Nutrición deportiva personalizada: ¿el futuro está en la microbiota?

En los deportistas de alto nivel, la búsqueda de rendimiento es un objetivo permanente. Por eso, un nuevo enfoque basado en la ciencia intenta «alimentar» a la microbiota intestinal de estos atletas para optimizar sus tiempos.

La microbiota intestinal ¿Qué alimentos favorecen el equilibrio de la microbiota?
Nutrition sportive personnalisée

¿Los atletas tienen una microbiota específica?

Varios estudios observaron con lupa la microbiota de deportistas de alto nivel para intentar encontrar posibles especificidades e incluso descubrir las bacterias asociadas al rendimiento deportivo. De hecho, de manera general, la microbiota de los  (sidenote: Atleta Deportista que practica un deporte de competición y que pretende alcanzar un alto nivel de rendimiento por medio del entrenamiento
Fuente: Rousseau AS. Nutrition, santé et performance du sportif d’endurance / Nutrition, health and performance of endurance athletes. Cahiers de Nutrition et Diététique. 2022 eb ;57(1) : 78-94
)
 parece diferente.

Primera diferencia: la microbiota intestinal de los atletas es más diversificada. La condición física cardiorrespiratoria de los atletas, en concreto su consumo máximo de oxígeno o ( (sidenote: VO2max Este criterio propio de cada deportista representa la cantidad máxima de oxígeno que su cuerpo es capaz de extraer del aire y transportar hasta las fibras musculares durante el ejercicio para cubrir sus necesidades. Cuanto más elevado sea el VO2máx, mayor será el rendimiento; si es bajo, la capacidad deportiva será reducida y se necesitará un entrenamiento específico para potenciarla. ) ), parece relacionada con la diversidad de esta microbiota intestinal. 2

La microbiota intestinal

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Segunda diferencia: la microbiota de los deportistas es más rica en bacterias beneficiosas (Bifidobacterium, Lactobacilli y Akkermansia) y produce una mayor cantidad de valiosos ácidos grasos de cadena corta ( (sidenote: Ácidos Grasos de Cadena Corta (AGCC) Los Ácidos Grasos de Cadena Corta (AGCC) son una fuente de energía (carburante) de las células de la persona que interactúan con el sistema inmunitario y están implicadas en la comunicación entre el intestino y el cerebro. Silva YP, Bernardi A, Frozza RL. The Role of Short-Chain Fatty Acids From Gut Microbiota in Gut-Brain Communication. Front Endocrinol (Lausanne). 2020;11:25. ) ) 3,4. Sin embargo, existen grandes diferencia según los deportes y los deportistas. Por ejemplo, en la microbiota de los jugadores de rugby antes mencionados, varios taxones bacterianos están sobrerrepresentados, empezando por la bacteria Akkermansiaceae. 1 En maratonianos y esquiadores de fondo, la microbiota intestinal es más rica en bacterias de la gran familia Firmicutes (que comprende los lactobacilos, «bacterias buenas»), y más pobre en Bacteroidetes: el resultado es una relación F/B favorable entre estas dos familias de bacterias, asociada a un VO2máx más elevado, elemento clave del rendimiento deportivo. 5

Los grupos de Firmicutes y Bacteroidetes representan por sí solos del 70% al 90% de la comunidad bacteriana de nuestro intestino. 8, 9

Prevotella, bacterias asociadas a mejores rendimientos físicos, también estarían sobrerrepresentadas en los maratonianos. 5 El mismo resultado se obtuvo en ciclistas profesionales estadounidenses: la cantidad de Prevotella aumentaba con las horas semanales dedicadas al entrenamiento. 2

However, the big question that remains is whether athletes’ specific microbiota is the cause of their extraordinary performance or the consequence of their intense sporting activities, combined with a very specific diet. The answer is probably a virtuous circle involving a bit of both.

Modular la microbiota intestinal, ¿una estrategia de elección para mejorar la salud y el rendimiento de los atletas?

Consecuencia directa de la relación entre microbiota intestinal y rendimiento deportivo: la tentación de los atletas de optimizar su microbiota intestinal a través de la alimentación (para nutrir a las bacterias) o de probióticos. 6

En lo referente a la alimentación, la investigación empieza a ocuparse del problema y estudia en especial el interés de una alimentación rica en fibra para mimar la microbiota de los deportistas y su salud digestiva. 3 Porque los atletas a menudo prefieren las pastas a las lentejas y ensaladas. No obstante, su consumo de fibras debería ser proporcional a sus importantes aportes calóricos: 14 g de fibras/1000 kcal/día para favorecer su salud gastrointestinal y su rendimiento, siempre que se eviten justo antes o justo después del esfuerzo, para evitar añadir un efecto de fibra (hinchazón, tránsito acelerado) a un aparato digestivo ya en aprietos. 3

En lo referente a los probióticos, la variabilidad de las cepas, las dosis, los deportes y los deportistas complica las conclusiones. 3 Sin embargo, los estudios científicos describen efectos beneficiosos para la salud general, sobre todo para la inmunidad. En las nadadoras, un yogur probiótico con Lactobacillus acidophilus spp., Lactobacillus delbrueckii bulgaricus, Bifidobacterium bifidum y Streptococcus salivarus thermophilus reduce los episodios de infecciones respiratorias después de la competición; en los jugadores de rugby, un probiótico con varias cepas reduce también la frecuencia de los trastornos de las vías respiratorias superiores y de los síntomas gastrointestinales; otros estudios muestran una mejoría de las funciones inmunitarias. 6

Probióticos: ¿de qué estamos hablando?

Los probióticos son «microorganismos vivos que, cuando se administran en cantidades adecuadas, confieren un beneficio para la salud del huésped». 10, 11 En otras palabras, son bacterias o levaduras en plena forma que proporcionan un beneficio para la salud a quien los consume, ¡siempre que lo haga en una cantidad ni demasiado alta ni demasiado baja!

Los microorganismos más utilizados como probióticos son:

  • bacterias procedentes de la microbiota humana o de productos lácteos fermentados, en especial los lactobacilos (Lactobacillus) y las bifidobacterias (Bifidobacterium). 12, 13
  • levaduras como Saccharomyces boulardii, originalmente procedente de la piel de los lichis. 12, 14

En lo referente al rendimiento deportivo, algunos experimentos realizados en el ratón parecen prometedores. El ejemplo más sorprendente: la bacteria Veillonella atypica, asociada al rendimiento maratoniano, que transforma un residuo de sus músculos (el lactato) en un carburante (el propionato).

Basta con meter unas pocas en el tubo digestivo del ratón para que se convierta en la nueva estrella de la cinta sin fin. 7 A la inversa, los ratones que consumen una alimentación desprovista de fibras fermentables por las bacterias se arrastran por la cinta de ejercicio y pierden su masa muscular. 4  Sin embargo, solo se trata de resultados preliminares en roedores; se necesitan estudios en el ser humano para confirmarlos.

Microbiota & deporte

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Bibliografia

1. Clarke SF, Murphy EF, O'Sullivan O et al. Exercise and associated dietary extremes impact on gut microbial diversity. Gut. 2014 Dec;63(12):1913-20. 

2. Petersen LM, Bautista EJ, Nguyen H et al. Community characteristics of the gut microbiomes of competitive cyclists. Microbiome. 2017 Aug 10;5(1):98. 

3. Hughes RL, Holscher HD. Fueling Gut Microbes: A Review of the Interaction between Diet, Exercise, and the Gut Microbiota in Athletes. Adv Nutr. 2021 Dec 1;12(6):2190-2215.

4. Sales KM, Reimer RA. Unlocking a novel determinant of athletic performance: The role of the gut microbiota, short-chain fatty acids, and "biotics" in exercise. J Sport Health Sci. 2023 Jan;12(1):36-44.

5. Kulecka M, Fraczek B, Mikula M, et al. The composition and richness of the gut microbiota differentiate the top Polish endurance athletes from sedentary controls. Gut Microbes.2020;11(5):1374-1384.

6. Mach N, Fuster-Botella D. Endurance exercise and gut microbiota: A review. J Sport Health Sci. 2017 Jun;6(2):179-197.

7. Scheiman J, Luber JM, Chavkin TA et al. Meta-omics analysis of elite athletes identifies a performance-enhancing microbe that functions via lactate metabolism. Nat Med. 2019 Jul;25(7):1104-1109.

8. Iebba V, Totino V, Gagliardi A, et al. Eubiosis and dysbiosis: the two sides of the microbiota. New Microbiol. 2016;39(1):1-12.

9. Rinninella E, Raoul P, Cintoni M, et al. What is the Healthy Gut Microbiota Composition? A Changing Ecosystem across Age, Environment, Diet, and Diseases. Microorganisms. 2019;7(1):14.

