuencia de las deposiciones (ESPGHAN 2023)..

El caso concreto de las diarreas por C. difficile

Las cifras dan escalofríos: de cada 100 pacientes que entran en el hospital, 7 en los países de ingresos elevados y 15 en los países de ingresos bajos o intermedios contraerán al menos una infección durante su hospitalización. Y, de media, uno de cada diez pacientes afectados fallecerá por una infección, llamada nosocomial 15.

A la cabeza de los microorganismos patógenos implicados se encuentra la bacteria Clostridioides difficile (antiguamente conocida como Clostridium difficile), principal responsable de las diarreas infecciosas nosocomiales en adultos. En Europa se producirían unos 120 000 casos al año; en los Estados Unidos, unos 450 000 16.

El problema es que, con el tiempo, han aparecido cepas más virulentas de C. difficile, las cuales responden menos a los antibióticos, y la tasa de curación se ha desplomado. De ahí la investigación de métodos alternativos de tratamiento. De acuerdo con las recomendaciones de 2023 de la Organización Mundial de Gastroenterología, «los probióticos son eficaces para prevenir la diarrea asociada a C. difficile en pacientes que reciben antibióticos ». En el caso de C. difficile recurrente en adultos y niños, se ha demostrado que el trasplante de microbiota fecal (TMF) es eficaz 17: evita la recaída en el 90 % de los casos.

¿Qué debemos recordar con respecto a la diarrea infecciosa bacteriana?

 

  • Hablamos de diarrea cuando se producen al menos tres deposiciones sueltas o líquidas al día, y de diarrea infecciosa cuando esta diarrea proviene de una infección provocada por un agente patógeno (virus, bacteria o parásito). La diarrea, por la deshidratación que causa, fue responsable de 1,6 millones de muertes en 2016, principalmente de niños malnutridos o inmunodeprimidos, así como de personas con VIH 1-3.
  • En caso de infección por una bacteria, la diarrea se llama «bacteriana». Las bacterias Shigella (shigelosis) y Vibrio cholerae (cólera) son las más mortales en los países pobres sin acceso a agua potable. En los países occidentales, Salmonella y Escherichia coli dan de qué hablar a causa de infecciones alimentarias, mientras que C. difficile es la principal responsable de las diarreas infecciosas nosocomiales en adultos 6.
  • A veces, la microbiota intestinal logra combatir la infección; otras veces, la bacteria gana y desencadena una diarrea cuyas características (presencia de sangre o de flemas, gran pérdida de líquidos…) dependen de la bacteria implicada 2,10.
  • La prevención de las diarreas víricas consiste sobre todo en seguir las reglas de higiene (lavar y cocinar los alimentos, lavarse las manos, distanciamiento…). Los probióticos podrían utilizarse para prevenir algunas infecciones bacterianas 2. Por último, en la investigación se trabaja para perfeccionar vacunas contra las Shigella 12.
  • El tratamiento de las diarreas bacterianas consiste en la lucha contra la deshidratación. Los profesionales sanitarios pueden recetar antibióticos a las personas de riesgo (lactantes, personas de edad avanzada o pacientes inmunodeprimidos) o cuando la infección se extienda del intestino a otras partes del organismo 7. Estos se pueden combinar con probióticos para reducir la diarrea y la hospitalización (ESPGHAN 2023).

Behind the scenes of infectious diarrhea: the role of microbiota

Más información
Sources

1. WHO Fact Sheet 2024

2. Iancu MA, Profir M, Roşu OA, Ionescu RF, Cretoiu SM, Gaspar BS. Revisiting the Intestinal Microbiome and Its Role in Diarrhea and Constipation. Microorganisms. 2023 Aug 29;11(9):2177. 

3. Sokic-Milutinovic A, Pavlovic-Markovic A, Tomasevic RS, Lukic S. Diarrhea as a Clinical Challenge: General Practitioner Approach. Dig Dis. 2022;40(3):282-289.

4. McFarland LV, Ozen M, Dinleyici EC et al. Comparison of pediatric and adult antibiotic-associated diarrhea and Clostridium difficile infections. World J Gastroenterol. 2016;22(11):3078-3104.

5. Theriot CM, Young VB. Interactions Between the Gastrointestinal Microbiome and Clostridium difficile. Annu Rev Microbiol. 2015;69:445-461.

6. GBD 2016 Diarrhoeal Disease Collaborators. Estimates of the global, regional, and national morbidity, mortality, and aetiologies of diarrhoea in 195 countries: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2016. Lancet Infect Dis. 2018 Nov;18(11):1211-1228.

7. WHO, Salmonella (infections à, non typhiques)

8. Chung The H, Le SH. Dynamic of the human gut microbiome under infectious diarrhea. Curr Opin Microbiol. 2022 Apr;66:79-85.

9. Vogt SL, Finlay BB. Gut microbiota-mediated protection against diarrheal infections. J Travel Med. 2017 Apr 1;24(suppl_1):S39-S43.

10. Li Y, Xia S, Jiang X, Feng C, Gong S, Ma J, Fang Z, Yin J, Yin Y. Gut Microbiota and Diarrhea: An Updated Review. Front Cell Infect Microbiol. 2021 Apr 15;11:625210.

11. Levy M, Kolodziejczyk AA, Thaiss CA, et al. Dysbiosis and the immune system. Nat Rev Immunol. 2017;17(4):219-232.

12. OMS, WHO preferred product characteristics for vaccines against Shigella

13. Ramamurthy T, Kumari S, Ghosh A. Diarrheal disease and gut microbiome. Prog Mol Biol Transl Sci. 2022;192(1):149-177. doi: 10.1016/bs.pmbts.2022.08.002.

14. Toro Monjaraz EM, Ignorosa Arellano KR, Loredo Mayer A et al. Gut Microbiota in Mexican Children With Acute Diarrhea: An Observational Study. Pediatr Infect Dis J. 2021;40(8):704-709.

15. WHO, L’OMS publie le tout premier rapport mondial sur la lutte anti-infectieuse

16. Freeman J, Bauer MP, Baines SD, Corver J, Fawley WN, Goorhuis B, Kuijper EJ, Wilcox MH. The changing epidemiology of Clostridium difficile infections. Clin Microbiol Rev. 2010 Jul;23(3):529-49.

17. George S, Aguilera X, Gallardo P, Farfán M, Lucero Y, Torres JP, Vidal R, O'Ryan M. Bacterial Gut Microbiota and Infections During Early Childhood. Front Microbiol. 2022 Jan 5;12:793050.

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Diarreas víricas: cuando un virus retorcido se cuela en su intestino

Las diarreas infecciosas pueden provocarlas una bacteria (diarrea bacteriana), un parásito (diarrea parasitaria) o un virus (diarrea vírica). Con respecto a las diarreas víricas, hay implicados 5 virus principales, el más importante de los cuales es el rotavirus, que constituye la principal causa de mortalidad diarreica en los niños de menos de 5 años. Y eso a pesar de la vacunación de los lactantes contra este terrible virus desde 2006. De hecho, se ha demostrado que la vacunación tiene una eficacia menor en los países de ingresos bajos, lo que sin duda está relacionado con la composición de la microbiota intestinal.

La microbiota intestinal Diarrea del viajero Diarrea asociada a los antibióticos

¿Qué conocemos como diarrea vírica?

Hablamos de diarrea cuando se producen al menos tres deposiciones sueltas o líquidas al día, y de diarrea infecciosa cuando esta diarrea proviene de una infección provocada por un agente patógeno (virus, bacteria o parásito). 1-3 Si el microorganismo patógeno es un virus, la diarrea se conoce como «vírica».

No se deben confundir la diarrea vírica, la bacteriana y la parasitaria

Dentro de la gran familia de las diarreas, aunque existen algunos casos no infecciosos (como cuando se trata de la enfermedad digestiva conocida como enfermedad de Crohn), la causa de la gran mayoría es una infección por parte de un microorganismo patógeno. Dependiendo del microorganismo involucrado, hablaremos de:

  • diarrea vírica, si el responsable es un virus (el rotavirus, por ejemplo, que afecta a muchos lactantes);
  • diarrea bacteriana, si la causa es una bacteria (por ejemplo, Vibrio cholerae, responsable de las epidemias de cólera)
  • diarrea parasitaria, si la provoca un parásito (por ejemplo, el miniparásito compuesto por una sola célula Giardia intestinalis, responsable de la enfermedad conocida como giardiasis y temida por los turistas; o incluso el gusano llamado áscaris, que aterroriza a las madres de niños pequeños).

Finalmente, la diarrea también puede ser un efecto secundario frecuente (hasta en un 35 % de los pacientes) 4,5 de un tratamiento con antibióticos. En ese caso, hablamos de diarrea asociada a los antibióticos.

¿Qué virus son los responsables?

 

Aunque el rotavirus ha demostrado ser el más mortal (se calcula que 210 000 niños menores de 5 años murieron en 2016), está lejos de ser el único virus responsable de diarreas agudas e incluso de muertes: los adenovirus, norovirus, sapovirus y astrovirus matan cada uno entre 17 000 y 37 000 niños pequeños al año. 6

Cabe señalar que el SARS-CoV-2, nombre codificado del virus responsable de la pandemia de COVID-19, también causaría diarreas, cuya frecuencia resulta difícil de cuantificar, ya que las cifras son muy variables entre distintos estudios: algunos investigadores notifican estos episodios en el 2 % de los casos, mientras que otros lo hacen en el 50 %. 7

¿Cómo puede un pequeño virus desencadenar una diarrea vírica aguda?

