¿Todavía no es «adulta» la microbiota intestinal a los 5 años?

Un estudio sueco demuestra que, a los 5 años, la microbiota intestinal (MI) se acerca a su configuración adulta, aunque sin llegar a la madurez. Las explicaciones que aporta sobre la dinámica de colonización de la MI subrayan la importancia de preservar la MI de las alteraciones durante toda la infancia.

La microbiota intestinal Sistema inmunitario infantil: los beneficios del parto vaginal Posible papel de la microbiota orofaríngea en el retraso del crecimiento infantil Restauración de la microbiota de los bebés nacidos por cesárea mediante un trasplante fecal

La colonización de la microbiota intestinal (MI) empieza al nacer, por contacto con los microorganismos de la microbiota vaginal de la madre en caso de parto por vía vaginal o con los microorganismos cutáneos de la madre y el entorno en caso de cesárea. Continúa progresivamente hasta los 2-3 años para formar, según diferentes estudios, una comunidad microbiana estable de tipo «adulto». Pero en ese momento, ¿ya terminó realmente el proceso de maduración de la MI? Un equipo de investigadores suecos estudió la dinámica de formación de la MI durante los cinco primeros años de vida en una cohorte de 471 niños (302 nacidos por vía vaginal y 169 por cesárea). Establecieron el perfil de la MI por secuenciación del gen del ARNr de 16S en muestras fecales obtenidas durante la primera semana de vida, a los 4 meses, a los 12 meses, a los 3 años y a los 5 años, y la compararon con la de las madres y la de adultos sanos. Principal resultado: la diversidad alfa (de las especies) de las muestras de los niños, representativa de la riqueza de su MI, a los 5 años fue sistemáticamente inferior a la de los adultos.

Una maduración escalonada que continúa en la infancia

Los autores midieron la prevalencia y la proporción de los principales taxones en cada edad estudiada, lo que les permitió observar que la MI se desarrollaba a velocidades diferentes según los niños, aunque con trayectorias relativamente similares. Su composición cambia con mayor intensidad entre los 4 y los 12 meses, en el momento de la diversificación alimentaria. El principal microorganismo colonizador es Ruminococcus gnavus, cuya participación disminuye progresivamente a partir de los 12 meses. Algunas arqueas como Methanobrevibacter y bacterias pertenecientes al género Christensenellaceae, típicas de la MI adulta, no aparecen hasta después de los 12 meses y continúan aumentando entre los 3 y los 5 años. Esta dinámica parece esencial para la maduración de la MI: cuanto más diversificada es la MI en los niños, más taxones «tardíos» y menos R. gnavus contiene. Ahora bien, los estudios ya demostraron que una MI pobre y un exceso de R. gnavus se relacionaban con diversas enfermedades (síndrome metabólico, enfermedades cardiovasculares, enfermedades inflamatorias crónicas del intestino) y que la abundancia de Methanobrevibacter y Christensenellaceae, entre otros, se asociaba con una buena salud metabólica y un índice de masa corporal más bajo.

Un equilibrio que debe preservarse de las alteraciones

Sin emitir recomendaciones por el momento, los autores de este estudio ampliamente difundido en la prensa indican la gran sensibilidad probable de la MI a las alteraciones durante su formación, con efectos profundos sobre la salud. Sin embargo, algunas de sus observaciones relativas al impacto de factores tempranos sobre el desarrollo de la MI son sorprendentes. La toma de antibióticos durante el embarazo de la madre y el primer año de vida del lactante no afecta a la diversidad de la MI a lo largo del tiempo. En cuanto al tipo de parto, parece tener escasos efectos: si bien la diversidad de la MI de los niños nacidos por cesárea es más baja a los 4 meses que la de los niños nacidos por vía vaginal, se normaliza a la edad de 3 años. Por lo tanto, el desarrollo armonioso de la microbiota intestinal debería preservarse al máximo, probablemente más allá de los 5 años, para dar a los niños todas las bazas necesarias para un futuro sano.

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¿La microbiota intestinal aún no es "adulta" a los 5 años?