10. FAO/OMS, Joint Food and Agriculture Organization of the United Nations/ World Health Organization. Working Group. Report on drafting guidelines for the evaluation of probiotics in food, 2002. 

11. Hill C, Guarner F, Reid G, et al. Expert consensus document. The International Scientific Association for Probiotics and Prebiotics consensus statement on the scope and appropriate use of the term probiotic. Nat Rev Gastroenterol Hepatol. 2014;11(8):506-514.

12. Butel, M-J. “Probiotics, gut microbiota and health.” Medecine et maladies infectieuses vol. 44,1 (2014): 1-8.

13.  ILSI Europe, 2013 Probiotics, Prebiotics and the Gut Microbiota. ILSI Europe Concise Monograph. 2013:1-32

14. Guarner F, World Gastroenterology Organisation Global Guidelines : Probiotiques et prébiotiques, février 2017.

15. Rousseau AS. Nutrition, santé et performance du sportif d’endurance / Nutrition, health and performance of endurance athletes. Cahiers de Nutrition et Diététique. 2022 eb ;57(1) : 78-94.

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Deporte —con moderación— para una microbiota intestinal sana

Estilo de vida, edad, genética, alimentación, etc.: son muchos los factores que pueden modificar la microbiota intestinal. Entre ellos, hay uno todavía poco estudiado: el impacto del ejercicio físico. Sin embargo, las investigaciones científicas coinciden en demostrar que una actividad física regular se asocia a una buena salud digestiva y una microbiota sana…, ¡pero cuidado con la práctica deportiva demasiado intensa!

La microbiota intestinal
Actu PRO L’activité physique, c'est bon pour le microbiote !

¿La práctica deportiva es beneficiosa para la salud digestiva?

Al igual que el resto del organismo, el aparato digestivo tiene mucho que ganar con la (sidenote: Actividad física «Cualquier movimiento corporal producido por contracción de los músculos esqueléticos que comporta un aumento del consumo energético (CE) con respecto al CE en reposo». La marcha, el ciclismo, el juego activo, la práctica deportiva, la limpieza, la jardinería y el bricolaje son ejemplos de actividades físicas. Fuente: Caspersen CJ, Powell KE, Christenson GM. Physical activity, exercise, and physical fitness: definitions and distinctions for health-related research. Public Health Rep. 1985 Mar-Apr;100(2):126-31. )  Cuando se practica de manera razonable (menos del 50% del consumo máximo de oxígeno o (sidenote: VO2max Este criterio propio de cada deportista representa la cantidad máxima de oxígeno que su cuerpo es capaz de extraer del aire y transportar hasta las fibras musculares durante el ejercicio para cubrir sus necesidades. Cuanto más elevado sea el VO2máx, mayor será el rendimiento; si es bajo, la capacidad deportiva será reducida y se necesitará un entrenamiento específico para potenciarla. ) ) :

  • el tránsito intestinal experimenta un pequeño estímulo,
  • la mucosa que tapiza las paredes del tubo digestivo está en mejor estado.

Un estudio científico demuestra que, después de tres meses de actividad física moderada, mejora la motilidad gastrointestinal (contracciones de los músculos del tubo digestivo necesarias para hacer progresar los alimentos): el tránsito se acelera y se reduce el tiempo que las futuras heces pasan en el aparato digestivo… y, por lo tanto, el periodo de contacto entre eventuales agentes patógenos presentes en las heces y la barrera intestinal. Lo mismo ocurre después de una semana de ciclismo de intensidad moderada. En otras palabras, el (sidenote: Deporte «Actividad física de ocio estructurada que puede incluir ejercicios físicos en los que los participantes cumplen un conjunto común de reglas (o de expectativas) y se define un objetivo»
Fuente: Khan KM, Thompson AM, Blair SN et al. Sport and exercise as contributors to the health of nations. Lancet. 2012 Jul 7;380(9836):59-64.
)
 es bueno para el aparato digestivo, siempre que no se esté obsesionado con el crono y no se tire demasiado de la cuerda de las capacidades de cada uno. 1

Un beneficio intestinal a partir de 2 horas y media de actividad física a la semana

Caminar para ir al trabajo, subir por las escaleras en lugar de tomar el ascensor, pasar el aspirador, hacer jardinería, practicar ciclismo y apuntarse a un curso de gimnasia: dos horas y media de actividad física a la semana bastan para obtener un beneficio intestinal. Es inútil lanzarse a una maratón: la mejora de la diversidad y de la riqueza de la microbiota depende más del número de horas dedicadas a la actividad física que de su intensidad. 10

Se observa exactamente lo mismo en lo referente a la mucosa intestinal que tapiza las paredes del tubo digestivo. El deporte (practicado de manera razonable) se asocia pues a una mucosa sana, que desempeña perfectamente su papel de barrera. 1

Su microbiota necesita ejercicio: ¡a por las zapatillas!

¿Hay que ver en ello una consecuencia directa de esta buena salud digestiva? En caso de práctica deportiva (no excesiva), la microbiota intestinal está en plena forma. El ejercicio físico cumple todos los criterios positivos 1 :

  • mejora la composición de la microbiota intestinal y su funcionamiento, favoreciendo el establecimiento de una microbiota rica y beneficiosa; 
  • favorece la síntesis de moléculas que modulan la inmunidad y de otras dotadas de propiedades antimicrobianas, que protegen eficazmente de ataques de patógenos.

¡Así que los primeros resultados de la investigación deberían incitarnos a dejar el sofá! Abandonarlo en provecho de un poco de ejercicio provoca una mayor diversidad en el filo de Firmicutes, que contribuye a un entorno intestinal más sano. 2 En adolescentes habitualmente sedentarios, instaurar una media hora de carrera de intensidad moderada, 4 veces a la semana, modifica la microbiota (y reduce la melancolía): las bacterias Coprococcus y Blautia están más presentes. 3 No dude en practicar de forma regular y repetida: los jugadores profesionales de rugby tienen una microbiota en plena forma. 4,5

Por último, al parecer existe una relación con la intensidad de la práctica 6 : cuanto más elevado es el nivel de los aficionados a las artes marciales, más diversificada y rica en bacterias beneficiosas es su microbiota intestinal. 

El ejercicio físico incluso tendría virtudes terapéuticas: si se practica con una intensidad moderada, el esfuerzo parece reducir eficazmente el síndrome del colon irritable (que padecen numerosos atletas que practican deportes de resistencia). Muchas razones para reanudar una práctica regular. 1

¡Deporte, pero sin excesos!

¡Quemar calorías, sí! Pero no a cualquier precio. Como siempre, el exceso puede ser dañino: 60 minutos de entrenamiento de resistencia muy intenso (al 70% de la capacidad (sidenote: VO2max Este criterio propio de cada deportista representa la cantidad máxima de oxígeno que su cuerpo es capaz de extraer del aire y transportar hasta las fibras musculares durante el ejercicio para cubrir sus necesidades. Cuanto más elevado sea el VO2máx, mayor será el rendimiento; si es bajo, la capacidad deportiva será reducida y se necesitará un entrenamiento específico para potenciarla. ) ) produce dolor abdominal, náuseas y diarrea. 1  Otros factores, como la altitud, la temperatura ambiental, la mala hidratación y la edad, también parecen contribuir a las molestias.

Los corredores están dos veces más expuestos que los practicantes de deportes de resistencia, como el ciclismo o la natación, especialmente las estrellas de la disciplina: el fenómeno es de 1,5 a 3 veces más frecuente entre los (sidenote: Atleta Deportista que practica un deporte de competición y que pretende alcanzar un alto nivel de rendimiento por medio del entrenamiento
Fuente: Rousseau AS. Nutrition, santé et performance du sportif d’endurance / Nutrition, health and performance of endurance athletes. Cahiers de Nutrition et Diététique. 2022 eb ;57(1) : 78-94
)
de élite en comparación con los aficionados. 1 Por ejemplo, del 30 al 50% de los atletas sufren trastornos digestivos, incluso el 90% de los que participan en las  (sidenote: Pruebas de ultrarresistencia Pruebas extremas, a menudo de más de 6 horas y más de 100 km (¡incluso mucho más!), a veces en condiciones difíciles. Por ejemplo, Ironman es un triatlón de una distancia total de 226 kilómetros que consiste en encadenar, el mismo día, 3,8 km de natación, 180,2 km de ciclismo y un maratón de 42,195 km; la Race Across America es una carrera ciclista de un máximo de 12 días de 4860 km; los participantes de la Iditarod Trail Invitational corren, pedalean y esquían en Alaska a lo largo de 1600 km de nieve; etc. ) . 7 Las imágenes de maratonianos que se enfrentan a crisis de diarrea en pleno esfuerzo están muy presentes en Internet.