 

En la diarrea vírica, al igual que en la diarrea infecciosa en general, todo empieza con un enfrentamiento entre un microorganismo patógeno (en este caso, un virus) y el anfitrión. El resultado de este encuentro depende de equilibrios complejos en los que está muy implicada la microbiota intestinal: por ejemplo, en ratones, algunas bacterias parecen capaces de evitar e incluso curar la infección por rotavirus. 8 De esta forma, el mismo virus tendrá un efecto diferente dependiendo del estado de la microbiota intestinal de la persona a la que infecta. Una microbiota menos diversa sería más sensible. 12

Cuando el virus gana la batalla, el proceso es siempre prácticamente igual: infecta las células que recubren el intestino delgado y causan lesiones que obstaculizan la absorción de líquidos. 9 Como resultado se produce una diarrea muy líquida (pero sin presencia de sangre) que puede ir acompañada de otros síntomas (vómitos, náuseas, cólicos intestinales y fiebre). 10 Se trata de la famosa gastroenteritis vírica, que vuelve a la carga todos los inviernos. Es especialmente grave en el caso de infección con el rotavirus, que causa síntomas más pronunciados, y suele ir acompañada de una disbiosis de la microbiota intestinal, malherida por esta invasión de virus. 11,12

¿Cómo evitar la diarrea vírica?

Teniendo en cuenta la peligrosidad del rotavirus para las personas más frágiles, se han perfeccionado vacunas preventivas para reducir la mortalidad de los niños pequeños: la vacunación de lactantes contra los rotavirus habría evitado 139 000 muertes de menores de cinco años entre 2006 y 2019. Esto supone a la vez un gran avance, pero pequeño si tenemos en cuenta la esperanza que se había depositado en la vacunación; de hecho, la eficacia de la vacuna parece menor en los países de ingresos bajos o intermedios (que son, paradójicamente, los más afectados).

Entre los factores que podrían explicar esta menor eficacia está la composición de la microbiota, que influye en la respuesta inmunitaria a la vacunación intestinal. 13-16 A esta medida preventiva se añaden, por supuesto, los consejos de higiene y distanciamiento válidos para cualquier diarrea infecciosa.

Prevenir las diarreas con hábitos de higiene

La prevención de las diarreas infecciosas, ya las haya causado una bacteria, un virus o un parásito, pasa sobre todo por medidas de higiene:

  • lavarse las manos cuidadosamente y con frecuencia (al salir del baño, antes de comer…),
  • limpiar las superficies de trabajo de las cocinas,
  • utilizar agua potable,
  • distanciarse de las personas enfermas…

Puesto que la contaminación del agua con restos fecales es responsable de gran parte de estas infecciones, las diarreas infecciosas son más frecuentes cuando no se cuenta con agua potable (países de ingresos bajos, campamentos improvisados, instalaciones precarias tras un terremoto, etc.).

¿Cómo tratar la diarrea vírica?

 

Las diarreas víricas, muy frecuentes y que no suelen revestir gravedad, pueden, sin embargo, causar una deshidratación grave en los más frágiles (lactantes, niños desnutridos, adultos inmunodeprimidos o personas mayores). Su tratamiento se basa en una lucha contra la pérdida de agua y electrolitos (para remplazar, por ejemplo, los iones de sodio, potasio y cloruro perdidos):

- por vía oral (con soluciones de rehidratación oral, los famosos sueros);

- o por vía venosa en los casos más graves.

Los profesionales sanitarios pueden recomendarle ciertas cepas de probióticos para tratar la gastroenteritis aguda en niños: estas bacterias buenas reducen la duración de la diarrea o de la hospitalización, o la frecuencia de las deposiciones (ESPGHAN 2023).

No hay antibióticos contra los virus

Igual que no se le ocurriría utilizar un matamoscas para deshacerse de un ratón ni una ratonera para atrapar una mosca, con los virus, los antibióticos no sirven para nada. Esto se debe a que los antibióticos matan las bacterias, no los virus. Lo que es peor: en algunos casos, los antibióticos pueden causar diarrea como efecto secundario, lo que no sería para nada bienvenido en un paciente que ya tiene una diarrea vírica.

¿Qué debemos recordar?

 

  • Hablamos de diarrea cuando se producen al menos tres deposiciones sueltas o líquidas al día, y de diarrea infecciosa cuando esta diarrea proviene de una infección provocada por un agente patógeno (virus, bacteria o parásito). La diarrea, por la deshidratación que causa, fue responsable de 1,6 millones de muertes en 2016, principalmente de niños malnutridos o inmunodeprimidos, así como de personas con VIH. 1-3
  • En caso de infección por un virus, la diarrea se llama «vírica». El rotavirus es el virus responsable de los fallecimientos en la mayoría de los casos, seguido, muy de lejos, de los adenovirus, norovirus, sapovirus y astrovirus. 6
  • A veces, la microbiota intestinal logra combatir la infección; otras veces, el virus gana y desencadena una diarrea acuosa que puede estar asociada a otros síntomas (vómitos, náuseas, cólicos abdominales y fiebre). Se trata de la gastroenteritis vírica. 10
  • La prevención de las diarreas víricas se basa en la vacunación de los lactantes contra los rotavirus (menos eficaz en los países de ingresos bajos o intermedios), el acceso al agua potable y los hábitos de higiene y distanciamiento válidos para cualquier diarrea infecciosa. 13-16
  • El tratamiento de las diarreas víricas consiste en la lucha contra la deshidratación. Pueden recetarse algunas cepas de probióticos para tratar la gastroenteritis aguda en niños (ESPGHAN 2023). En cambio, los antibióticos son ineficaces frente a los virus y pueden incluso intensificar la diarrea.

Behind the scenes of infectious diarrhea: the role of microbiota

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Referencias

1. WHO Fact Sheet 2024

2. Iancu MA, Profir M, Roşu OA, Ionescu RF, Cretoiu SM, Gaspar BS. Revisiting the Intestinal Microbiome and Its Role in Diarrhea and Constipation. Microorganisms. 2023 Aug 29;11(9):2177. 

3. Sokic-Milutinovic A, Pavlovic-Markovic A, Tomasevic RS, Lukic S. Diarrhea as a Clinical Challenge: General Practitioner Approach. Dig Dis. 2022;40(3):282-289.

4. McFarland LV, Ozen M, Dinleyici EC et al. Comparison of pediatric and adult antibiotic-associated diarrhea and Clostridium difficile infections. World J Gastroenterol. 2016;22(11):3078-3104

5. Theriot CM, Young VB. Interactions Between the Gastrointestinal Microbiome and Clostridium difficile. Annu Rev Microbiol. 2015;69:445-461.

6. Cohen AL, Platts-Mills JA, Nakamura T  et al. Aetiology and incidence of diarrhea requiring hospitalisation in children under 5 years of age in 28 low-income and middle-income countries: findings from the Global Pediatric Diarrhea Surveillance network. BMJ Glob Health. 2022 Sep;7(9):e009548. 

7. D'Amico F, Baumgart DC, Danese S, Peyrin-Biroulet L. Diarrhoea During COVID-19 Infection: Pathogenesis, Epidemiology, Prevention, and Management. Clin Gastroenterol Hepatol. 2020 Jul;18(8):1663-1672. 

8. Shi Z, Zou J, Zhang Z, Zhao X, Noriega J, Zhang B, Zhao C, Ingle H, Bittinger K, Mattei LM, Pruijssers AJ, Plemper RK, Nice TJ, Baldridge MT, Dermody TS, Chassaing B, Gewirtz AT. Segmented Filamentous Bacteria Prevent and Cure Rotavirus Infection. Cell. 2019 Oct 17;179(3):644-658.e13.

9. Iturriza-Gómara M, Cunliffe NA. 34 - Viral Gastroenteritis. Editor(s): Edward T. Ryan, David R. Hill, Tom Solomon, Naomi E. Aronson, Timothy P. Endy, Hunter's Tropical Medicine and Emerging Infectious Diseases (Tenth Edition), Elsevier, 2020, Pages 289-307. ISBN 9780323555128. 

10. Bányai K, Estes MK, Martella V, Parashar UD. Viral gastroenteritis. Lancet. 2018 Jul 14;392(10142):175-186. 

11. Sohail MU, Al Khatib HA, Al Thani AA, Al Ansari K, Yassine HM, Al-Asmakh M. Microbiome profiling of rotavirus infected children suffering from acute gastroenteritis. Gut Pathog. 2021 Mar 29;13(1):21. 

12. Mizutani T, Ishizaka A, Koga M, Tsutsumi T, Yotsuyanagi H. Role of Microbiota in Viral Infections and Pathological Progression. Viruses. 2022 May 1;14(5):950. 

13. Huang B, Wang J, Li L. Recent five-year progress in the impact of gut microbiota on vaccination and possible mechanisms. Gut Pathog. 2023 Jun 12;15(1):27. Erratum in: Gut Pathog. 2023 Jul 10;15(1):34.

14. Magwira CA, Taylor MB. Composition of gut microbiota and its influence on the immunogenicity of oral rotavirus vaccines. Vaccine. 2018 Jun 7;36(24):3427-3433. 

15. Lynn DJ, Benson SC, Lynn MA, Pulendran B. Modulation of immune responses to vaccination by the microbiota: implications and potential mechanisms. Nat Rev Immunol. 2022 Jan;22(1):33-46. 

16. Zimmermann P. The immunological interplay between vaccination and the intestinal microbiota. NPJ Vaccines. 2023 Feb 23;8(1):24.

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¡Están locos, estos microbios! Descubren en la microbiota humana nuevas formas de vida similares a los virus denominadas «obeliscos».

Un equipo de científicos acaba de hacer un descubrimiento asombroso: los «obeliscos», nuevas formas de vida parecidas a los virus, prosperan en nuestra propia microbiota y están dando un vuelco a nuestra percepción de las bacterias del intestino y la boca.