Hasta ahora se creía que la microbiota intestinal se convierte en «adulta» a la edad de 2 o 3 años. No exactamente, matizan los autores de un estudio científico reciente:1 a los 5 años, su composición sigue sin ser similar a la del adulto... Algunos microorganismos cruciales para la buena salud incluso continúan desarrollándose después de esta edad. ¡De ahí la importancia de cuidarla durante toda la infancia!

La microbiota intestinal ¿Qué alimentos favorecen el equilibrio de la microbiota?
Actu GP : Microbiote intestinal : pas encore « adulte » à 5 ans ?

Es una verdad científica grabada a fuego en los manuales de biología. En el vientre de su madre, el bebé no tiene microbiota intestinal: ¡su aparato digestivo todavía es estéril! A partir del nacimiento, la microbiota empieza a formarse, por contacto con todos los microorganismos de la madre durante el parto y con su entorno. Poco a poco, se vuelve cada vez más robusta y rica en bacterias «amigas», hasta parecerse a la del adulto hacia los 2 o 3 años, según creían hasta ahora los científicos. Recientemente, algunos equipos de investigación demostraron que este desarrollo podía ser más largo, y un nuevo estudio sueco que investigó a más de 470 niños desde el nacimiento hasta los 5 años acaba de confirmar esta observación.

¿La microbiota intestinal, «adulta» a los 5 años? ¡No del todo!

Los investigadores analizaron los microorganismos presentes en las heces de los niños en diferentes etapas (al nacer, a los 4 meses, a los 12 meses, a los 3 años y a los 5 años) y los compararon con los de sus madres y otros adultos. Primero estudiaron la diversidad en las muestras. Primer descubrimiento: solo una pequeña minoría (3,5%) de los niños de 5 años tenían una microbiota intestinal tan madura como la de los adultos.

Después observaron cómo colonizaban estos microorganismos el intestino de los niños. En resumen, del nacimiento a los 4 meses, la microbiota intestinal contiene principalmente bacterias lácticas, así como bifidobacterias. De los 4 meses a 1 año, con la diversificación alimentaria, se produce una gran revolución: llegan y se instalan muchos nuevos microorganismos, algunos se multiplican mientras que otros se reducen. Entre 1 y 3 años, la organización de esta pequeña comunidad se estabiliza para convertirse en una microbiota intestinal «de mayor». Sin embargo, algunos microorganismos muy importantes para una buena salud no aparecen hasta después de 1 año de edad y continúan aumentando a partir de los 3 años. Incluso a los 5 años, todavía no llegan a su nivel adulto.

Un desarrollo que hay que proteger para una mejor salud

Los autores del estudio señalan que la microbiota intestinal podría ser sensible a las perturbaciones durante toda su formación. Por otra parte, se sabe actualmente que un desequilibrio de la microbiota intestinal (disbiosis) en un niño muy pequeño, provocada, por ejemplo, por antibióticos, puede tener repercusiones sobre la salud más tarde: trastornos digestivos, sobrepeso, alergias,2,3,4 etc. Se sabe también que una alimentación sana durante la diversificación contribuye a la formación de una microbiota intestinal sana.5 Por lo tanto, el desarrollo armonioso de la microbiota intestinal debería preservarse al máximo, probablemente más allá de los 5 años, para dar a los niños todas las bazas necesarias para un futuro sano.

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Reglas dolorosas: ¿y si la microbiota vaginal estuviera involucrada?

Sentir contracciones molestas y cierta incomodidad durante los periodos menstruales es muy normal. Aguantar un dolor excesivo que obligue a no ir a trabajar o a la escuela no lo es. Este nuevo estudio se interesa por el papel de la microbiota vaginal en este dolor comúnmente llamado dismenorrea.

La microbiota vaginal ¿Qué alimentos favorecen el equilibrio de la microbiota?
Actu GP : Règles douloureuses : et si le microbiote vaginal était en cause ?