Del 30 al 50% de los atletas sufren trastornos digestivos, incluso el 90% de los que participan en las pruebas de ultrarresistencia. 7

¿Cómo se explica esta epidemia de trastornos gastrointestinales en los atletas? Por el hecho de que su organismo utiliza todas sus fuerzas para suministrar a los músculos el oxígeno que necesitan. Así pues, el ejercicio físico intenso genera un zafarrancho de combate en el sistema sanguíneo: se dan instrucciones para redistribuir de inmediato el flujo sanguíneo hacia los músculos… en detrimento de las vísceras y del aparato digestivo. Paralelamente, el sistema nervioso simpático, el que hace latir más deprisa el corazón cuando se tiene miedo, se activa y afecta al tránsito. Un doble mecanismo que explica el dolor, las náuseas y la diarrea. 7

Trastornos digestivos

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El problema es que el aparato digestivo arrastra en su malestar a la microbiota que alberga. Así pues, tanto para aficionados como para profesionales, un entrenamiento demasiado intenso o desproporcionado con respecto al nivel físico puede provocar una alteración en la composición y la función de la microbiota, llamada disbiosis.

Una «disbiosis» puede definirse como una alteración en la composición y la función de la microbiota. Esta alteración se debe a una combinación de factores ambientales y factores específicos de cada persona. 9

Esta alteración es más rápida y profunda cuanto más intensa sea la actividad física que la provocó. 8 La clave es el aumento de la permeabilidad intestinal: la membrana del tubo digestivo no consigue desempeñar bien su función de barrera y de guardia fronteriza. Algunas toxinas bacterianas o moléculas proinflamatorias pueden penetrar entonces en el organismo del atleta y ejercer un impacto sobre su estado de salud general. 1

Microbiota & deporte

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Bibliografia

1. Ribeiro FM, Petriz B, Marques G et al. Is There an Exercise-Intensity Threshold Capable of Avoiding the Leaky Gut? Front Nutr. 2021 Mar 8;8:627289. 

2. Mach N, Fuster-Botella D. Endurance exercise and gut microbiota: A review. J Sport Health Sci. 2017 Jun;6(2):179-197. 

3. Wang R, Cai Y, Lu W et al. Exercise effect on the gut microbiota in young adolescents with subthreshold depression: A randomized psychoeducation-controlled Trial. Psychiatry Res. 2023 Jan;319:115005

4. Clarke SF, Murphy EF, O'Sullivan O et al. Exercise and associated dietary extremes impact on gut microbial diversity. Gut. 2014 Dec;63(12):1913-20. 

5. Barton W, Penney NC, Cronin O et al. The microbiome of professional athletes differs from that of more sedentary subjects in composition and particularly at the functional metabolic level. Gut. 2018 Apr;67(4):625-633. 

6. Liang R, Zhang S, Peng X, Yang W, Xu Y, Wu P, Chen J, Cai Y, Zhou J. Characteristics of the gut microbiota in professional martial arts athletes: A comparison between different competition levels. PLoS One. 2019 Dec 27;14(12):e0226240. 

7. Rousseau AS. Nutrition, santé et performance du sportif d’endurance / Nutrition, health and performance of endurance athletes. Cahiers de Nutrition et Diététique. 2022 eb ;57(1) : 78-94.

8. Ticinesi A, Lauretani F, Tana C et al. Exercise and immune system as modulators of intestinal microbiome: implications for the gut-muscle axis hypothesis. Exerc Immunol Rev. 2019;25:84-95. 

9. Levy M, Kolodziejczyk AA, Thaiss CA, et al. Dysbiosis and the immune system. Nat Rev Immunol. 2017;17(4):219-232.

10. Shah S, Mu C, Moossavi S, et al. Physical activity-induced alterations of the gut microbiota are BMI dependent. FASEB J. 2023 Apr;37(4):e22882.

11. Caspersen CJ, Powell KE, Christenson GM. Physical activity, exercise, and physical fitness: definitions and distinctions for health-related research. Public Health Rep. 1985 Mar-Apr;100(2):126-31.

12. Khan KM, Thompson AM, Blair SN et al. Sport and exercise as contributors to the health of nations. Lancet. 2012 Jul 7;380(9836):59-64.

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La microbiota, un entrenador invisible que mejora el rendimiento deportivo

El sedentarismo perjudica gravemente la salud, por eso es importante practicar una actividad física semanal. Aunque empezar o volver a hacer deporte no siempre es fácil, todos disponemos de un gran aliado: la microbiota intestinal.

La microbiota intestinal
Actu GP Sport et microbiote, un cercle vertueux ?

¿Por qué una actividad física regular es importante para nuestra salud? ¿Por qué es tan difícil empezar o volver a hacer deporte?

El  (sidenote: Sedentarismo «Situación de vigilia caracterizada por un consumo energético cercano al consumo energético de reposo en posición sentada o tumbada». Ejemplo: tiempo pasado en posición sentada o tumbada durante el día, aparte del tiempo de sueño, o bien en el lugar de trabajo o la escuela, o durante los desplazamientos en transportes motorizados, o bien durante el ocio, sobre todo frente a una pantalle
Fuente: OMS, Organisation mondiale de la Santé. Lignes directrices de l’OMS sur l’activité physique et la sédentarité: en un coup d’œil. 2020 Nov 25. 17 pages. ISBN: 9789240014862
)
 seriously damages your health: insufficient physical activity is associated with a 20% to 30% increased risk of death.1 A la inversa, la  (sidenote: Actividad física «Cualquier movimiento corporal producido por contracción de los músculos esqueléticos que comporta un aumento del consumo energético (CE) con respecto al CE en reposo». La marcha, el ciclismo, el juego activo, la práctica deportiva, la limpieza, la jardinería y el bricolaje son ejemplos de actividades físicas. Fuente: Caspersen CJ, Powell KE, Christenson GM. Physical activity, exercise, and physical fitness: definitions and distinctions for health-related research. Public Health Rep. 1985 Mar-Apr;100(2):126-31. )  regular produce múltiples beneficios en los ámbitos cardiorrespiratorio, cardiovascular, óseo y también para la gestión del peso.1 Pero no siempre resulta fácil ponerse a ello.

La práctica semanal de un deporte se asocia a una reducción del 20 al 40% de la mortalidad por todas las causas. 8

De hecho, practicar un (sidenote: Deporte «Actividad física de ocio estructurada que puede incluir ejercicios físicos en los que los participantes cumplen un conjunto común de reglas (o de expectativas) y se define un objetivo»
Fuente: Khan KM, Thompson AM, Blair SN et al. Sport and exercise as contributors to the health of nations. Lancet. 2012 Jul 7;380(9836):59-64.
)
 de resistencia, tanto si se trata de correr, andar en bicicleta, nadar o realizar una actividad aeróbica, requiere algunas adaptaciones fisiológicas del cuerpo y no solo de los músculos. Una actividad prolongada:

  • produce pérdidas de agua y electrólitos (sobre todo, sodio y cloro), debido a la producción de sudor para enfriar el cuerpo;
  • agota las reservas de (sidenote: Glucógeno Forma de almacenamiento de los glúcidos («azúcares») en el organismo, principalmente en el hígado y los músculos.  )  para alimentar a los músculos en movimiento; 
  • aumenta la inflamación debido al estrés del esfuerzo, etc.

Aunque sea por una buena causa, representa un reto importante para el organismo… ante el que la microbiota intestinal podría ser muy útil.

¡Motivados, motivados!

Está claro que no todos estamos igual de motivados para hacer deporte. Y la microbiota podría ser responsable de la falta de ganas de algunos y del gran ímpetu de otros. ¿Cómo? A través de las bacterias intestinales, que producen moléculas capaces de potenciar la liberación de dopamina (hormona del placer y la motivación) durante la actividad física, al menos en los ratones en los que se llevaron a cabo estos experimentos. 10

Para un mismo giro de rueda, algunos ratones producen más dopamina, sienten un placer muy superior y se vuelven forofos del deporte. Por lo tanto, estos ratones, cuya microbiota estimula mucho esta conexión, solo sueñan con una cosa: ¡ponerse las zapatillas y convertirse en el nuevo Speedy Gonzales de la rueda! Los roedores cuya microbiota activa poco el circuito de la dopamina, por su parte, prefieren gandulear, ya que sus esfuerzos se ven poco recompensados con placer.

¿La microbiota para mejorar el rendimiento deportivo?

Por increíble que pueda parecer, estudios científicos recientes demuestran que la microbiota intestinal nos ayuda a superar los retos hídricos, energéticos e inflamatorios relacionados con la práctica deportiva.

Como es bien sabido, la hidratación es primordial durante un esfuerzo físico sostenido. Ahora bien, ciertas bacterias intestinales favorecen el transporte de líquidos y solutos a través de la barrera intestinal y, por lo tanto, el mantenimiento de la hidratación.