La microbiota intestinal
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Imagine abrir un libro que cuente la historia de una ciudad escondida en un rincón de su propia casa, cuya existencia ni siquiera sospechaba. Eso es más o menos lo que le acaba de suceder a un equipo de científicos de la Universidad de Stanford al descubrir los (sidenote: Obeliscos Formas de vida similares a los virus descubiertas recientemente en el interior de las bacterias de la boca y el intestino humanos. Los obeliscos se caracterizan por su singular estructura de ARN y ponen en tela de juicio todo lo que creíamos saber sobre las formas de vida microbianas y virales. ) , un tipo de partículas recientemente identificadas y similares a los virus, que viven en el interior de las bacterias de nuestra boca e intestinos.

A la manera de arqueólogos que van desempolvando vestigios de la antigüedad, los investigadores utilizaron herramientas genéticas avanzadas para cartografiar el ADN de estas bacterias, revelando la presencia de obeliscos en alrededor del 7% de las bacterias intestinales, proporción que puede alcanzar un asombroso 50% en las bacterias bucales. Este descubrimiento no sólo revoluciona nuestra manera de ver las diminutas formas de vida que habitan en las profundidades de nuestro cuerpo, sino que también abre la puerta a una revisión completa de nuestros conocimientos sobre los virus y los complejos ecosistemas de nuestra microbiota.

¿Cómo se descubrieron los obeliscos?

El equipo de investigadores analizó el material genético contenido en muestras de bacterias orales e intestinales mediante una técnica puntera conocida como secuenciación completa del metagenoma. Este método permite a los científicos leer y comparar las secuencias de ADN presentes, proporcionando una imagen completa del entorno microbiano. Utilizando sofisticadas herramientas bioinformáticas, los investigadores identificaron estos obeliscos, que se caracterizan por su genoma de ARN circular y su peculiar estructura en forma de bastoncillo.

Uno de los rasgos más intrigantes de los obeliscos es sin duda su genoma basado en el ARN. El ARN, o ácido ribonucleico, es una molécula similar al ADN que desempeña una serie de funciones biológicas fundamentales, entre las cuales destaca su papel de mensajero en el transporte de las instrucciones de control de la síntesis de proteínas procedentes del ADN. A diferencia de la mayoría de los organismos, que almacenan su información genética en el ADN, los obeliscos utilizan el ARN, lo que aumenta su grado de complejidad.

Microorganismos: microbios valiosos para la salud humana

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¿Qué aplicaciones prácticas podría tener este descubrimiento? 

La presencia de proporciones tan elevadas de obeliscos en la microbiota humana indica que podrían estar implicados en nuestra salud al afectar a diversas funciones, desde la digestión hasta la respuesta inmunitaria. El estudio reveló que los obeliscos pueden persistir en el cuerpo humano durante más de 300 días, por lo que podrían ejercer efectos de larga duración en sus huéspedes, es decir... ¡en nosotros!

El descubrimiento de los obeliscos no solo abre nuevas puertas para comprender la evolución de los virus, sino que también pone de relieve las complejas interacciones que existen dentro de nuestra microbiota. Las investigaciones llevadas a cabo para desentrañar los misterios de estas estructuras de ARN podrían dar lugar a importantes avances en el tratamiento de enfermedades o la manipulación de la microbiota para mejorar los resultados de la atención sanitaria.

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Noticias Medicina general Gastroenterología

Microorganismos: microbios valiosos para la salud humana

Los microorganismos, criaturitas invisibles pero muy vivas y ultrasofisticadas, son imprescindibles para la vida en la tierra y para nuestra salud. ¿Qué servicios nos prestan? ¿Cómo protegerlos? ¿Por qué algunos de ellos provocan enfermedades? ¡Se lo contamos todo!

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Microorganismos: criaturas microscópicas con macropoderes

Los microorganismos son seres vivos indetectables a simple vista, a veces llamados «microbios» o «gérmenes». Generalmente, constan de una sola célula y están por todas partes: desde los abismos hasta el fondo de nuestro intestino, pasando por el aire, el suelo, las plantas y los ríos.

Microorganismos: incansables trabajadores ocultos 

Los microorganismos son esenciales para la vida en la tierra gracias a sus superpoderes. Por ejemplo, cabe mencionar su papel clave en la descomposición de los residuos vegetales y animales o su función esencial en la fijación del carbono y el nitrógeno. Por lo tanto, son los eslabones clave del funcionamiento de los ecosistemas terrestres, los aliados imprescindibles de la salud de los seres vivos.

Nuestro cuerpo constituye también un auténtico ecosistema en el cual viven en armonía con nosotros miles de millones de microorganismos «amigos» que nos prestan múltiples servicios; se habla de flora o de (sidenote: Microbiota La microbiota es la comunidad de microorganismos —bacterias en su mayoría, pero también virus, hongos y arqueas— que colonizan el organismo humano. Los tipos, el número y la distribución de estos microorganismos son muy diferentes según las zonas del cuerpo. La microbiota del intestino —también llamada «microbiota intestinal» o «flora intestinal»— es la que contiene la mayor cantidad de microorganismos. También es la más estudiada. En el ser humano, se encuentran microbiotas en la vagina (microbiota vaginal), en la superficie de la piel (microbiota cutánea), en las vías urinarias (microbiota urinaria), en las vías respiratorias (microbiota pulmonar) y en la zona de la boca, la garganta y la nariz (microbiota ORL). Estas numerosas microbiotas interactúan entre sí y desempeñan papeles importantes en las funciones digestivas, metabólicas, inmunitarias y neurológicas. ) . Este tipo de comunidades microbianas no solo se observa en los animales y las plantas, sino también en el suelo e incluso en los océanos 1.

500 millones Es el número de rinovirus, el virus responsable del resfriado, que podrían caber en una esfera del tamaño de una cabeza de alfiler.

1 mil millones Es el número de bacterias y el número de virus que contiene 1 g de heces.

1 mil millones También es el número de bacterias y el número de hongos que contiene 1 g de suelo.

La microbiota es la comunidad de microorganismos —bacterias en su mayoría, pero también virus, hongos y arqueas— que colonizan el organismo humano.

La microbiota del intestino - también llamada «microbiota intestinal» o «flora intestinal»

Por cada bacteria, un servicio prestado al ser humano

  • Las bacterias Rhizobium, al fijar el nitrógeno de la atmósfera al suelo en las raíces de las leguminosas, favorecen su crecimiento, a la vez que reducen el uso de abonos químicos.
  • Las bacterias Lactobacillus acidophilus y Streptococcus thermophilus transforman la leche en yogur.
  • El hongo Penicillium roqueforti transforma la leche cuajada y fermentada en queso azul o en roquefort.
  • Unos virus llamados «fagos» nos permiten curar ciertas infecciones causadas por bacterias resistentes a los antibióticos.
  • La levadura Saccharomyces cerevisiae transforma los azucares del trigo o la cebada en alcohol para la fabricación de la cerveza.
  • Por último, un conjunto de bacterias, hongos y arqueas se encarga de purificar el agua en las estaciones de depuración de aguas residuales.

100 mil millones Es el número de bacterias que hay en 1 g de placa dental.

Historia de los microorganismos

  • Hace 3,4 a 3,7 millones de años: aparición de las primeras bacterias y arqueas (primera forma de vida en la tierra).
  • 1665: el científico inglés Robert Hook observa por primera vez microorganismos con un microscopio (mohos).
  • 1674: el pañero holandés Antoni van Leeuwenhoek observa por primera vez bacterias con un microscopio; las llama «animalículos».
  • 1838: el naturalista y zoólogo alemán Christian Gottfried Ehrenberg inventa la palabra «bacteria».
  • 1857: Louis Pasteur pone en evidencia el papel de las bacterias en la fermentación.
  • 1882: Robert Koch descubre el bacilo responsable de la tuberculosis.
  • 1918: epidemia de gripe española causada por el virus H1N1 (25 millones de muertos).
  • 1930: primera observación de virus con un microscopio electrónico.
  • 1917: Félix d’Hérelle y Frédérick Tword descubren los bacteriófagos.
  • 1929: Alexander Fleming descubre la penicilina (antibiótico).
  • 1977: Carl Woes descubre las arqueobacterias.
  • 1995: el equipo de Craig Venter realiza la primera secuenciación integral del genoma bacteriano.
  • 2019: pandemia de COVID-19 (virus SARS-CoV-2).

Some definitions of microorganisms

Bacterias

Virus (incluidos fagos)

Protozoos

Microalgas

Hongos

Arqueas

Bacterias

Estos microorganismos son, junto con los virus, los más conocidos por el público general. En el aspecto microscópico, tienen formas muy variadas (bastoncillos, esferas, espirales…) y se encuentran por todas partes: plantas, animales, seres humanos, suelo, mares, etc. Las bacterias desempeñan un papel esencial en la descomposición de la materia orgánica animal y vegetal. Por suerte para nosotros, solo un pequeño número de ellas son parásitos o patógenos. Algunas deterioran los alimentos, mientras que otras mejoran su sabor y su conservación (fermentación). La mayoría de las bacterias que viven en simbiosis con el ser humano se encuentran en el aparato digestivo (microbiota). En el suelo, Nitrobacter transforma los nitritos en nitratos y Methanobacterium, los carbonatos en metano. Las bacterias propiónicas, por su parte, transforman la lactosa de la leche y le dan un aroma de avellana al emmental o el gruyer, mientras que ciertos estafilococos no patógenos contribuyen al afinado de los quesos y a la formación de la corteza 4.