Ante las reglas dolorosas, no todas vamos en el mismo barco. Existe un alto grado de variabilidad interindividual en la intensidad del dolor menstrual, el número de zonas dolorosas o los síntomas gastrointestinales concomitantes. Las causas biológicas de esta variabilidad siguen siendo poco conocidas en la actualidad. La microbiota vaginal está hoy en la línea de mira de los investigadores. De hecho, los síntomas y la intensidad del dolor de la (sidenote: Dismenorrea La dismenorrea es el término médico que designa el dolor causado por la regla (menstruación) o las contracciones menstruales dolorosas. )  podrían exacerbarse debido a una inflamación provocada por una microbiota vaginal alterada. Mientras que la microbiota vaginal se ha investigado en varios contextos ginecológicos (vaginosis, aborto o endometriosis), este estudio es el primero que se interesa por la relación entre su composición en el momento de la menstruación y la intensidad del dolor.

Microbiota vaginal heterogénea

Veinte mujeres participaron en un estudio piloto. Después de cumplimentar unos cuestionarios, se clasificaron en tres grupos en función del dolor experimentado durante la regla: «dolor localizado leve», «dolor localizado severo» y «síntomas severos múltiples». Se analizó la microbiota vaginal en dos periodos del ciclo: durante la regla y fuera de la regla. Los resultados muestran una variabilidad interindividual de la estabilidad de la microbiota vaginal, es decir que su composición puede ser muy variable de una mujer a otra y a lo largo del ciclo. Sin embargo, se observaron diferencias de composición durante la regla en función de la intensidad del dolor. En especial, las mujeres con síntomas más severos de dismenorrea tenían un perfil microbiano vaginal con proporciones más bajas de lactobacilos y proporciones más elevadas de bacterias potencialmente proinflamatorias durante la regla.

Una esperanza para las mujeres que sufren

Este estudio piloto, aunque limitado en tamaño, edad y diversidad étnica, constituye un primer paso antes de realizar estudios de mayor envergadura sobre la asociación entre la intensidad del dolor durante la regla y la composición de la microbiota vaginal. Los investigadores plantearon la siguiente hipótesis: durante la regla, la degradación de los tejidos del endometrio libera compuestos (prostaglandinas) capaces de provocar contracciones musculares uterinas y un aumento de la sensibilidad que contribuye al dolor menstrual. Algunas bacterias de la microbiota vaginal podrían favorecer la liberación de estos compuestos y estimular la liberación de citocinas proinflamatorias, lo cual amplificaría los síntomas de la dismenorrea. Aunque estas hipótesis deben confirmarse, este estudio piloto subraya la importancia de tener en cuenta la dinámica de la microbiota vaginal durante el ciclo y las diferencias interindividuales. Estos conocimientos podrían contribuir al desarrollo de intervenciones personalizadas o de biomarcadores para prevenir la dismenorrea y mejorar la calidad de vida de las mujeres.

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Bibliografia:

Chen CX, Carpenter JS, Gao X, et al. Associations Between Dysmenorrhea Symptom-Based Phenotypes and Vaginal Microbiome: A Pilot Study [published online ahead of print, 2021 Mar 13]. Nurs Res. 2021

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Autismo: ¿existe una relación entre la variación de la microbiota intestinal y la severidad de los trastornos?

Un estudio estadounidense evalúa por primera vez los cambios de comportamiento en niños que padecen trastornos del espectro autista (TEA) en relación con la composición de la microbiota intestinal a lo largo del tiempo.

La microbiota intestinal Descubrimiento de un nuevo vínculo entre el autismo y la microbiota intestinal Autismo: un protocolo de trasplante fecal con resultados prometedores Impacto a largo plazo de los antibióticos en la microbiota intestinal

La observación de una disbiosis intestinal y de problemas gastrointestinales es frecuente en los niños que padecen trastornos del espectro autista (TEA). Además, existen pruebas cada vez más contundentes que apoyan el papel de la microbiota intestinal en la modulación de la señalización cerebral, lo que comúnmente se llama el eje intestino-cerebro. Sin embargo, los trabajos de investigación centrados en la relación entre composición microbiana y TEA produjeron resultados contradictorios que subrayan la complejidad de esta enfermedad y la necesidad de establecer un protocolo de estudio más sofisticado. Con este objetivo, unos investigadores estadounidenses:

  • compararon la composición de la microbiota intestinal de pacientes jóvenes con un TEA con controles en Arizona y Colorado, para comprender si la localización geográficas podía tener un impacto en la microbiota intestinal.
  • efectuaron un (sidenote: Los individuos procedentes de Arizona no participaron en el estudio longitudinal. )  para evaluar las relaciones entre los síntomas gastrointestinales, la alimentación, la composición de la microbiota intestinal y la severidad de los síntomas comportamentales.