Otro ingrediente indispensable para el deporte y el rendimiento es la energía. De nuevo, la microbiota intestinal puede echarnos una mano: ayuda a los músculos que, en los deportes de resistencia, acaban con sus reservas de glucógeno. De hecho, ciertas bacterias de la microbiota intestinal fermentan las fibras que el organismo no puede digerir y extraen de ellas valiosos ácidos grasos de cadena corta ( (sidenote: Ácidos Grasos de Cadena Corta (AGCC) Los Ácidos Grasos de Cadena Corta (AGCC) son una fuente de energía (carburante) de las células de la persona que interactúan con el sistema inmunitario y están implicadas en la comunicación entre el intestino y el cerebro. Silva YP, Bernardi A, Frozza RL. The Role of Short-Chain Fatty Acids From Gut Microbiota in Gut-Brain Communication. Front Endocrinol (Lausanne). 2020;11:25. ) ) que sirven de carburante auxiliar a los músculos durante el esfuerzo. 2

Las pérdidas hídricas generadas por el deporte son del orden de 0,6 a 0,8 litros/hora para ejercicios de intensidad baja a moderada y pueden llegar hasta 2 litros/hora en atmósferas cálidas y húmedas.

Las pérdidas minerales a través del sudor son elevadas: entre 20 y 70 mmol/litro para el sodio y el cloro, con fuertes variaciones de un individuo a otro. 9

Los efectos de esta ayuda energética están lejos de ser despreciables: los AGCC proporcionan más del 10% de las necesidades calóricas diarias del ser humano. 3 Y estos no son los únicos beneficios que aportan los AGCC, ni mucho menos: también favorecen la acumulación de reservas de glucógeno en el músculo antes del esfuerzo, retrasando el momento en que el organismo necesita un carburante auxiliar. 2

Por último, los AGCC también reducen la inflamación producida por el esfuerzo físico intenso. 2, 4, 5

¿Un eje intestino-músculo-cerebro?

El intestino dialoga de forma permanente con el cerebro y viceversa. Es lo que se llama el eje intestino-cerebro, que utiliza un triple circuito de comunicación 11 : la vía neuronal (las neuronas), la vía endocrina (las hormonas) y la vía del sistema inmunitario.

De la misma manera, algunos investigadores hablan de la idea de un eje intestino-músculo, basado principalmente en los famosos AGCC, esos pequeños ácidos grasos de cadena corta producidos por las bacterias intestinales. 4,5 No solo los AGCC, sino también diferentes hormonas liberadas bajo su acción en el colon, el tejido adiposo y el páncreas, circulan por la red sanguínea e interactúan con los músculos encargados del movimiento del cuerpo.

Dado que la actividad física contribuye a la buena salud cerebral, con una relación bien demostrada entre el sistema cognitivo y el grado de actividad física, ¿podemos suponer que existe un triplete, el eje intestino-músculo cerebro?

A veces, el mecanismo es todavía más ingenioso: ¡la bacteria transforma un residuo del metabolismo del (sidenote: Atleta Deportista que practica un deporte de competición y que pretende alcanzar un alto nivel de rendimiento por medio del entrenamiento
Fuente: Rousseau AS. Nutrition, santé et performance du sportif d’endurance / Nutrition, health and performance of endurance athletes. Cahiers de Nutrition et Diététique. 2022 eb ;57(1) : 78-94
)
 en un recurso! Esta parece ser la hazaña que realiza la bacteria intestinal Veillonella atypica, asociada al rendimiento de los maratonianos. 6

¿Cómo es posible? Cuando el músculo de los corredores agota sus reservas de glucógeno, se pone a fermentar para generar energía y produce un residuo llamado lactato (responsable de los calambres). En este momento, interviene la pequeña Veillonella: ¡transforma el lactato en propionato, que los músculos podrán utilizar como fuente de energía, potenciando el rendimiento de los atletas de manera natural! 7

El caudal sanguíneo puede multiplicarse por 20 entre una situación de reposo y una situación de ejercicio dinámico intenso. 9

Para que las bacterias produzcan moléculas de las que «echan una mano», es necesario contar con las bacterias adecuadas en el tubo digestivo y alimentarlas correctamente. Sin ellas, los microorganismos también pueden producir sustancias dañinas para el rendimiento. 2,4,7

Microbiota & deporte

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Bibliografia

1. OMS, organisation mondiale de la santé. Fact Sheets Activité physique. Mise à jour : 5 octobre 2022.

2. Mach N, Fuster-Botella D. Endurance exercise and gut microbiota: A review. J Sport Health Sci. 2017 Jun;6(2):179-197.

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4. Frampton J, Murphy KG, Frost G et al. Short-chain fatty acids as potential regulators of skeletal muscle metabolism and function. Nat Metab. 2020 Sep;2(9):840-848.

5. Przewłócka K, Folwarski M, Kaźmierczak-Siedlecka K et al. Gut-Muscle Axis Exists and May Affect Skeletal Muscle Adaptation to Training. Nutrients. 2020 May 18;12(5):1451. 

6. Scheiman J, Luber JM, Chavkin TA et al. Meta-omics analysis of elite athletes identifies a performance-enhancing microbe that functions via lactate metabolism. Nat Med. 2019 Jul;25(7):1104-1109.

7. Sales KM, Reimer RA. Unlocking a novel determinant of athletic performance: The role of the gut microbiota, short-chain fatty acids, and "biotics" in exercise. J Sport Health Sci. 2023 Jan;12(1):36-44.

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9. Rousseau AS. Nutrition, santé et performance du sportif d’endurance / Nutrition, health and performance of endurance athletes. Cahiers de Nutrition et Diététique. 2022 eb ;57(1) : 78-94.

10. Dohnalová L, Lundgren P, Carty et al. A microbiome-dependent gut-brain pathway regulates motivation for exercise. Nature. 2022 Dec;612(7941):739-747.

11. Cryan JF, O'Riordan KJ, Cowan CSM, et al. The Microbiota-Gut-Brain Axis. Physiol Rev. 2019;99(4):1877-2013.

12. Caspersen CJ, Powell KE, Christenson GM. Physical activity, exercise, and physical fitness: definitions and distinctions for health-related research. Public Health Rep. 1985 Mar-Apr;100(2):126-31.

13. OMS, Organisation mondiale de la Santé. Lignes directrices de l’OMS sur l’activité physique et la sédentarité: en un coup d’œil. 2020 Nov 25. 17 pages. ISBN: 9789240014862

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Choque tóxico menstrual: ¿cómo prevenirlo a través de la microbiota vaginal?

El choque tóxico menstrual, temido por quienes utilizan tampones o copas menstruales, puede ser fatal. Para prevenirlo, se recomienda una serie de actos simples. Ciertos aliados invisibles de la microbiota vaginal podrían ser de gran ayuda.

La microbiota vaginal Vaginosis bacteriana - desequilibrio de la microbiota vaginal

Las mujeres utilizan ampliamente los tampones y las copas menstruales, prácticos y discretos, durante la menstruación. Pero hay otra cara de la moneda, sobre todo cuando estos dispositivos no se cambian regularmente: el estancamiento de la sangre y la creación de un medio favorable para la multiplicación de las bacterias.

Si esta bacteria se llama S. aureus, existe el riesgo de un choque tóxico menstrual. S. aureus, a menudo presente en la piel, pero raramente en la vagina, segrega una toxina especialmente virulenta, capaz de atacar los órganos más vitales, como el hígado, los riñones o también los pulmones. Al principio, todo empieza como una fiebre alta o una erupción cutánea, a veces con tensión baja. En los casos en que la toxina llega a los órganos y crea una insuficiencia, pueden producirse coma y fallecimiento. 1

Entre 1 y 3 personas de cada 100 000 que utilizan dispositivos intravaginales (tampones, copas) se exponen a un riesgo de choque tóxico menstrual.

Por dos o por tres El riesgo de síndrome de choque tóxico se multiplica por dos cuando se lleva el tampón durante más de 6 horas y por tres cuando se lleva toda la noche.

Actos sencillos para evitar el choque tóxico menstrual

Afortunadamente, el choque tóxico menstrual es raro. En la actualidad, de 1 a 3 personas de cada 100 000 que utilizan dispositivos intravaginales (tampones, copas) se verían afectadas en los Estados Unidos. Es decir, muchas menos que en la década de los 80, en que la comercialización de tampones de fibras de carboximetilcelulosa de elevada absorción había conducido a una epidemia de casos (10 personas por cada 100 000). Su retirada en favor de tampones de celulosa o de fibra de algodón permitió disminuir las cifras. 2

El riesgo puede reducirse todavía más con algunos actos sencillos, que facilitan la eliminación de potenciales S. aureus vaginales 3 : 

• Siga las instrucciones indicadas en la caja del producto;
• Lávese las manos antes y después de haber utilizado un tampón/copa;
• Utilice tampones o copas solo cuando tenga la regla, no fuera de este periodo;
• Durante el día, cámbiese el tampón o vacíe (¡y lave cuidadosamente!) la copa cada 4 a 6 horas, si ha optado por este tipo de producto; 
• Por la noche, opte por compresas higiénicas o bragas menstruales. Los responsables del choque tóxico no son tanto el tampón o la copa, sino su mal uso;
• Contacte con su médico si tiene dolor, fiebre u otros síntomas no habituales.