Por desgracia, algunas bacterias son más conocidas por sus efectos negativos para la salud. En nuestra microbiota intestinal, la mayoría de Escherichia coli son inofensivas, pero algunas cepas pueden provocar intoxicaciones alimentarias. La bacteria Shigella, por ejemplo, es responsable de una enfermedad llamada shigelosis y de 212 438 fallecimientos en el mundo en 2016. Vibrio cholerae, por su parte, es responsable de las temidas epidemias de cólera y de 107 290 muertes registradas en 2016, generalmente en poblaciones pobres que no tienen acceso al agua potable 5. Otro ejemplo tristemente famoso es Clostridium tetani, que produce una toxina responsable del tétanos, o también Clostridioides difficile, una bacteria resistente a los antibióticos, principal responsable de las diarreas infecciosas nosocomiales, que pueden ser mortales en el adulto 5.

Virus (incluidos fagos)

En la gran familia de los microorganismos, los virus se conocen como los más pequeños. Su estructura es muy sencilla: una molécula de ADN o de ARN rodeada de proteínas que forman una «cápside». Una de las particularidades de los virus es que dependen por completo de una célula huésped. En otras palabras, tienen que penetrar en la célula para utilizar su maquinaria a fin de replicarse, antes de infectar a nuevas células vecinas. Es lo que ocurre con los virus que infectan al ser humano (virus del SIDA, del resfriado, de la gripe…). Una vez liberados, esta célula huésped muere y los nuevos virus pueden atacar a otras células.

Aunque llevan una etiqueta a menudo muy negativa, sin embargo no todos los virus son patógenos para el ser humano, y algunos incluso son nuestros aliados. Es el caso de los virus llamados bacteriófagos o fagos (literalmente «comedores de bacterias»), que solo infectan bacterias. Los bacteriófagos, muy útiles para regular ciertas poblaciones bacterianas, ofrecen nuevas perspectivas terapéuticas y una alternativa a los antibióticos 4. Entre ellos, se encuentra Siphoviridae, Myoviridae y Podoviridae, que difieren de los virus «clásicos» por la presencia de una cola que les permite fijarse a las bacterias. Los bacteriófagos representan la mitad de las especies de virus conocidos en la actualidad 4.
En la microbiota, el conjunto de las comunidades virales forma lo que se llama el «viroma».

Protozoos

Los protozoos, menos conocidos por el público general, son microorganismos unicelulares que tienen formas muy variadas: cambiante, como la ameba, o fija y compleja, como el paramecio. Se encuentran principalmente en entornos variados y húmedos, sobre todo en el agua dulce, los medios marinos y el suelo. Pueden desplazarse con movimientos «amiboides» gracias a los cilios o propulsarse mediante flagelos. Algunos protozoos pueden infectar a las plantas y los animales, en especial al ser humano. Es el caso de Plasmodium falciparum, tristemente famoso en el mundo por causar formas graves de paludismo (o malaria) y temible durante los viajes a ciertos países 4.

Microalgas

Se encuentran en el agua dulce o el agua de mar, sobre todo en los océanos, los lagos y los ríos. Pueden desarrollarse a veces en los suelos y sobre las rocas húmedas, y en el pelaje de ciertos animales. Contienen clorofila, que les permite sintetizar su propio alimento a partir de la radiación solar. Las diatomeas son microalgas que, al final de su vida, se depositan en el fondo marino. La parte blanda se descompone y la pared mineral de sílice sedimenta bajo el efecto de la presión del agua 4.
El fitoplancton agrupa el conjunto de las microalgas presentes en el agua de mar. Forma parte, junto con las bacterias y los virus que también viven allí, de la «microbiota marina». Esta población diversificada de microorganismos representa más de dos terceras partes de la biomasa marina. Tiene una influencia positiva sobre el ecosistema oceánico y contribuye a la salud del planeta 1.

Hongos

 

La mayoría de los hongos viven en el suelo y sobre los vegetales. Se distinguen 3 grandes grupos de hongos: los mohos filamentosos pluricelulares, los hongos filamentosos macroscópicos y las levaduras microscópicas unicelulares 4. En la naturaleza, los mohos y los hongos filamentosos participan en el ciclo del carbono a través de la formación de largos filamentos ramificados (micelios) capaces de descomponer la materia vegetal. El micelio más grande conocido, situado en el estado de Oregón (Estados Unidos), cubre una superficie de 9,7 km2. En el ámbito de la salud, Penicillium notatum es el origen del descubrimiento accidental de la penicilina por Alexander Fleming en 1928, uno de los avances científicos más importantes jamás conseguidos 6. En el ámbito agroalimentario, la utilización de ciertos hongos filamentosos es el origen de la fabricación de quesos. Penicillium roqueforti se emplea para afinar los quesos azules, y el complejo de especies Penicillium camemberti se usa para la fabricación de quesos de pasta blanda, como el camembert y el brie 6. Las levaduras, como Saccharomyces, son células que brotan a partir de una célula madre. La especie Saccharomyces cerevisiae se utiliza para la producción de vino y cerveza 6.

Algunos hongos son parásitos de plantas y les causan enfermedades, como el mildiu o la sarna. Solo un pequeño número de hongos afectan a la salud humana (tiña, algodoncillo…) o también la levadura Candida albicans en el caso de la candidiasis 4.

Arqueas

Las arqueas, muy similares a las bacterias, con las que se confundieron durante largo tiempo, son microorganismos unicelulares que a veces forman filamentos o amasijos. En la década de 1970, las investigaciones demostraron que eran distintas, desde el punto de vista evolutivo, de las bacterias. Comparten puntos comunes con las células eucariotas (como las nuestras), que tienen una estructura más compleja que la bacterias procariotas. Las arqueas son capaces de vivir en entornos extremos (fuentes de agua caliente, géiseres, hielo de la Antártida, etc.), a presiones y a concentraciones de sal elevadas y a temperaturas muy bajas o, al contrario, muy elevadas 4. Halobacterium o Halococcus viven en los lagos y, gracias a sus pigmentos, les dan un color rojo o amarillo, mientras que Pyrobaculum se reproduce bajo tierra, en los reservorios de petróleo, a más de 100 °C.

Ame a sus microbios, amor con amor se paga

¡Si pensaba que los microbios solo eran buenos para ser eliminados, habrá comprendido que estaba totalmente equivocado! La gran mayoría de ellos son imprescindibles para la vida y las actividades humanas. Debe saber que también son esenciales para el funcionamiento de nuestro organismo y para mantener una buena salud.

Intercambio de buenos modales 3, 7, 8

En efecto, somos el huésped de una multitud de microorganismos variados que se califican como «comensales» —para diferenciarlos de los microorganismos patógenos— y con los que constituimos una auténtica simbiosis. Porque, a cambio de alojamiento y comida, los microbios nos prestan inestimables servicios.

Unas cuantas cifras sorprendentes

 

5 quintillones (es decir 5 x 1030)
Es el número de bacterias y arqueas que viven en el planeta.
Es, con mucho, la forma de vida más extendida en la tierra.

 

100 millones de años-luz
Es la distancia que cubriría la alineación de los 1031 virus que viven en la tierra.

Hay 50 a 150 veces más genes diferentes en la microbiota que en las células del organismo humano. Por lo tanto, la microbiota representa un auténtico «segundo genoma» 3.

Hay 10 veces más bacterias que células en el ser humano.2

 

En el intestino, las bacterias de la microbiota se alimentan de las fibras alimentarias —que somos incapaces de degradar— y liberan a cambio valiosos compuestos llamados « (sidenote: Ácidos Grasos de Cadena Corta (AGCC) Los Ácidos Grasos de Cadena Corta (AGCC) son una fuente de energía (carburante) de las células de la persona que interactúan con el sistema inmunitario y están implicadas en la comunicación entre el intestino y el cerebro. Silva YP, Bernardi A, Frozza RL. The Role of Short-Chain Fatty Acids From Gut Microbiota in Gut-Brain Communication. Front Endocrinol (Lausanne). 2020;11:25. ) ». Estas moléculas alimentan a las células intestinales, participan en su crecimiento y su diferenciación, y refuerzan su función de barrera. Los microbios también sintetizan sustancias bioactivas útiles, como aminoácidos o vitaminas (K2, B5, B6…).

Además, participan en la maduración de las células inmunitarias, especialmente abundantes en la pared del intestino y, ocupando el terreno y sintetizando ciertas proteínas antibacterianas llamadas bacteriocinas, nos protegen contra la proliferación de microorganismos patógenos. Por último, sintetizan (sidenote: Metabolitos Moléculas pequeñas producidas durante el metabolismo celular o bacteriano. Por ejemplo, los ácidos grasos de cadena corta son metabolitos producidos por la microbiota intestinal durante la fermentación de azúcares complejos no digeribles (fibras…). Silva YP, Bernardi A, Frozza RL. The Role of Short-Chain Fatty Acids From Gut Microbiota in Gut-Brain Communication. Front Endocrinol (Lausanne). 2020;11:25.  Lamichhane S, Sen P, Dickens AM, et al An overview of metabolomics data analysis: current tools and future perspectives. Comprehensive analytical chemistry. 2018 ; 82: 387-413 ) capaces de regular algunas de nuestras funciones fisiológicas, en especial la inmunitaria y la neuronal. Por ejemplo, existe una comunicación permanente entre la microbiota y el cerebro que se llama eje microbiota-intestino-cerebro.

Todo lo que necesita saber sobre el eje microbiota-intestino-cerebro

Más información

Cómo mimar a los microbios 3, 7, 8

La buena salud de la microbiota depende de múltiples factores: genética, edad, lugar de vida, forma del parto… Pero el modulador más potente de la microbiota intestinal es la alimentación. Para que sea favorable a una microbiota «sana», es decir, rica y diversificada, debe incluir suficientes vegetales variados (fruta, verdura, oleaginosas, cereales integrales, leguminosas…), que proporcionarán buenos «sustratos» a los microorganismos —la comida que les gusta—, pero también bacterias vivas (alimentos fermentados como chucrut, kombucha, kéfir…).