Efectos de la localización geográfica sobre la microbiota


Los investigadores demostraron que la composición de la microbiota intestinal difería entre los pacientes de Arizona y Colorado: los niños de Arizona presentaban una diversidad mayor que los de Colorado. Una sorpresa para los investigadores, que habían utilizado los mismos métodos de recogida de heces, extracción del ADN y secuenciación. Mediante un nuevo análisis cruzado de muestras de Colorado realizado en Arizona, demostraron que el lugar de extracción del ADN no tenía influencia sobre la diversidad microbiana. Los investigadores demostraron también que los síntomas gastrointestinales eran más importantes en los pacientes con TEA que en los controles de Arizona, pero no los de Colorado. Según los investigadores, esto confirma la importancia del lugar del estudio en la composición de la microbiota intestinal y demuestra que estas diferencias de síntomas gastrointestinales en niños con TEA pueden explicar los resultados incoherentes publicados en la literatura científica.

Correlación entre el empeoramiento del lenguaje y la diversidad de la microbiota

El análisis longitudinal mostró una asociación entre el aumento de la severidad de los trastornos del comportamiento y las modulaciones de la microbiota intestinal. En especial, una disminución de la diversidad de la microbiota intestinal a lo largo del tiempo se relaciona con un aumento de la severidad de las alteraciones comportamentales: empeoramiento del lenguaje, letargo, retraimiento social en los individuos con TEA, etc. En cambio, los autores no observaron ninguna relación significativa entre los comportamientos asociados a los TEA y los síntomas gastrointestinales o la dieta. Según los autores, son necesarios estudios multicéntricos y longitudinales complementarios, con más participantes, para caracterizar las relaciones entre el TEA y la microbiota intestinal.

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Disbiosis intestinal en macacos infectados por el SARS-CoV-2

Un equipo francés del Centro de Infección e Inmunidad de Lille, en colaboración con el CEA, el INRAE, el Instituto Pasteur y el hospital Saint Antoine, demostró en el macaco que el SARS-CoV-2, el agente de la COVID-19, induce una disbiosis intestinal que persiste incluso después de la eliminación del virus.

La microbiota intestinal Covid-19: ¿la microbiota intestinal, implicada? Microbiota intestinal y covid-19: lo que saben los expertos y lo que suponen ¿Cuál es el impacto del Covid-19 en la microbiota intestinal?
Actu PRO : Dysbiose intestinale chez les macaques infectés par le SARS-CoV-2

La interacción estrechamente regulada entre la microbiota intestinal (MI) y el huésped influye en numerosas funciones fisiológicas, entre ellas la homeostasis inmunitaria. Un conjunto de datos preclínicos y clínicos demuestra que la composición de la microbiota intestinal se modifica de forma transitoria en el contexto de una infección respiratoria viral aguda. En el marco de la COVID-19, el estudio de la microbiota intestinal durante la infección muestra que el SARS-CoV-2 es más persistente si tiene receptores ACE2 también en el intestino, que el virus se observa en más del 25% de los pacientes infectados y que las alteraciones de la microbiota intestinal asociadas a la afectación pulmonar pueden influir en la severidad de la enfermedad. Este estudio preclínico es el primero que se interesa por los efectos de la cinética de la infección por el SARS-CoV-2 sobre los cambios dinámicos en la microbiota intestinal de macacos.