El papel de la microbiota vaginal

Por último, un estudio reciente indica que la microbiota vaginal también podría participar en la prevención. 1 No todas las personas tienen la misma microbiota vaginal; se registran 5 grandes tipos:

  • tres considerados sanos, respectivamente dominados por Lactobacillus crispatus, L. gasseri y L. jensenii, respectively; 
  • uno considerado como de transición, dominado por L. iners ; 
  • uno considerado desequilibrado, compuesto por una gran variedad de bacterias, entre ellas Gardnerella vaginalis, y asociado a la vaginosis bacteriana.

Un estudio reciente demuestra que los dos últimos tipos podrían favorecer el choque tóxico. En cambio, las microbiotas dominadas por L. crispatus, L. gasseri y L. jensenii serían protectoras, porque acidifican el medio vaginal (algo que a S. aureus no le gusta nada) y sin duda a través de otros mecanismos complejos. Por otra parte, la bacteria L. jensenii se muestra especialmente protectora. El estudio incluso la considera como un potencial probiótico para quienes ya han sufrido un choque tóxico y quieren evitar una recidiva.

La microbiota vaginal

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Choque tóxico menstrual: la microbiota equilibrada hace de barrera contra los ataques de S. aureus

El choque tóxico menstrual no es solo una cuestión de bacterias patógenas (S. aureus, en este caso), sino también de bacterias vaginales comensales. Las principales entre las más protectoras son Lactobacillus jensenii y L. crispatus.

Scanning Electron Micrograph (SEM) depicting large numbers of Staphylococcus aureus bacteria, which were found on the luminal surface of an indwelling catheter.

Fiebre elevada y erupciones cutáneas, hipotensión e incluso insuficiencia multiorgánica: aunque raro, el choque tóxico menstrual puede poner en juego el pronóstico vital de las personas afectadas, con frecuencia las más jóvenes. En el centro de esta infección está la bacteria Staphylococcus aureus, productora de la toxina TSST-1. La fabricación de esta toxina depende del medio vaginal: se ve favorecida por la presencia de oxígeno (aumentada por los tampones y las copas), una baja concentración de glucosa y un pH neutro. De ahí el papel protector de la microbiota vaginal, caracterizada por el predominio de lactobacilos, que acidifican el medio vaginal.

Pero la disminución de estrógenos y la menor concentración de glucosa vaginal (debida a la pérdida de mucosa) cuando llega la menstruación reducen la cantidad de estos lactobacilos. ¿Acaso estas condiciones podrían favorecer el choque tóxico menstrual? Para saberlo, unos investigadores 1 han estimulado in vitro diferentes entornos vaginales para medir sus efectos sobre la producción de TSST-1. 

Entre 1 y 3 personas de cada 100 000 que utilizan dispositivos intravaginales (tampones, copas) se exponen a un riesgo de choque tóxico menstrual.

Por dos o por tres El riesgo de síndrome de choque tóxico se multiplica por dos cuando se lleva el tampón durante más de 6 horas y por tres cuando se lleva toda la noche.

Imitar la microbiota vaginal in vitro

Antes de adentrarnos en los experimentos realizados, recordemos que se han identificado cinco grandes grupos de microbiotas vaginales (Community state types o CST):

  • tres consideradas sanas, respectivamente dominadas por Lactobacillus crispatus (CST-I), L. gasseri (CST-II) y L. jensenii (CST-V), ; 
  • una considerada de transición, dominada por L. iners (CST-III) ; 
  • y una considerada disbiótica y asociada a la vaginosis bacteriana, compuesta por una comunidad polimicrobiana que incluye Gardnerella vaginalis (CST-IV). 

Por lo tanto, los investigadores crearon medios vaginales representativos de estos cinco tipos y variaron las concentraciones de glucosa.

Tres condiciones

Se necesitan al menos tres condiciones concomitantes para el desarrollo del choque tóxico menstrual: 

  • la colonización vaginal por una cepa de S. aureus productora de la toxina TSST-1, que afecta del 1 al 5 % de las mujeres;
  • el uso de una protección intravaginal (tampón, copa) durante la regla, que afecta del 60 al 80 % de las mujeres de los países desarrollados;
  • la ausencia de anticuerpos de neutralización contra TSST-1, que afecta del 10 al 20 % de las mujeres. 

Condiciones y bacterias protectoras

En caso de concentraciones elevadas de azúcar, la producción de toxina por S. aureus estaba ampliamente reducida, reprimida por la proteína del control catabólico (carbon catabolite control protein A, CcpA). Pero la microbiota vaginal también parece desempeñar un papel importante. La comparación de los diferentes tipos de microbiota muestra que la producción de toxina podría aumentar cuando la microbiota es de transición (III) y disbiótica (IV); estas dos microbiotas podrían favorecer la inflamación generada por S. aureus.

A la inversa, L. crispatus y L. jensenii limitaban la producción de toxina, en presencia o no de glucosa. L. jensenii era incluso capaz de bloquear la producción de toxina en fuerte presencia de oxígeno y de reducir la virulencia de S. aureus. Esto lo convierte en el lactobacilo más protector de entre los estudiados. Para los autores, incluso sería el mejor candidato en la búsqueda de un probiótico para quienes hayan sufrido un choque tóxico y quieran prevenir una recidiva.

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El microbioma intestinal: ¿el entrenador deportivo invisible?

Los billones de microbios del intestino, también conocidos como el microbioma intestinal, han recibido mucha atención en la última década por su capacidad para afectar a la digestión, la fisiología y quizás incluso el estado de ánimo y salud mental. Sin embargo, tras la aparición de estudios recientes que apuntan a una relación bidireccional entre el ejercicio y el microbioma intestinal, los científicos están empezando a investigar también el papel del microbioma intestinal como un entrenador deportivo invisible que afecta al rendimiento físico.

Actividad física y molestias gastrointestinales

La actividad física, por su naturaleza, genera estrés en el cuerpo, especialmente si esta es intensa o prolongada. Aunque una cantidad moderada de ejercicio tiene un efecto positivo en la permeabilidad y la inflamación intestinales 1, el ejercicio sostenido e intenso pude tener efectos perjudiciales en la funcionalidad del intestino 2, lo que concuerda con el hecho de padecer molestias y trastornos gastrointestinales habitualmente, especialmente en el caso de atletas de resistencia. 3

Puesto que el microbioma intestinal está ligado a la fisiología gastrointestinal 4, este podría desempeñar un papel en las molestias intestinales y las respuestas fisiológicas al ejercicio que influyen en el rendimiento deportivo.

Efectos del ejercicio en la microbiota intestinal

En un estudio de 2014, se halló una mayor diversidad de microbios y una mayor abundancia relativa de Akkermansia muciniphila en atletas profesionales de rugby en comparación con los controles sedentarios. 5 Desde entonces, se ha notificado en varios estudios observacionales que el ejercicio está asociado a una mayor diversidad microbiana en el intestino y a una abundancia relativa de taxones bacterianos relacionados con la salud. 6,7 

No obstante, los estudios intervencionales con ejercicio no han logrado en general aumentar la diversidad microbiana del intestino 8,9, lo que indicaría que también hay otros factores, como los hábitos alimentarios, que pueden contribuir a las diferencias observadas.

Efectos de la microbiota intestinal en el ejercicio de resistencia

En un estudio de referencia publicado en Nature Medicine en 2019 10, el cual se centraba en un efecto más directo de la microbiota intestinal en el ejercicio de resistencia, se halló que los corredores de maratones tienen una concentración elevada de Veillonella. Los investigadores descubrieron que el lactato, que se forma durante la resistencia prolongada, se transportaba desde la circulación hasta en intestino, donde Veillonella lo metabolizaba en propionato.

Flora, microbiota y microbioma: falsos amigos y auténticos sinónimos

Explorar este tema

Cuando los científicos alimentaron a ratones con microbios Veillonella, los cuales utilizan el lactato, o les administraron propionato mediante perfusión intracolónica, la resistencia de los ratones aumentó, como se reflejó en el incremento del rendimiento en la cinta de correr. 10 Sorprendentemente, el estudio sugería que los microbios intestinales pueden mejorar el rendimiento deportivo de forma directa. En otro estudio reciente, también se notificó que el microbioma intestinal está involucrado en la estimulación de las señales del intestino al cerebro que afectan a la motivación para hacer ejercicio en ratones. 11

Estos descubrimientos permiten suponer que, centrándose en el microbioma intestinal, los atletas quizás podrían mejorar su rendimiento deportivo.