La alimentación no debe incluir demasiados alimentos dañinos, como los que contienen emulsionantes y edulcorantes.

La moderación de ciertos medicamentos (antibióticos, antiácidos, laxantes, ansiolíticos…), la supresión del alcohol y el tabaco, y la práctica de una actividad física regular también son medios poderosos de favorecer el buen equilibrio de la microbiota.

Actu GP: Grippe : prendre soin de son microbiote intestinal pour prévenir les complications ?

Cuando los microbios van mal, nuestro cuerpo paga el pato

Ya sabe que los microbios son responsables de multitud de enfermedades infecciosas: el rinovirus produce resfriados; el virus SARS-CoV-2, la COVID-19; la bacteria Salmonella, la gastroenteritis; el hongo Candida, la candidiasis… Por fortuna, los antimicrobianos (antibióticos, antivirales, antifúngicos…) actualmente permiten curar la mayoría de las infecciones causadas por los microorganismos.

Resistencia de los microorganismos a los antimicrobianos: ¡atención, peligro!

Problema: debido a una utilización excesiva de estos tratamientos, se observa desde hace unos años la proliferación de bacterias, virus y hongos que se han vuelto resistentes a estos. Por ejemplo, algunas bacterias patógenas ya no responden a ningún antibiótico; se habla de bacterias «multirresistentes» o «superbacterias». Por eso, algunas enfermedades que se podían curar (infecciones urinarias, infecciones de transmisión sexual u hospitalarias, diarreas, tuberculosis…) hoy pueden ser difíciles o incluso imposibles de tratar 9.

La resistencia a los antimicrobianos, reconocida por la OMS como un problema de salud pública, podría acabar con la vida de hasta 10 millones de personas al año de aquí a 2050 (tantas como el cáncer) 10. La OMS recomienda limitar el uso de los antimicrobianos, sobre todo de los antibióticos, en la ganadería, la salud humana o la agricultura, pero, sobre todo, insta a encontrar nuevos tratamientos más eficaces para luchar contra las infecciones.

Semana Mundial de la Administración Antimicrobiana

La Semana Mundial de Concienciación sobre la RAM (WAAW) se celebra cada año del 18 al 24 de noviembre. En 2023, al igual que en 2022, el tema es «Prevenir juntos la resistencia a los antimicrobianos». La resistencia a los antimicrobianos es una amenaza no solo para los seres humanos, sino también para los animales, las plantas y el medio ambiente.

El objetivo de la campaña es, por tanto, concienciar sobre la resistencia a los antimicrobianos y promover las mejores prácticas, basadas en el concepto «Una sola salud», entre todas las partes interesadas (público en general, médicos, veterinarios, ganaderos y agricultores, responsables de la toma de decisiones, etc.) para reducir la aparición y propagación de infecciones resistentes.

Desequilibrios que abonan el terreno a las enfermedades de la civilización 3, 5, 8

Pero los microorganismos no solo son responsables de enfermedades infecciosas. ¿Sabía que también están implicados en la obesidad, la diabetes, la osteoporosis, el cáncer e incluso las enfermedades vasculares y neurodegenerativas (Parkinson, Alzheimer…)?

En efecto, los estudios demuestran que las personas que padecen estas enfermedades presentan un desequilibrio de la microbiota llamado « (sidenote: Disbiosis La disbiosis no es un fenómeno homogéneo ya que varía en función del estado de salud de cada individuo. Se define generalmente como una alteración de la composición y funcionamiento de la microbiota, provocada por un conjunto de factores ambientales y relacionados con el individuo, que alteran el ecosistema microbiano. Levy M, Kolodziejczyk AA, Thaiss CA, et al. Dysbiosis and the immune system. Nat Rev Immunol. 2017;17(4):219-232. ) ». La disbiosis se caracteriza por una pérdida de abundancia y diversidad de las poblaciones microbianas, sobre todo intestinales. Numerosos estudios demuestran que este desequilibrio puede tener un impacto negativo sobre el funcionamiento del organismo y favorecer la aparición o el empeoramiento de las enfermedades.

Los datos actuales no permiten saber de forma precisa si la disbiosis es una causa de la enfermedad o si la enfermedad es una causa de la disbiosis. No obstante, los estudios tienden a indicar que, favoreciendo una microbiota «sana» abundante y diversificada, o equilibrándola, sería posible preservar la salud.

¿Ha oído hablar de la «disbiosis»?

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Modular la microbiota para prevenir enfermedades e incluso… ¡curarlas!

Existen varios medios de modular positivamente la microbiota intestinal en caso de disbiosis o enfermedad 3, 7 :

  • La alimentación y el estilo de vida (véase anteriormente).
  • Los prebióticos (inulina, galactooligosacáridos [GOS], fructooligosacáridos [FOS] y lactulosa): estos compuestos son capaces de alimentar específicamente a grupos de bacterias beneficiosas, como Bifidobacterium y Lactobacillus, y favorecer así su proliferación 11.
  • Los probióticos (cepas específicas de bacterias o levaduras vivas con un efecto demostrado para la salud); por el momento, solo existen pruebas científicas de su eficacia en la diarrea infantil o la diarrea asociada a la toma de antibióticos, ciertas enfermedades inflamatorias del intestino o también la enterocolitis necrosante, pero su potencial terapéutico es objeto de numerosas investigaciones 11.
  • Los (sidenote: Metabolitos Moléculas pequeñas producidas durante el metabolismo celular o bacteriano. Por ejemplo, los ácidos grasos de cadena corta son metabolitos producidos por la microbiota intestinal durante la fermentación de azúcares complejos no digeribles (fibras…). Silva YP, Bernardi A, Frozza RL. The Role of Short-Chain Fatty Acids From Gut Microbiota in Gut-Brain Communication. Front Endocrinol (Lausanne). 2020;11:25.  Lamichhane S, Sen P, Dickens AM, et al An overview of metabolomics data analysis: current tools and future perspectives. Comprehensive analytical chemistry. 2018 ; 82: 387-413 ) bioactivos: estos se seleccionan por su capacidad de modular la fisiología de los microorganismos diana.
  • La transferencia de microbiota fecal (TMF) consiste en transferir la microbiota intestinal de una persona sana al intestino de una persona enferma. Por ejemplo, esta técnica ha producido resultados contundentes (90% de curación) en las infecciones por Clostridium difficile 12, pero también podría ser útil para aliviar los síntomas del autismo 13.

El mundo microbiano, un reservorio infinito de pistas terapéuticas

Los microorganismos constituyen un campo de exploración valioso para los investigadores. Por ejemplo, para luchar mejor contra la resistencia bacteriana a los antibióticos y poder disponer de herramientas de control, los científicos necesitan comprender mejor cómo las bacterias intercambian sus genes, cómo adquieren resistencia a los antimicrobianos y por qué vías estas circulan entre el entorno, el ser humano y el animal 10.

Las técnicas de genómica de alta resolución y de metagenómica, ampliamente utilizadas en los estudios sobre la microbiota humana, constituyen, en este sentido, potentes herramientas de exploración de las dinámicas microbianas.

La microbiota en la encrucijada de las investigaciones

También se llevan a cabo cada vez más estudios para comprender mejor cómo interactúan los microorganismos de la microbiota con el ser humano, cómo contribuyen al buen funcionamiento de sus células, cuáles son los perfiles microbianos más favorables para la salud y qué modificaciones contribuyen a las enfermedades 3.

Objetivo: encontrar nuevas pistas terapéuticas y nuevas bacterias probióticas que permitan modular la microbiota y tratar con más eficacia ciertas enfermedades agudas y crónicas.

Algunas pistas prometedoras

  • Ciertas sustancias producidas de forma natural por las bacterias, como las bacteriocinas, podrían utilizarse para elaborar nuevos tratamientos capaces de eliminar los microorganismos patógenos o frenar su desarrollo. Otras moléculas procedentes del metabolismo de las bacterias, como los (sidenote: Ácidos Grasos de Cadena Corta (AGCC) Los Ácidos Grasos de Cadena Corta (AGCC) son una fuente de energía (carburante) de las células de la persona que interactúan con el sistema inmunitario y están implicadas en la comunicación entre el intestino y el cerebro. Silva YP, Bernardi A, Frozza RL. The Role of Short-Chain Fatty Acids From Gut Microbiota in Gut-Brain Communication. Front Endocrinol (Lausanne). 2020;11:25. ) , también podrían emplearse por sus múltiples beneficios para la salud, sobre todo por sus efectos antiinflamatorios o antineoplásicos.
  • La modulación genética de bacterias como Escherichia coli podría hacerlas capaces de producir diferentes tipos de moléculas interesantes: algunas destinadas a modular positivamente la microbiota en caso de disbiosis inducida por antibióticos, otras que actúan como vacuna para luchar contra Vibrio cholera (la bacteria responsable del cólera) y otras capaces de matar específicamente ciertos patógenos como Pseudomonas aeruginosa, una bacteria que causa estragos en las personas inmunodeprimidas.
  • Por último, los bacteriófagos podrían utilizarse para actuar específicamente contra las bacterias resistentes a los antibióticos en caso de infección, lo cual constituiría una alternativa potencialmente poderosa a los antibióticos.

Como habrá comprendido, a pesar de su naturaleza invisible y su mala reputación, los microorganismos merecen toda nuestra estima y nuestra atención. ¡Porque está claro que los necesitamos para vivir!

A pesar de que las comunidades que forman, las interacciones que tienen con el entorno y el papel que desempeñan en nuestro organismo, todavía están llenos de misterio. ¡No pasa un día sin que un nuevo estudio demuestre la importancia de su presencia a nuestro lado y, por lo tanto, la de reforzar nuestra simbiosis con ellos!

La microbiota: ¡una red bien conectada en favor de la salud!