El macaco: un modelo adecuado de infección por SARS-CoV-2

Los datos en humanos de los que disponemos actualmente son muy importantes, pero no permiten seguir la evolución completa de la infección (es decir, desde antes de la contaminación hasta después de la resolución). Los investigadores completaron algunas piezas que faltaban del rompecabezas de la infección con la ayuda de dos especies de macacos (Macaca fascicularis y Macaca mulatta). Estos primates no humanos constituyen un modelo pertinente para el estudio de la COVID-19: el virus se replica en las vías respiratorias altas y bajas, e induce una enfermedad pulmonar y respiratoria sin provocar síntomas. Se infectó a dos macacos de cada especie por vía intranasal e intratraqueal. Se recogieron muestras sanguíneas (determinación de las citocinas) y de heces 9 días antes de la infección, el día de la infección y 3, 5, 7, 10, 13, 20 y 26 días después de la infección. Dos macacos presentaron diarrea transitoria a los 4 días.

COVID-19: una disbiosis persistente incluso después de la infección...

El análisis por secuenciación del gen del ARNr 16S muestra cambios significativos en la composición de la microbiota intestinal, con un pico a los 10-13 días de la infección. Podían persistir algunas alteraciones de la microbiota después de la eliminación del SARS-CoV-2 de las vías respiratorias superiores (virus indetectable en la rinofaringe y la tráquea a los 20 días, pero detectable en las heces en dos macacos), hasta los 26 días. Se observaron numerosos cambios en la cantidad de taxones bacterianos durante la infección, sobre todo a los 13 días. En especial, la abundancia relativa de Acinetobacter y de algunos géneros de la familia Ruminococcaceae mostró una correlación positiva con la presencia del virus en las vías respiratorias superiores.

… Y una microbiota intestinal con una actividad funcional alterada

Se aplicó una estrategia metabolómica para evaluar las consecuencias funcionales de las modificaciones de la microbiota intestinal asociadas a la infección. ¿Objetivo? Cuantificar tres de las categorías metabólicas más importantes derivadas de la microbiota: los ácidos grasos de cadena corta (AGCC), los ácidos biliares y los metabolitos del triptófano. Los niveles de AGCC se modificaban durante la infección, en especial entre el 2.° y el 13.° día. Además, se identificaron cambios en varios ácidos biliares y metabolitos del triptófano en los animales infectados. La abundancia relativa de varios taxones conocidos por ser productores de AGCC (principalmente de la familia Ruminococcaceae) mostró una correlación negativa con algunos marcadores inflamatorios sistémicos, mientras que varios miembros del género Streptococcus presentaron una estrecha correlación positiva con estos marcadores. Este estudio demuestra que una infección experimental por el SARS-CoV-2 en macacos favorece la disbiosis intestinal en términos de composición y actividad funcional. La persistencia de la disbiosis después de la resolución de la infección podría desempeñar un papel en las formas prolongadas de la COVID-19 que se han señalado en el ser humano.

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Microbiota del cuero cabelludo: ¡ponte aceite (de coco)!

¿Quién no tuvo nunca caspa en el cuello del jersey o en los hombros de la camisa? Esos copitos especialmente tenaces y antiestéticos reflejan un trastorno crónico del cuero cabelludo muy extendido. Un estudio reciente muestra que el aceite de coco ayuda a mantener un cuero cabelludo sano actuando favorablemente sobre su microbiota.

La microbiota cutánea ¿Qué alimentos favorecen el equilibrio de la microbiota?

Apenas eliminada, vuelve a estar ahí. ¿Quién? ¡La caspa, claro! La caspa, una afección cutánea caracterizada por una descamación excesiva del cuero cabelludo, con o sin comezón, implica varios factores: susceptibilidad genética, composición del sebo y microbiota del cuero cabelludo. Un hongo llamado Malassezia aceleraría el desarrollo de la caspa y la inflamación. Los antifúngicos, aunque eficaces contra este hongo, no impiden la reaparición de la caspa después de la interrupción del tratamiento. En los países de África y Asia, sobre todo en la India, se utiliza aceite de coco para mantener la salud del cuero cabelludo, hidratar la piel y reforzar su función de barrera. En este estudio, los investigadores compararon el impacto de una aplicación de aceite de coco frente a un champú neutro sobre la microbiota bacteriana y fúngica del cuero cabelludo de 140 mujeres con o sin caspa.