Estrategias dietéticas centradas en el intestino para influir en el rendimiento deportivo

Una forma obvia de centrarse en el microbioma intestinal es mediante la dieta, ya que los microbios se alimentan de los componentes alimenticios que llegan al colon. Tradicionalmente, muchas estrategias dietéticas centradas en el deporte ponían el foco en un alto consumo de proteínas e hidratos de carbono, así como en una baja ingestión de fibra y en evitar ciertos alimentos. Aunque estas estrategias pueden bastar para sostener el metabolismo del anfitrión, restaurar los depósitos de glucógeno y reducir las molestias gastrointestinales durante el ejercicio12, la ausencia de fibra alimentaria podría, con el paso del tiempo, ser perjudicial para la microbiota y los hábitos intestinales del atleta. 13

En cambio, las estrategias dietéticas dirigidas al intestino que incluyen una ingesta adecuada de fibra alimentaria de diversos alimentos, probióticos y prebióticos podría ayudar a tener un microbioma intestinal diverso 13  y contribuir a unos hábitos intestinales regulares. 4 La ingesta de fibra alimentaria y prebióticos alimenta a los microbios que viven en el intestino, ya que les sirven como sustrato. Una vez que estos elementos indigeribles llegan al colon, los microbios los fermentan para producir gas y ácidos grasos de cadena corta.

Aunque un exceso de gas puede provocar malestar e hinchazón, los tres ácidos grasos de cadena corta principales que se obtienen, a saber, acetato, propionato y butirato, se asocian a la salud y la integridad del colon. Estas moléculas pueden actuar localmente en el intestino y tener un efecto en la función de nuestra barrera intestinal, la movilidad, el sistema nervioso y el sistema inmunitario, así como en órganos lejanos que afectan al metabolismo del anfitrión. 14

Los probióticos suponen otra forma de centrarse en el intestino

Los probióticos son microbios vivos que, cuando se administran en cantidades adecuadas, son beneficiosos para la salud. Se ha hallado en múltiples estudios que cepas concretas de probióticos pueden proteger a los atletas de molestias gastrointestinales e infecciones respiratorias de vías altas. 15–17 Sin embargo, en este momento se desconocen en gran medida los mecanismos subyacentes y es probable que los efectos dependan de la cepa del probiótico, lo que hace que sea difícil para los atletas moverse por este mundo.

Para alimentar a nuestro entrenador microbiano invisible del intestino, los científicos y atletas tienen que desarrollar estrategias dietéticas centradas en el intestino que, por un lado, reduzcan los síntomas gastrointestinales durante el ejercicio y, por el otro, ayuden a tener un microbioma intestinal diverso, estimular la fermentación en el colon y contar con hábitos intestinales regulares, aspectos que pueden ser clave para el rendimiento deportivo. 

Recomendado por nuestra comunidad

"#microbiota "Dado que el microbioma intestinal está vinculado a la fisiología gastrointestinal, el microbioma intestinal podría desempeñar potencialmente un papel en el malestar gastrointestinal y las respuestas fisiológicas al #ejercicio, influyendo en el rendimiento atlético.."  -@rddp10 (De Biocodex Microbiota Institute en X)

Bibliografia

1. Cook, M. D. et al. Forced treadmill exercise training exacerbates inflammation and causes mortality while voluntary wheel training is protective in a mouse model of colitis. Brain Behav Immun 33, 46–56 (2013).

2. Dokladny, K., Zuhl, M. N. & Moseley, P. L. Intestinal epithelial barrier function and tight junction proteins with heat and exercise. J Appl Physiol (1985) 120, 692–701 (2016).

3. De Oliveira, E. P., Burini, R. C. & Jeukendrup, A. Gastrointestinal complaints during exercise: prevalence, etiology, and nutritional recommendations. Sports Med 44 Suppl 1, (2014).

4. Procházková, N. et al. Advancing human gut microbiota research by considering gut transit time. Gut 72, 180–191 (2023).

5. Clarke, S. F. et al. Exercise and associated dietary extremes impact on gut microbial diversity. Gut 63, 1913–1920 (2014).

6. Barton, W. et al. The microbiome of professional athletes differs from that of more sedentary subjects in composition and particularly at the functional metabolic level. Gut 67, 625–633 (2018).

7. Petersen, L. M. et al. Community characteristics of the gut microbiomes of competitive cyclists. Microbiome 5, (2017).

8. Cronin, O. et al. A Prospective Metagenomic and Metabolomic Analysis of the Impact of Exercise and/or Whey Protein Supplementation on the Gut Microbiome of Sedentary Adults. mSystems 3, (2018).

9. Kern, T. et al. Structured exercise alters the gut microbiota in humans with overweight and obesity-A randomized controlled trial. Int J Obes (Lond) 44, 125–135 (2020).

10. Scheiman, J. et al. Meta-omics analysis of elite athletes identifies a performance-enhancing microbe that functions via lactate metabolism. Nat Med 25, 1104–1109 (2019)

11. Dohnalová, L. et al. A microbiome-dependent gut-brain pathway regulates motivation for exercise. Nature 612, 739–747 (2022).

12. Lis, D. M., Stellingwerff, T., Kitic, C. M., Fell, J. W. & Ahuja, K. D. K. Low FODMAP: A Preliminary Strategy to Reduce Gastrointestinal Distress in Athletes. Med Sci Sports Exerc 50, 116–123 (2018).

13. Armet, A. M. et al. Rethinking healthy eating in light of the gut microbiome. Cell Host Microbe 30, 764–785 (2022).

14. Koh, A., De Vadder, F., Kovatcheva-Datchary, P. & Bäckhed, F. From Dietary Fiber to Host Physiology: Short-Chain Fatty Acids as Key Bacterial Metabolites. Cell 165, 1332–1345 (2016).

15. Tavares-Silva, E., Caris, A. V., Santos, S. A., Ravacci, G. R. & Thomatieli-Santos, R. V. Effect of Multi-Strain Probiotic Supplementation on URTI Symptoms and Cytokine Production by Monocytes after a Marathon Race: A Randomized, Double-Blind, Placebo Study. Nutrients 13, (2021)

16. Sivamaruthi, B. S., Kesika, P. & Chaiyasut, C. Effect of Probiotics Supplementations on Health Status of Athletes. Int J Environ Res Public Health 16, (2019).

17. Schreiber, C., Tamir, S., Golan, R., Weinstein, A. & Weinstein, Y. The effect of probiotic supplementation on performance, inflammatory markers and gastro-intestinal symptoms in elite road cyclists. J Int Soc Sports Nutr 18, (2021).

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Noticias Medicina general Gastroenterología

Una herramienta diagnóstica fácil de usar para el síndrome del colon irritable

Tres gastroenterólogos de renombre internacional (el Prof. Jean-Marc Sabaté, el Prof. Jan Tack y el Dr. Pedro Costa Moreira) acaban de presentar, con el apoyo del Biocodex Microbiota Institute, una herramienta diagnóstica para el síndrome del colon irritable que ayuda a diagnosticarlo mejor y a que los profesionales sanitarios se comuniquen con sus pacientes. 

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How to define IBS? What do we know about the physiopathology? How to make a confident diagnosis? What are the warning signs? Which investigations are needed? What are the general management concepts? How often a follow up care is conducted?

¿Cuántos pacientes con un trastorno funcional intestinal son atendidos por los profesionales sanitarios cada semana? ¿Sabía que hasta el 75 % de las personas con síndrome del colon irritable (SCI) podría no haber sido diagnosticado y sufrirlo durante más de 4 años antes de recibir un diagnóstico médico oficial?

Diagnosticar el SCI de forma adecuada puede ser complicado e incierto por varios motivos: es un trastorno complejo con síntomas que a menudo son difíciles de cuantificar de forma objetiva y es complicado explicar a los pacientes qué es durante una consulta habitual.

No obstante, quienes padecen síntomas del SCI necesitan un diagnóstico y merecen que se les preste una atención especial, así como un tratamiento especializado.

Por este motivo, el Prof. Jean-Marc Sabaté, el Prof. Jan Tack y el Dr. Pedro Costa Moreira, con el respaldo del Biocodex Microbiota Institute, han creado una herramienta diagnóstica para el síndrome del colon irritable fácil de usar y centrada en la práctica con un objetivo doble para los profesionales sanitarios:  diagnosticar mejor el SCI y mejorar la comunicación con los pacientes

¿Por qué es útil en la práctica diaria?
  • Porque contiene una infografía simple sobre el trastorno, la fisiopatología, los otros nombres que recibe…
  • Porque incluye una lista de comprobación fácil de utilizar para alcanzar un diagnóstico diferencial (criterios de diagnóstico, subtipos del SCI, un cuaderno de verificación con los síntomas preocupantes…).
  • Porque incluye recordatorios de todo lo que necesitan saber para seguir adelante (investigación, tratamiento, seguimiento).
¿Por qué se puede confiar en ella?
  • Porque la han creado expertos internacionales de renombre del síndrome del colon irritable. 
  • Porque cuenta con el respaldo de la Organización Mundial de Gastroenterología.
¿Por qué es útil para comunicarse con los pacientes?
  • Porque contiene frases en términos coloquiales para explicar qué son el síndrome del colon irritable y la microbiota.