Más información
Fuentes

1. Site Web : Fondation Tara
2. Microbiology by numbers. Nat Rev Microbiol. 2011 Sep;9(9):628.
3. Aggarwal N, Kitano S, Puah GRY, et al. Microbiome and Human Health: Current Understanding, Engineering, and Enabling Technologies. Chem Rev. 2023 Jan 11;123(1):31-72. 
4. Site Web Microbiology Society : What is Microbiology ?
5. GBD 2016 Diarrhoeal Disease Collaborators. Estimates of the global, regional, and national morbidity, mortality, and aetiologies of diarrhoea in 195 countries: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2016. Lancet Infect Dis. 2018 Nov;18(11):1211-1228.
6. Ropars J, Caron T, Lo YC, et al. “La domestication des champignons Penicillium du fromage” [The domestication of Penicillium cheese fungi]. Comptes rendus biologies vol. 343,2 155-176. 9 Oct. 2020.
7. Hou K, Wu ZX, Chen XY, et al. Microbiota in health and diseases. Signal Transduct Target Ther. 2022 Apr 23;7(1):135.
8. McFarland LV. Normal flora diversity and functions, Taylor & Francis Online 2000, Vol. 12 P.193-207.
9. Aslam B, Khurshid M, Arshad MI, et al. Antibiotic Resistance: One Health One World Outlook. Front Cell Infect Microbiol. 2021 Nov 25;11:771510. 
10. Un nouveau rapport appelle à agir d’urgence pour éviter une crise due à la résistance aux antimicrobiens – OMS, 29 avril 2019.
11. Quigley EMM. Prebiotics and Probiotics in Digestive Health. Clin Gastroenterol Hepatol. 2019 Jan;17(2):333-344.
12. Stone L. Faecal microbiota transplantation for Clostridioides difficiles infection. Nature Reviews Urology, June 2019.
13. Kang DW, Adams JB, Coleman DM, et al. Long-term benefit of Microbiota Transfer Therapy on autism symptoms and gut microbiota. Sci Rep. 2019 Apr 9;9(1):5821.
14. Quigley EMM, Gajula P. Recent advances in modulating the microbiome. F1000Res. 2020 Jan 27;9:F1000 Faculty Rev-46.

BMI-24.12
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Microbiota y deporte: microorganismos competitivos

Para celebrar 2024, un año rico en acontecimientos deportivos, el Instituto de Microbiota Biocodex pone de relieve el papel de la microbiota en la salud y el deporte. ¿Podría ser la microbiota intestinal nuestro entrenador invisible? Descúbralo a continuación.

La microbiota intestinal
Photo Observatoire: Running

Bacterias, virus, hongos (incluidas las levaduras) e incluso parásitos: toda una flora, conocida como «microbiota intestinal», habita nuestro sistema digestivo.

Y todo es por nuestro bien: la microbiota intestinal facilita la digestión, ayuda a madurar nuestro sistema inmunitario, nos protege de agentes patógenos y toxinas intestinales, etc. Esta lista de beneficios no es ni mucho menos exhaustiva, porque la microbiota intestinal tiene otros muchos alicientes, también en el deporte: ¡este entrenador invisible puede ayudarnos en nuestros esfuerzos, mejorar nuestros tiempos y motivarnos para entrenar!

A la inversa, se cree que la actividad física modula la composición de nuestra microbiota, favoreciendo ciertas bacterias capaces de optimizar nuestro rendimiento. Al igual que la microbiota, el ejercicio físico es también una cuestión de equilibrio, e incluso de moderación: un entrenamiento demasiado intenso puede ser contraproducente y desequilibrar este círculo virtuoso. Esfuérzate al máximo, ¡pero no te agotes!

Las perspectivas que abre el descubrimiento de estos vínculos entre la microbiota, el aparato digestivo y el deporte son inmensas: ¿podremos optimizar el rendimiento de los deportistas mediante un enfoque personalizado de la microbiota?

Sumérjase en el corazón de un mundo microscópico para descubrir esta relación bidireccional con nuestro rendimiento muscular y mental.

Sumérjase en el corazón de la microbiota y la exhibición deportiva

Exposición: «Microbiota, el entrenador invisible»

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Microbiota y deporte: una exposición fotográfica pone de relieve los fabulosos poderes de este entrenador invisible

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Opinión del experto 

Dr. Henrik Roager es profesor asociado e investigador de la Universidad de Copenhague. Dirige el grupo de investigación Microbioma y Metabolómica, que se centra en cómo la microbiota intestinal contribuye a la digestión, la salud y el rendimiento deportivo. Vea el vídeo para descubrir lo que el Dr. Henrik Roager tiene que decir sobre la contribución de la microbiota en el deporte.

 

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Vaginosis bacteriana: transmisión sexual y consideraciones genómicas

En una nueva investigación, se examina cómo la vaginosis bacteriana podría propagarse por contacto sexual, mediante un detallado análisis genético y un método de inclusión de participantes único para hacer el seguimiento de las bacterias en redes personales.

El 44% De las mujeres sabe que la vaginosis bacteriana está asociada a un desequilibrio de la microbiota vaginal

La  (sidenote: Vaginosis bacteriana La vaginosis bacteriana (VB) es un tipo de inflamación vaginal causada por un desequilibrio de las especies de bacterias que están presentes de forma natural en la vagina. ) (VB) suele ser un signo revelador de un desequilibrio en la microbiota vaginal, una enfermedad que podría tener su origen en la transmisión sexual de bacterias. Aunque la comunidad científica admite la posibilidad de que exista ese tipo de transmisión, este mecanismo no se había podido comprender de forma definitiva. Investigadores estadounidenses de la Escuela de Medicina de la Universidad de Maryland han examinado la similitud entre las cepas bacterianas de parejas sexuales y redes sexuales más amplias para entender mejor la transmisión sexual y mejorar el tratamiento de la enfermedad en ambos miembros de la pareja. 1

El efecto bola de nieve

En la investigación clínica se utilizó un método conocido como «inclusión en bola de nieve», una técnica en la que los participantes iniciales del estudio buscan a los participantes futuros de sus redes personales para que se incorporen. Este enfoque asegura un muestreo naturalista de la población que refleja las interacciones de la vida real. En este caso, el estudio consistía en cuatro oleadas y se incluyeron 138 participantes, predominantemente hombres y mujeres jóvenes afroamericanos, todos los cuales dieron positivo para infecciones de transmisión sexual como clamidiosis o gonorrea.

Los investigadores tomaron muestras de hisopados de la vagina y el pene y las analizaron mediante secuenciación del metagenoma completo, un método que lee las secuencias genéticas enteras presentes en una muestra, lo que permite realizar un análisis detallado de la comunidad microbiana. Utilizaron herramientas como inStrain para evaluar la «concordancia de cepas», o el grado de similitud genética, entre las bacterias que se hallaron en distintos participantes, lo que ayudó a identificar si las cepas se propagan mediante contacto sexual.

Solo 1 de cada 2 mujeres conocen las variaciones en la composición de la microbiota vaginal en las diferentes etapas de su vida.

Patrones de transmisión

De los 54 participantes, en el estudio se encontraron 115 casos de coincidencia parcial de cepas bacterianas de 25 especies. Es interesante señalar que Lactobacillus iners se transmitió en el 6 % de las participantes, lo que apunta hacia vías de transmisión directa en interacciones del mismo sexo. En una comparación directa, se reveló una tasa significativamente mayor de cepas de bacterias compartidas entre contactos sexuales que entre los que no habían tenido contacto sexual.

La mayoría (94 %) de los casos de concordancia se dieron entre personas que no habían tenido contacto sexual, incluida una amplia aparición de cepas de Gardnerella swidsinskii y Lactobacillus crispatus entre las mujeres, frente a un 6 % entre contactos, lo que subraya el papel fundamental que desempeña la actividad sexual en la propagación de cepas bacterianas concretas. La inesperada tasa elevada de concordancia entre personas sin contacto sexual indica que los factores comunitarios y ambientales desempeñan un papel importante en la transmisión de bacterias, lo que da a entender que existe una red de intercambio de bacterias más compleja de lo que se pensaba.

Implicaciones clínicas: una llamada de atención para los profesionales sanitarios

Es interesante señalar que, en una encuesta del International Microbiota Observatory , se reveló que, de 6500 participantes, solo el 18 % comprendía totalmente qué es la microbiota vaginal. Solo 1 de cada 3 mujeres sabía que las bacterias de la microbiota vaginal son seguras para la vagina (37 %) y que la vaginosis bacteriana está asociada a un desequilibrio en la microbiota vaginal (35 %). 2 Este desconocimiento subraya la necesidad de utilizar un enfoque transformador para el tratamiento de la vaginosis bacteriana (VB) y de enfermedades relacionadas con esta.

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Microbiota y deporte: una exposición fotográfica pone de relieve los fabulosos poderes de este entrenador invisible

Con motivoun año dedicado al deporte, el Biocodex Microbiota Institute le invita a la Ciudad del Deporte de Issy-les-Moulineaux del 22 al 26 de mayo de 2024 para la exposición fotográfica Le microbiote, notre coach invisible. Una fascinante inmersión en el corazón de nuestras entrañas para descubrir la relación entre la microbiota y el deporte.

Etiquetas

Bacterias, virus, hongos (levaduras incluidas) e incluso parásitos: toda una flora, denominada "microbiota intestinal", puebla nuestro aparato digestivo. Y todo por nuestro bien. La microbiota intestinal facilita la digestión, contribuye al buen funcionamiento de nuestro sistema inmunitario, nos protege de las bacterias patógenas... Una lista de beneficios que dista mucho de ser exhaustiva, ya que la microbiota intestinal tiene otros muchos alicientes, entre ellos el deporte. Según varios estudios científicos, este "entrenador invisible" nos ayuda a esforzarnos, puede mejorar nuestros tiempos e incluso es una fuente de motivación para el entrenamiento. A la inversa, se cree que la actividad física regular modula la composición de nuestra microbiota, favoreciendo ciertas bacterias capaces de optimizar nuestro rendimiento.