Caspa: ¿un hongo específico en la cabeza?

En el cuero cabelludo de las mujeres con caspa, se observaron poblaciones de hongos Malassezia mucho más importantes. En cambio, otra especie de hongo, M. globosa, colonizaba en abundancia el cuero cabelludo de las mujeres que no presentaban ni caspa ni comezón. El tratamiento con aceite de coco permitió aumentar la proporción de M. globosa con respecto a los otros grupos de Malassezia, hacia llegar a una relación similar a la del cuero cabelludo sano.

¿Aceite de coco en el motor del cuero cabelludo?

Aunque no se observó ninguna diferencia significativa entre la microbiota bacteriana del grupo sano y la del grupo con caspa, el tratamiento con aceite de coco permitió, en los dos grupos, un aumento de las bacterias implicadas en el metabolismo de la biotina. Esta vitamina B es esencial para el mantenimiento de una piel y un cuero cabelludo sanos. También se conoce por reducir la inflamación. Aunque sean necesarios estudios complementarios para comprender los mecanismos subyacentes, según los investigadores, el efecto positivo del aceite de coco sobre la composición y la función de las comunidades microbianas constituye la primera etapa hacia el restablecimiento prolongado de un cuero cabelludo sano.

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Bibliografia:

Saxena, R., Mittal, P., Clavaud, C. et al. Longitudinal study of the scalp microbiome suggests coconut oil to enrich healthy scalp commensals. Sci Rep 2021 Mar 31;11(1):7220.


 

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La patrulla canina: influencia del perro sobre la microbiota del polvo en prevención del asma

Los perros no solamente traen su afecto y su juguete preferido a la casa de su amo: su presencia también modifica la microbiota del polvo, con un potencial efecto preventivo y protector sobre el asma de sus jóvenes amos.

La microbiota pulmonar Asma y microbiota
Actu GP : Influence du chien sur le microbiote de la poussière en prévention de l’asthme : un coup de maitre ?

Todos los propietarios de perros lo saben: sus mascotas someten a una dura prueba a los adeptos de una casa impecable y dejan pelos por todas partes. Snoopy trae al hogar numerosos microorganismos de sus paseos por el exterior. Su presencia modifica la microbiota del polvo de nuestras casas... Esto podría explicar el «efecto canino» de protección contra el asma.

Influencia de Snoopy sobre la microbiota del polvo…

Un equipo de investigadores analizó el polvo de 182 casas finlandesas (56 de ellas con un perro) y de 284 viviendas urbanas de Alemania (18 de ellas con un perro). Los resultados no admiten réplica: la presencia de Snoopy corre pareja con una superabundancia de ciertas bacterias y con una mayor diversidad de estas en el polvo de las casas. Siete géneros bacterianos son mucho más frecuentes en los hogares donde vive un perro. Por otra parte, el efecto de Snoopy es más limitado sobre los hongos microscópicos del polvo: solo una levadura, tradicionalmente presente en el agua y la tierra, es más abundante en los hogares donde vive un perro.

… y el riesgo de asma

A la inversa, las bacterias típicamente asociadas al ser humano se reducen en un tercio cuando un compañero canino vive en el domicilio. ¡Y tanto mejor! De hecho, la abundancia de microbios propios del ser humano se asocia potencialmente con más agentes patógenos humanos y un mayor riesgo de desarrollar asma. Según los investigadores, esta reducción relativa de las bacterias «humanas» y/o el aumento de las bacterias «caninas» podrían explicar la reducción del riesgo de infecciones respiratorias y asma en los niños que crecen con una o varias mascotas. Un argumento más para los que sueñan con adoptar a un compañero de cuatro patas… y relajarse con la limpieza.

Recomendado por nuestra comunidad

"¡Es bueno para la salud de todos!" - Comentario traducido de Donna Wheelock

"No cabe duda de que es bueno para mi salud…" - Comentario traducido de Fred Bauer

"Toda la razón." - Comentario traducido de Mariellen Smith

"Estoy de acuerdo." - Comentario traducido de Janet Pearce

(De My health, my microbiota)

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Depresión geriátrica: ¿la microbiota intestinal, implicada en la remisión?