La herramienta está disponible en 3 formatos. Elija el que más le guste.

  1. Fan deck brochure
  2. Digital
  3. Tod download

Hágase con el suyo aquí: https://www.biocodexmicrobiotainstitute.com/es/pro/manual-para-diagnosticar-el-sii.

Sobre el Biocodex Microbiota Institute

El Biocodex Microbiota Institute es una institución científica internacional que tiene como objetivo fomentar la salud mediante la difusión del conocimiento sobre la microbiota humana. Para ello, el Instituto se dirige tanto a los profesionales sanitarios como al público en general para concienciar acerca del papel crucial de este órgano del cuerpo aún poco conocido. 

Contacto

Olivier VALCKE
Relaciones públicas y jefe de redacción
Teléfono : +33 6 43 61 32 58

ovalcke@biocodex.com

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Sala de prensa

Microbiota y síndrome del intestino irritable (SII): el Biocodex Microbiota Institute lanza una campaña de concienciación dirigida a los profesionales sanitarios y al público general

Testimonios de pacientes, herramienta de ayuda al diagnóstico, curso de formación certificado, infografía, artículos, etc. Con motivo del mes de concienciación sobre el síndrome del intestino irritable (SII), el Biocodex Microbiota Institute pone a disposición de los profesionales sanitarios y del público general una gran variedad de herramientas y contenidos innovadores que ayudan a comprender mejor esta enfermedad y su relación con la microbiota.

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Homepage LP - World IBS Awareness Month

Informar y educar para mejorar el diagnóstico. De acuerdo con su misión de concienciación sobre la importancia de la microbiota para la salud, el Biocodex Microbiota Institute se moviliza en abril –mes de concienciación sobre el síndrome del intestino irritable– y produce contenidos exclusivos dirigidos a los profesionales sanitarios y al público general.

Educación y formación de los profesionales sanitarios

Curso de formación certificado sobre el SII, infografía para compartir con los pacientes, vídeo de experto, dossier temático, últimas noticias científicas... El Biocodex Microbiota Institute pone a disposición de los profesionales sanitarios herramientas y contenidos personalizados que les permitirán mejorar su práctica diaria y convertirse fácilmente en expertos del SII. 

Una guía para mejorar el diagnóstico del SII

Aunque el SII afecta al 10% de la población mundial, hasta el 75% de las personas que padecen esta enfermedad no han sido diagnosticadas. La mayoría de los pacientes han tenido un itinerario asistencial caótico, marcado por errores de diagnóstico, falta de información fiable, intentos terapéuticos fallidos, cambios de dieta inoportunos o incluso peligrosos, etc. Ante esta situación, tres gastroenterólogos de fama mundial (el Profesor Jean-Marc Sabaté, el Profesor Jan Tack y el Doctor Pedro Costa Moreira) elaboraron, con el apoyo del Biocodex Microbiota Institute, una guía para mejorar el diagnóstico del SII. Esta innovadora herramienta, fácil de usar y enfocada en la práctica, propone una guía que facilita el establecimiento del diagnóstico diferencial (criterios de diagnóstico, subtipos de SII, lista de signos de alarma, etc.) y mejora la comunicación con los pacientes. Esta herramienta existe en tres formatos diferentes y puede descargarse en la página web del Biocodex Microbiota Institute dedicada a los profesionales sanitarios.Imagen eliminada.

Vivir con el SII: testimonios de pacientes

Se llaman Aline, Jennifer y Mihai. Los tres padecen el síndrome del intestino irritable y hablan abiertamente de cómo la enfermedad ha cambiado sus vidas. Con motivo del mes de concienciación sobre el SII, el Biocodex Microbiota Institute lanza «Patient stories», una serie de vídeos que presentan testimonios de pacientes con enfermedades crónicas. Los primeros episodios de la serie se han realizado con el apoyo de la APSSII (asociación francesa de pacientes con el síndrome del intestino irritable) y están dedicados al SII

Un problema de salud pública

El síndrome del intestino irritable, poco conocido del público general, frecuentemente diagnosticado con retraso por los profesionales sanitarios y a veces mal comprendido por los propios pacientes, es una enfermedad crónica compleja que plantea un problema de salud pública. Con esta campaña de concienciación de 360°, el Biocodex Microbiota Institute pretende movilizar a todas las partes implicadas (no solo a los pacientes y profesionales sanitarios sino también a los cuidadores, público general y autoridades sanitarias) para mejorar la comprensión de la enfermedad y dar a conocer los últimos adelantos de la investigación que apuntan al papel de la microbiota intestinal.

«Hay que ser positivo, pero continuar investigando».

Jennifer, una paciente con SII

Acerca del Biocodex Microbiota Institute

El Biocodex Microbiota Institute es un instituto científico internacional cuyo objetivo es la promoción de la salud a través de la comunicación sobre la microbiota humana. Para cumplir su misión, se dirige tanto a los profesionales sanitarios como al público general para mejorar la concienciación sobre el papel central de este órgano aún mal conocido. 

Contacto

Olivier VALCKE
Relaciones públicas y responsable editorial
Teléfono: +33 6 43 61 32 58
o.valcke@biocodex.com

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Microbiota y SII: el Biocodex Microbiota Institute lanza una campaña de concienciación dirigida a los profesionales sanitarios y al público general

Testimonios de pacientes, herramienta de ayuda al diagnóstico, curso de formación certificado, infografía, artículos, etc. Con motivo del mes de concienciación sobre el síndrome del intestino irritable (SII), el Biocodex Microbiota Institute pone a disposición de los profesionales sanitarios y del público general una gran variedad de herramientas y contenidos innovadores que ayudan a comprender mejor esta enfermedad y su relación con la microbiota.

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Educación y formación de los profesionales sanitarios

Curso de formación certificado sobre el SII, infografía para compartir con los pacientes, vídeo de experto, dossier temático, últimas noticias científicas... El Biocodex Microbiota Institute pone a disposición de los profesionales sanitarios herramientas y contenidos personalizados que les permitirán mejorar su práctica diaria y convertirse fácilmente en expertos del SII. 

Una guía para mejorar el diagnóstico del SII

Aunque el SII afecta al 10% de la población mundial, hasta el 75% de las personas que padecen esta enfermedad no han sido diagnosticadas. La mayoría de los pacientes han tenido un itinerario asistencial caótico, marcado por errores de diagnóstico, falta de información fiable, intentos terapéuticos fallidos, cambios de dieta inoportunos o incluso peligrosos, etc. Ante esta situación, tres gastroenterólogos de fama mundial (el Profesor Jean-Marc Sabaté, el Profesor Jan Tack y el Doctor Pedro Costa Moreira) elaboraron, con el apoyo del Biocodex Microbiota Institute, una guía para mejorar el diagnóstico del SII. Esta innovadora herramienta, fácil de usar y enfocada en la práctica, propone una guía que facilita el establecimiento del diagnóstico diferencial (criterios de diagnóstico, subtipos de SII, lista de signos de alarma, etc.) y mejora la comunicación con los pacientes. Esta herramienta existe en tres formatos diferentes y puede descargarse en la página web del Biocodex Microbiota Institute dedicada a los profesionales sanitarios.Imagen eliminada.

Vivir con el SII: testimonios de pacientes

Se llaman Aline, Jennifer y Mihai. Los tres padecen el síndrome del intestino irritable y hablan abiertamente de cómo la enfermedad ha cambiado sus vidas. Con motivo del mes de concienciación sobre el SII, el Biocodex Microbiota Institute lanza «Patient stories», una serie de vídeos que presentan testimonios de pacientes con enfermedades crónicas. Los primeros episodios de la serie se han realizado con el apoyo de la APSSII (asociación francesa de pacientes con el síndrome del intestino irritable) y están dedicados al SII

Un problema de salud pública

El síndrome del intestino irritable, poco conocido del público general, frecuentemente diagnosticado con retraso por los profesionales sanitarios y a veces mal comprendido por los propios pacientes, es una enfermedad crónica compleja que plantea un problema de salud pública. Con esta campaña de concienciación de 360°, el Biocodex Microbiota Institute pretende movilizar a todas las partes implicadas (no solo a los pacientes y profesionales sanitarios sino también a los cuidadores, público general y autoridades sanitarias) para mejorar la comprensión de la enfermedad y dar a conocer los últimos adelantos de la investigación que apuntan al papel de la microbiota intestinal.