Hacer visible lo invisible

Fiel a su misión de educar al público en general sobre los fascinantes poderes de la microbiota humana, el Biocodex Microbiota Institute aprovecha un año rico en acontecimientos deportivos para arrojar luz sobre la relación bidireccional entre microbiota y deporte.un año rico en acontecimientos deportivos para arrojar luz sobre la relación bidireccional entre microbiota y deporte. Nos hemos sumergido en los estudios científicos que demuestran la relación bidireccional entre la microbiota y la actividad física", explica Murielle Escalmel, Directora Científica del Biocodex Microbiota Institute. Hidratación, inmunidad, equilibrio, energía y resiliencia: en estas cinco funciones clave de nuestro organismo, la microbiota desempeña el papel de un entrenador invisible. Una vez sentadas las bases científicas, teníamos que llegar al mayor número posible de personas con un reto importante: hacer visible lo invisible".

"La microbiota desempeña un auténtico papel de entrenador invisible".

Olivier Valcke, Director científico del Biocodex Microbiota Institute

El Biocodex Microbiota Institute confió al fotógrafo Laurent Hini la delicada tarea de levantar el velo sobre los mecanismos en acción. Más allá del reto técnico, me atrajo el mensaje, que consistía en destacar el vínculo intrínseco entre el deporte y la microbiota", explica Laurent Hini. Sugerí abordar el tema en forma de díptico con dos imágenes distintas: un primer retrato del atleta en movimiento, reflejado por un segundo que representa la microbiota como un entrenador invisible.

5 deportes, 5 colores, 6 atletas... ¡y un entrenador!

Surf e hidratación, judo y defensa, breakdance y equilibrio... La exposición adopta la forma de 5 dípticos de gran formato para 5 deportes asociados a 5 funciones de la microbiota. 6 atletas participaron en el ejercicio. El proyecto se concibió como una confrontación entre una fotografía amplia del atleta y una imagen que representa a su "entrenador de microbiota".

Para la microbiota, se utilizó una técnica mixta que combina fotografía e Inteligencia Artificial visual generativa para materializar la función de la microbiota. La exposición se basa en este equilibrio entre lo perceptible (el atleta) y lo invisible (su microbiota). A cada díptico se le dio un color dominante: rojo para la energía, naranja para el equilibrio, blanco para la defensa... El color desempeña un papel importante en la exposición: es el vínculo entre las dos secciones de cada díptico, la señal que guiará e informará al público dentro de la exposición sobre los poderes insospechados de la microbiota humana. Y convencerles de que vuelvan a hacer deporte.

Visite la exposición

Del miércoles 22 al domingo 26 de mayo de 2024
En la Ciudad de los Deportes

92 Rue du Gouverneur Général Éboué
92130 Issy-les-Moulineaux

Acerca del Biocodex Microbiota Institute

El Biocodex Microbiota Institute es un centro internacional de conocimiento cuyo objetivo es promover una mejor salud mediante la comunicación sobre la microbiota humana. Para ello, se dirige a los profesionales de la salud y al público en general con el fin de sensibilizarlos sobre el papel central que desempeña este órgano poco conocido.

Contacto de prensa del Biocodex Microbiota Institute

Olivier Valcke
Director de Relaciones Públicas y Publicaciones
+33 6 43 61 32 58
o.valcke@biocodex.com

BMI 24.19
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Microbiota y deporte: una exposición fotográfica pone de relieve los fabulosos poderes de este entrenador invisible para sus pacientes

Con motivoun año dedicado al deporte, el Biocodex Microbiota Institute le invita a la Cité des Sports de Issy-les-Moulineaux del 22 al 26 de mayo de 2024 para la exposición fotográfica "Le microbiote, notre coach invisible". Una fascinante inmersión en el corazón de nuestras entrañas para descubrir la relación entre la microbiota y el deporte. 

Etiquetas

Bacterias, virus, hongos (levaduras incluidas) e incluso parásitos: toda una flora, denominada "microbiota intestinal", puebla nuestro aparato digestivo. Y todo por nuestro bien. La microbiota intestinal facilita la digestión, contribuye al buen funcionamiento de nuestro sistema inmunitario, nos protege de las bacterias patógenas... Una lista de beneficios que dista mucho de ser exhaustiva, ya que la microbiota intestinal tiene otros muchos alicientes, entre ellos el deporte. Según varios estudios científicos, este "entrenador invisible" nos ayuda a esforzarnos, puede mejorar nuestros tiempos e incluso es una fuente de motivación para el entrenamiento. A la inversa, se cree que la actividad física regular modula la composición de nuestra microbiota, favoreciendo ciertas bacterias capaces de optimizar nuestro rendimiento. 

Hacer visible lo invisible 

Fiel a su misión de educar al público en general sobre los fascinantes poderes de la microbiota humana, el Biocodex Microbiota Institute aprovecha un año rico en acontecimientos deportivos para arrojar luz sobre la relación bidireccional entre microbiota y deporte.un año rico en acontecimientos deportivos para arrojar luz sobre la relación bidireccional entre microbiota y deporte. "Nos hemos sumergido en los estudios científicos que demuestran la relación bidireccional entre la microbiota y la actividad física, explica Murielle Escalmel, Directora Científica del Biocodex Microbiota Institute. Hidratación, inmunidad, equilibrio, energía y resiliencia: en estas cinco funciones clave de nuestro organismo, la microbiota desempeña el papel de un entrenador invisible. Una vez sentadas las bases científicas, teníamos que llegar al mayor número posible de personas con un reto importante: hacer visible lo invisible".

"La microbiota desempeña un auténtico papel de entrenador invisible".
 

Olivier Valcke, director científico del Biocodex Microbiota Institute

El Biocodex Microbiota Institute confió al fotógrafo Laurent Hini la delicada tarea de levantar el velo sobre los mecanismos en acción. "Más allá del reto técnico, me atrajo el mensaje, que consistía en destacar el vínculo intrínseco entre el deporte y la microbiota, explica Laurent Hini. Sugerí abordar el tema en forma de díptico con dos imágenes distintas: un primer retrato del atleta en movimiento, reflejado por un segundo que representa la microbiota como un entrenador invisible".

5 deportes, 5 colores, 6 atletas... ¡y un entrenador!


Surf e hidratación, judo y defensa, breakdance y equilibrio... La exposición adopta la forma de 5 dípticos de gran formato para 5 deportes asociados a 5 funciones de la microbiota. 6 atletas participaron en el ejercicio. El proyecto se concibió como una confrontación entre una fotografía amplia del atleta y una imagen que representa a su "entrenador de microbiota". 
Para la microbiota, se utilizó una técnica mixta que combina fotografía e Inteligencia Artificial visual generativa para materializar la función de la microbiota. La exposición se basa en este equilibrio entre lo perceptible (el atleta) y lo invisible (su microbiota). A cada díptico se le dio un color dominante: rojo para la energía, naranja para el equilibrio, blanco para la defensa... El color desempeña un papel importante en la exposición: es el vínculo entre las dos secciones de cada díptico, la señal que guiará e informará al público dentro de la exposición sobre los poderes insospechados de la microbiota humana. Y convencerles de que vuelvan a hacer deporte.
 

Visite la exposición

Del miércoles 22 al domingo 26 de mayo de 2024    
En la Cité des Sports

92 Rue du Gouverneur Général Éboué 
92130 Issy-les-Moulineaux
 

Acerca del Biocodex Microbiota Institute  

El Biocodex Microbiota Institute es un centro internacional de conocimiento cuyo objetivo es promover una mejor salud mediante la comunicación sobre la microbiota humana. Para ello, se dirige a los profesionales de la salud y al público en general con el fin de sensibilizarlos sobre el papel central que desempeña este órgano poco conocido.

→ www.biocodexmicrobiotainstitute.com

Contacto de prensa del Biocodex Microbiota Institute

Olivier VALCKE
Director de Relaciones Públicas y Publicaciones
+33 6 43 61 32 58
o.valcke@biocodex.com

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Exposición: «Microbiota, el entrenador invisible»

Para celebrar un año 2024 rico en acontecimientos deportivos, el Biocodex Microbiota Institute pone de relieve el papel de la microbiota en la salud y el deporte a través de una exposición fotográfica. Breakdance, baloncesto, rugby, surf y judo... Sumérjase en el corazón de estas prácticas deportivas y su microbiota.

La microbiota intestinal
Photo: Exhibition

Viva la inauguración de la exposición

Imagen

Descubra la exposición fotográfica

El Biocodex Microbiota Institute confió al fotógrafo Laurent Hini la delicada tarea de desvelar los mecanismos en juego.

El proyecto se concibió como una confrontación entre una fotografía gran angular del atleta y una imagen que representaba a su «entrenador de microbiota». En el caso de la microbiota, se utilizó una técnica mixta de fotografía y AI visual generativa para materializar la función de la microbiota. El retrato de acción se ha creado con técnicas fotográficas «clásicas». La inteligencia artificial no sustituye a la fotografía, sino que se hibrida con ella. Da sustancia al «entrenador de la microbiota». Toda la exposición se basa en este equilibrio entre lo representativo y lo no figurativo, entre lo perceptible (el atleta) y lo oculto (su microbiota).

A cada díptico se le asignó una dominante cromática: rojo para la energía, naranja para el equilibrio, blanco para la defensa... El color desempeña un papel importante en la exposición: une las dos secciones de cada díptico y actúa como un poste indicador, guiando al visitante a través de la exposición. Y acentúa la inmersión en el corazón de cada microbiota.