La microbiota intestinal, ya implicada en el funcionamiento neuropsiquiátrico según estudios anteriores, podría predecir la respuesta al tratamiento, incluido el placebo, de la depresión geriátrica. Y predecir también la futura remisión, o no.

La microbiota intestinal Depresión: ¿un diagnóstico más preciso gracias a la microbiota intestinal? Posible confirmación del papel de la comunicación intestino-cerebro en la depresión La doble cara de los antibioticos : Salvavidas y pero alteradores de la microbiota

La depresión geriátrica, un auténtico reto de salud pública, podría afectar hasta al 25% de las personas de edad avanzada, con un porcentaje de remisión más bajo y porcentajes de recaída más elevados que en adultos jóvenes. De ahí la búsqueda de biomarcadores capaces de predecir la respuesta a los antidepresivos. Esta búsqueda, hasta ahora infructuosa, se encuentra actualmente en un momento crucial: ante las interacciones cerebro-intestino-microbiota que modulan los trastornos del humor y la disbiosis intestinal que aparece al final de la vida, un equipo de investigadores emitió la hipótesis de que la microbiota intestinal podría predecir la respuesta a los tratamientos antidepresivos, en pacientes con depresión geriátrica. El análisis secundario de un ensayo aleatorizado controlado (12 semanas de levomilnaciprán [LVM] frente a placebo) realizado en California en pacientes de edad avanzada con un trastorno depresivo mayor parece darles la razón.

Géneros bacterianos capaces de predecir la remisión

Al no observar diferencias entre el grupo tratado con LVM y el grupo placebo en el porcentaje de remisión, el análisis combinó los 4 pacientes tratados y los 8 controles. De estos 12 adultos mayores, 5 superaron su depresión (puntuación ≤ 6 en la escala de Hamilton); eran más jóvenes (67 frente a 74 años), todos de sexo masculino, pero su microbiota intestinal antes del tratamiento no mostraba ninguna diferencia en términos de diversidad α o β. En cambio, 9 géneros bacterianos permitían predecir con precisión la remisión: una microbiota intestinal inicial rica en Faecalibacterium y, en menor medida, en Agathobacter y Roseburia, permitía pronosticar una superación de la depresión.

Una microbiota intestinal que evoluciona en caso de remisión

El estudio también mostró que la microbiota intestinal de los pacientes en remisión (pero no la de los pacientes que seguían depresivos) se modifica durante su salida de la depresión. Por ejemplo, los investigadores observan el aumento de ciertos taxones, sobre todo Flavonifractor y DTU089. Según los autores, la mayor abundancia de estas bacterias, sin efectos antidepresivos conocidos, podría ser la consecuencia de la salida de la depresión (mejora de la alimentación, aumento de la actividad física, restablecimiento del sueño, menos estrés...).

¿Pronto una medicina personalizada para tratar la depresión geriátrica?

Sin embargo, aún no se comprende perfectamente la relación entre la microbiota intestinal y la depresión durante el envejecimiento: ¿un lento declive del sistema inmunitario (inmunosenescencia) produce un aumento progresivo de la inflamación crónica? ¿Este aumento altera la microbiota intestinal (pérdida de diversidad)? Si bien quedan muchas preguntas por contestar, este estudio muestra por primera vez el papel de la microbiota intestinal para predecir la respuesta al tratamiento de la depresión geriátrica, incluido el efecto placebo. Aunque estos resultados deben confirmarse con estudios prospectivos de mayor envergadura, podrían abrir el camino a una medicina personalizada capaz de seleccionar el antidepresivo adecuado en función de la microbiota y de la eficacia que predice, e incluso tratar la depresión reforzando algunos taxones beneficiosos.

Recomendado por nuestra comunidad

"¡Gracias, buen trabajo!"  -@thinhhoang_tk (De Biocodex Microbiota Institute en X)

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Cáncer de mama: la microbiota intestinal podría ser determinante para la eficacia de la inmunoterapia

Un estudio reciente publicado en Cancer Research sugiere que la microbiota intestinal (MI) podría influir en la respuesta a la inmunoterapia en el cáncer de mama HER2-positivo. ¿Cómo? A través de la regulación local y sistémica del sistema inmunitario.