Jennifer y el Sindrome del Intestino Irritable (SII) - ES

«Hay que ser positivo, pero continuar investigando».

Jennifer, una paciente con SII

Acerca del Biocodex Microbiota Institute

El Biocodex Microbiota Institute es un instituto científico internacional cuyo objetivo es la promoción de la salud a través de la comunicación sobre la microbiota humana. Para cumplir su misión, se dirige tanto a los profesionales sanitarios como al público general para mejorar la concienciación sobre el papel central de este órgano aún mal conocido. 

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Olivier VALCKE
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Teléfono: +33 6 43 61 32 58

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Observatorio Internacional de Microbiota : salud de las mujeres

Lo que saben (y no saben) las mujeres sobre su microbiota vaginal.

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Vaginal microbiota

Aunque la microbiota intestinal es la más conocida, no es la única:  la microbiota vaginal también tiene un papel clave en nuestra salud. Pero, ¿qué saben las mujeres hoy en día sobre el papel de la microbiota vaginal? ¿Saben cómo cuidarla? ¿Qué papel tienen los profesionales sanitarios para informar a sus pacientes? Con el fin de dar respuesta a estas cuestiones, el Biocodex Microbiota Institute encargó a Ipsos que llevase a cabo un amplio estudio internacional al respecto: el Observatorio Internacional de las Microbiotas. Para ello, Ipsos encuestó a 6500 personas en 7 países (Francia, Portugal, España, EE. UU., Brasil, México y China). En cada país, la muestra encuestada era representativa de la población mayor de 18 años del país, en términos de género, edad, profesión, región y zona urbana. 

3,433 Se entrevistó a mujeres

La encuesta se llevó a cabo por Internet del 21 de marzo al 7 de abril de 2023. Este estudio exclusivo revela una falta general de conocimientos sobre la contribución de la microbiota vaginal a la salud, y señala el papel esencial que tienen los profesionales sanitarios para enseñar a las pacientes, sobre todo a aquellas más mayores, sobre la importancia de la microbiota vaginal y las conductas que deben adoptar para cuidarla lo mejor posible.

La microbiota vaginal: un órgano poco conocido

  • El nivel de conocimientos sobre la microbiota vaginal es bastante bajo: tan solo 1 de cada 5 mujeres afirma saber exactamente qué significa el término «microbiota vaginal» (21 %, frente al 18 % de los resultados generales). El 53 % de las mujeres afirma no haber oído ese término jamás (frente al 55 % general).
  • Al preguntarles sobre el término «flora vaginal», los conocimientos siguen siendo superficiales: solo 1 de cada 2 mujeres sabe qué es con exactitud la flora vaginal (49 %), una proporción ligeramente más alta que en los resultados generales (40 %). 
  • En cuanto al papel y la importancia de la microbiota en la salud, la mayoría de mujeres sabe que la microbiota vaginal funciona como una barrera que protege de microorganismos patógenos (67 %) y que la microbiota vaginal de cada persona es diferente (60%). 
  • Sin embargo, solo 1 de cada 2 mujeres sabe que la vagina se limpia sola (52 %) y que, desde la infancia hasta la menopausia, la microbiota vaginal no permanece igual (52 %).
  • En cuanto a información concreta sobre el parto, la diversidad bacteriana o el desequilibrio de la microbiota, el nivel de conocimiento cae en picado: solo 1 de cada 3 mujeres sabe que las bacterias de la microbiota vaginal no son dañinas para la vagina (37 %) y que la vaginosis bacteriana está relacionada con un desequilibrio de la microbiota vaginal (35 %). 1 de cada 3 mujeres también sabe que el parto, ya sea vaginal o por cesárea, afecta a la microbiota intestinal del recién nacido (30 %). Solo el 27% sabe que la microbiota vaginal está equilibrada cuando su diversidad bacteriana es baja.

Conductas inadecuadas para proteger la microbiota vaginal

  • Las participantes obtuvieron una puntuación media relativamente baja (2,8/5) cuando se les hicieron preguntas para evaluar sus conocimientos sobre las conductas adecuadas que se deben adoptar para proteger la salud de su microbiota vaginal. 
  • En concreto y exceptuando la ropa interior de algodón, en cuyo caso un 85 % de las mujeres adoptó una conducta adecuada, un porcentaje moderado de mujeres ha adoptado conductas específicas para proteger la salud de su microbiota vaginal.
  • Casi 1 de cada 2 mujeres afirma que se hace duchas vaginales (45 %) aunque perjudiquen a su microbiota vaginal.
  • Tan solo el 41 % declara que toma probióticos o prebióticos, ya sea por vía oral o vaginal.

Los médicos siguen proporcionando poca información, pero es muy necesaria

  • Menos de 1 de cada 2 mujeres afirma que su médico le ha explicado alguna vez cómo mantener una microbiota vaginal equilibrada (42 %, pero solo el 20 % ha recibido esta explicación más de una vez) o le ha informado sobre la importancia de conservar al máximo posible el equilibrio de su microbiota vaginal (40 %, pero solo el 18 % ha recibido esta información varias veces).
  • Por último, solo 1 de cada 3 dice que su médico le ha enseñado qué es la microbiota vaginal y para qué sirve (35 %, pero solo el 14 % ha recibido esta explicación varias veces).
  • Los médicos siguen proporcionando poca información sobre la microbiota, ¡pero las mujeres la necesitan! El 86 % de las mujeres encuestadas afirmaron que les gustaría recibir más información sobre la importancia de la microbiota vaginal y sobre su impacto en la salud.

Diferencias visibles según los perfiles de las encuestadas: las mujeres mayores de 60 años son quienes cuentan con menos conocimientos

  • Aunque tengan una edad en la que los problemas de salud relacionados con el envejecimiento estarán, para la mayoría de ellas, cada vez más presentes, las mujeres mayores de 60 años son quienes cuentan con menos conocimientos. Tan solo el 40 % de ellas sabe qué es la microbiota vaginal (en comparación con el 47 % de todas las mujeres).
  • Las mujeres mayores de 60 años suelen ser quienes saben menos sobre la microbiota vaginal, con una puntuación media de conocimientos de 3,3/8 (frente al 3,6/8 general).  Por ejemplo, menos de 1 de cada 4 mujeres mayores de 60 años (23 %) sabe que la microbiota vaginal está equilibrada cuando su diversidad bacteriana es baja (frente al 27 % general).
  • En cuanto a la adopción de conductas adecuadas para mantener equilibrada la microbiota vaginal, las mujeres mayores de 60 años son, junto con las menores de 25 años, quienes han adoptado menos conductas adecuadas. Menos de 1 de cada 2 mujeres mayores de 60 años usa una solución limpiadora sin jabón (49 %, frente al 52 % general).
  • Al mismo tiempo, el grupo etario de mayores de 60 es el que menos suele hablar de este tema con los médicos. Tan solo 1 de cada 4 mujeres mayores de 60 años afirmó que su médico le había explicado qué es la microbiota vaginal y para qué sirve (29 %, frente al 35 % general).
  • Mientras que el 90 % del grupo de 35 a 44 años dijo que querría recibir más información por parte de sus profesionales sanitarios sobre la importancia de la microbiota vaginal y su impacto en la salud, solo el 79 % del grupo etario de más de 60 años querría obtener más información (frente al 86 % general).
  • Por otro lado, los grupos de 25 a 34 y 35 a 44 años tienen los mayores niveles de conocimiento sobre qué se necesita saber y hacer para conservar la microbiota vaginal.
  • Por ejemplo, al grupo de 35 a 44 años le suena mucho más que a otros el término «flora vaginal» (el 47 % sabe exactamente qué es, frente al 40 % general).
  • El grupo de 25 a 34 años es el que mejor informado está por sus médicos. Casi 1 de cada 2 mujeres recibieron explicaciones de su médico sobre qué es la microbiota vaginal y qué función tiene (48 % frente al 35 % general). Una amplia mayoría de mujeres del grupo de 25 a 34 años (56 % frente al 42 % general) dijo que había recibido información por parte de su médico sobre conductas adecuadas que adoptar para mantener una microbiota vaginal equilibrada.

El Observatorio Internacional de las Microbiotas también ha reportado sorprendentes contrastes entre países en cuanto a conocimientos, conductas e información proporcionada por los profesionales sanitarios.

Sobre el Biocodex Microbiota Institute

El Biocodex Microbiota Institute es un centro de conocimiento internacional que tiene como objetivo fomentar una mejor salud mediante la difusión de información sobre la microbiota humana. Para ello, se dirige tanto a los profesionales sanitarios como al público en general para concienciar acerca del papel crucial de este órgano tan desconocido.

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