En total, disponemos de 5 dípticos de gran formato para 5 deportes asociados a 5 funciones de la microbiota. ¡Sumérgete en el corazón de cada microbiota!

Breakdance, equilibrio 

Con Paola Soares da Silva
¿Sabías que? Nuestra microbiota está formada por cientos de miles de millones de microorganismos vivos, invisibles a simple vista. Estos microorganismos, como bacterias, levaduras, virus, hongos y parásitos, cohabitan en simbiosis con nuestro cuerpo, trabajando juntos para mantener equilibrada nuestra microbiota intestinal (o flora intestinal). Una microbiota equilibrada se caracteriza por la diversidad y abundancia de microorganismos. La diversidad de la microbiota es un indicador clave de nuestra salud. Pero este equilibrio sigue siendo frágil y debemos cuidarlo. Numerosos estudios científicos demuestran que la actividad física regular aumenta la diversidad bacteriana intestinal a favor de las especies beneficiosas. El deporte contribuye por tanto al equilibrio de la microbiota, preservando esta simbiosis esencial para nuestra salud y bienestar.

Más información sobre Paola Soares da Silva

Comprometida con la comunidad artística y deportiva del Breakdance, Paola Soares da Silva es una atleta emblemática e inspiradora. Fue subcampeona de Breaking Île de France y del Centre Val de Loire 2021, y luego campeona del Centre Val de Loire 2024. Paralelamente a su carrera deportiva, es fundadora y directora de Breaking Journey, una asociación que trabaja para difundir y promover la cultura urbana y el breakdance en Francia.

Baloncesto, resiliencia 

Con Sidney Attiogbé
Pequeños, invisibles... ¡pero muy resistentes! Una dieta rica en grasas, el estrés, las infecciones... Diversos factores pueden alterar el equilibrio de la microbiota intestinal (lo que se conoce como disbiosis). La buena noticia es que la microbiota intestinal es resistente, es decir, capaz de recuperarse de una alteración. Otra buena noticia es que se ha demostrado que el ejercicio físico contribuye a esta resistencia. El ejercicio físico intenso está relacionado con el estrés oxidativo (un fenómeno natural vinculado a la producción de radicales libres en el organismo). La resistencia de la microbiota es esencial en más de un sentido: contribuye a una buena digestión y absorción de nutrientes, combate el estrés oxidativo y la inflamación, y refuerza el sistema inmunitario y ayuda a prevenir ciertas enfermedades. ¿Estás convencido? ¡Pues coge tus zapatillas!

Más información sobre Sidney Attiogbé

Sidney Attiogbé, ex jugador sub-23 de la selección francesa, se ha propuesto ayudar al mayor número posible de personas a descubrir su deporte, el baloncesto en silla de ruedas. This professional athlete contributes to widening the visibility and accessibility of disabled sport, notably through projects and events he runs in close collaboration with companies.

Rugby, energía 

Con Jonathan Laugel y Maxime François

¿Necesitas un tónico? Aprovecha tu microbiota intestinal. Las bacterias de la microbiota intestinal desempeñan un papel importante en la producción de energía para los deportistas. ¿Cómo lo hacen? La microbiota intestinal fermenta los hidratos de carbono complejos de la dieta, que a su vez producen (sidenote: Ácidos Grasos de Cadena Corta (AGCC) Los Ácidos Grasos de Cadena Corta (AGCC) son una fuente de energía (carburante) de las células de la persona que interactúan con el sistema inmunitario y están implicadas en la comunicación entre el intestino y el cerebro. Silva YP, Bernardi A, Frozza RL. The Role of Short-Chain Fatty Acids From Gut Microbiota in Gut-Brain Communication. Front Endocrinol (Lausanne). 2020;11:25. ) (AGCC), reconocidos como una fuente vital de energía para las células intestinales y otros tejidos corporales. Éstos, a su vez, contribuyen a la resistencia y la recuperación durante el ejercicio. Un círculo virtuoso.

Más información sobre Jonathan Laugel

Miembro de la selección nacional de rugby 7, Jonathan Laugel es jugador profesional de rugby desde hace 12 años, Plusmarquista francés de participaciones con su selección, con 93 torneos y más de 450 partidos disputados. Participó en los Juegos Olímpicos de Río en 2016 y ganó varias medallas en campeonatos mundiales, incluida una medalla de plata en Hong Kong en 2024. También es doble medallista de oro en el Campeonato de Europa de Rugby 7s.

Más información sobre Maxime François

Maxime François, su entrenador, es un antiguo deportista de lucha de alto nivel. En esta disciplina, ganó el título de campeón de Francia seis veces a título individual y tres como parte de un equipo. También fue 5º en los Juegos Mediterráneos de 2018 en lucha libre y 3º en los Campeonatos del Mundo de Grappling de 2014. Convertido ahora en entrenador de lucha MMA, pone su experiencia y conocimientos a disposición de Jonathan. Gracias al trabajo de Maxime, Jonathan ha multiplicado por diez su rendimiento deportivo. Una relación forjada por años de amistad y valores deportivos compartidos.

Surf e hidratación 

Con Ainhoa Leiceaga
El agua, fuente de vida. La hidratación es esencial para todos, pero aún más para los deportistas, cuyo rendimiento y recuperación dependen de una ingesta óptima de agua. La microbiota intestinal transporta agua y electrolitos -minerales que ayudan a estabilizar el nivel de hidratación del organismo- a través de la pared intestinal. Estudios científicos han demostrado que la composición de la microbiota intestinal influye en la absorción de sodio y otros solutos esenciales para la hidratación en la sangre, contribuyendo así a la hidratación. Los deportistas corren un mayor riesgo de deshidratación debido a la fuerte sudoración asociada al ejercicio. Por tanto, una microbiota equilibrada contribuye a la integridad de la barrera intestinal y a una buena hidratación del organismo, dos factores esenciales para el rendimiento deportivo.

Más información sobre Ainhoa Leiceaga

Miembro del equipo nacional de surf, Ainhoa Leiceaga es una surfista francesa de alto nivel. Su carrera ha estado marcada por numerosos éxitos, entre ellos el tercer puesto en la clasificación europea junior y el cuarto puesto en el circuito europeo 2022-2023. Junto a sus logros deportivos y su compromiso con la protección y conservación de los océanos, Ainhoa es estudiante de física y química.

Judo, defensa 

Con Raymond Demoniere
Ataque y contraataque La microbiota intestinal actúa como un escudo contra los ataques de las bacterias (sidenote: Patógeno un patógeno es un microorganismo que causa, o puede causar, una enfermedad Pirofski LA, Casadevall A. Q and A: What is a pathogen? A question that begs the point. BMC Biol. 2012 Jan 31;10:6. ) . ¿Cómo lo hace? Las bacterias mantienen un diálogo constante con el sistema inmunitario intestinal, lo que le permite estar en alerta permanente y, en caso necesario, proteger la barrera intestinal. La activación de la respuesta inmunitaria desempeña un papel clave en la resistencia. ¡Supérate, sí, pero primero protégete! Existe una relación entre la intensidad del deporte y la alteración de la respuesta inmunitaria del huésped. Investigaciones recientes sugieren que la microbiota intestinal puede ayudar a contrarrestar las respuestas inflamatorias desencadenadas por el ejercicio intenso. Los atletas con una composición específica de microbiota intestinal mostraron un estado inflamatorio menor. Estos efectos antiinflamatorios de la microbiota intestinal retrasarían los síntomas de fatiga durante el ejercicio de resistencia. ¡Un aplauso! 

Más información sobre Raymond Demoniere

Raymond Demoniere es un judoka francés cinturón negro 6º dan. Figura respetada en el mundo del judo, en la actualidad es entrenador con titulación estatal. Su influencia se extiende más allá de su propia carrera, ya que es junto a su hijo, Romain, ganador de la Copa de Europa 2024 en categoría cadete, que entrena y sigue una carrera como judoka de alto nivel. Su dúo encarna la fuerza y la resistencia, pero también el respeto y la disciplina, valores fundamentales en el judo. 

Microbiota y deporte: microorganismos competitivos

Volver al índice: microbiota y deporte

Palabras del Director Científico del Instituto

Este proyecto nació de este cuestionamiento... y de una oportunidad: ¡la llegada de un año 2024 rico en acontecimientos deportivos en París! Nos sumergimos en estudios científicos que demuestran la relación bidireccional entre la microbiota y la actividad física. Hidratación, defensa, equilibrio, energía y resiliencia: en estas cinco funciones clave de nuestro organismo, la microbiota desempeña el papel de un entrenador invisible. Una vez sentadas las bases científicas, ahora necesitábamos llegar al mayor número posible de personas con un reto importante: hacer visible lo invisible. La fotografía, combinada con la inteligencia artificial, parecía la mejor manera de ilustrar los formidables poderes de la microbiota. ¡Invisible pero sólida! 

Gracias a todos los atletas que participaron en el proyecto. 

«Al igual que el deporte, la microbiota es esencial para el buen funcionamiento y la protección de nuestro organismo».

Olivier Valcke, Corporate Scientific Communication Director
Copyrights

Fotos : Laurent Hini.
Imágenes manipuladas por Inteligencia Artificial y desarrolladas por Laurent Hini.

Fuentes

Mach N, Fuster-Botella D. Endurance exercise and gut microbiota: A review. J Sport Health Sci. 2017 Jun;6(2):179-197.

Recomendado por nuestra comunidad

"Un trabajo increíble y un vídeo que muestra realmente el buen humor del proyecto y de la exposición. 🙏🏼"  - Ainhoa Leiceaga (De Biocodex Microbiota Institute en LinkedIn)

"Super interesante 🤩❤️"  - Paola Soares (De Biocodex Microbiota Institute en LinkedIn)

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