La microbiota intestinal ¿Menos disbiosis intestinales en pacientes tratados con estatinas? ¿Y si manipular la microbiota mejorara la respuesta a la inmunoterapia? Impacto a largo plazo de los antibióticos en la microbiota intestinal
Actu PRO : Cancer du sein : l’efficacité de l’immunothérapie déterminée par le microbiote intestinal ?

El trastuzumab, primera opción terapéutica para las mujeres que presentan un cáncer de mama HER2-positivo, se utiliza para bloquear el receptor HER2. Los estudios recientes también mostraron que posee propiedades inmunomoduladoras. Aunque es eficaz contra este cáncer, muchas pacientes presentan o desarrollan resistencia a este tratamiento. Para comprender este fenómeno, los autores se interesaron por la microbiota intestinal, que parece implicada en la eficacia de la quimioterapia y la inmunoterapia a través de la modulación de la inmunidad del huésped en otros cánceres. El estudio se llevó a cabo en modelos experimentales y en 24 mujeres con cáncer de mama HER2-positivo.

Eficacia mediada por la microbiota…

Primero, los investigadores demostraron en modelos murinos que la eficacia del tratamiento depende de la microbiota intestinal. De hecho, tanto si los ratones se trataban con antibióticos como si se les transfería la microbiota intestinal (trasplante microbiano fecal) procedente de ratones que habían recibido un tratamiento antibiótico, la toma de antibióticos produjo la supresión completa de la inhibición del crecimiento tumoral con el trastuzumab. Por otra parte, el tratamiento con antibióticos no solamente indujo cambios en el microentorno inmunitario de los tumores, sino que también provocó una alteración de la microbiota intestinal. Concretamente, el estudio mostró que la modificación de la microbiota intestinal tuvo un impacto sobre la inmunidad de la mucosa intestinal y las citocinas sistémicas (alteración de la captación de linfocitos T CD4+ y GZMB+ en los tumores). Según los autores, todo está relacionado: las modificaciones del microentorno inmunitario de los tumores inducidos por la alteración de la microbiota intestinal podrían ser responsables de la disminución de la eficacia del tratamiento.

… confirmada en pacientes con cáncer de mama HER2-positivo

Después, el estudio se centró en 24 pacientes con cáncer de mama HER2-positivo tratadas con trastuzumab. El análisis de su microbiota intestinal mostró una diversidad α más baja y una menor cantidad de ciertas bacterias en las no respondedoras (NR) con respecto a las respondedoras (R), al igual que en los ratones tratados con antibióticos. Además, la transferencia de microbiota fecal procedente de pacientes R y NR a ratonas receptoras reflejó la respuesta al trastuzumab observada en las donantes. Por último, la diversidad β de la microbiota fecal permitió distinguir a las pacientes en función de su respuesta al tratamiento, fuera cual fuera el subtipo intrínseco del tumor. Según los autores, la implicación directa de la microbiota intestinal ofrece pistas terapéuticas prometedoras, a través de su modulación, no solo para mejorar la eficacia del tratamiento anti-HER2, sino también como biomarcador de la respuesta al tratamiento.

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Bibliografia:

M Di Modica, G Gargari, V Regondi, et al. Gut microbiota condition the therapeutic efficacy of trastuzumab in HER2-positive breast cancer. Cancer Res Published OnlineFirst January 22, 2021.

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La microbiota intestinal, ¿un buen indicador de longevidad?

A medida que vamos envejeciendo, la microbiota intestinal que albergamos se vuelve más singular. Esta especificidad es la que augura a la vez un envejecimiento con buena salud y una prolongación de la esperanza de vida en las personas de edad avanzada. ¡Unos argumentos convincentes para mimar nuestra microbiota!

La microbiota intestinal ¿Qué alimentos favorecen el equilibrio de la microbiota?

En la Antigüedad, (sidenote: Arúspice Sacerdote y adivino encargado de predecir el futuro y de interpretar la voluntad de los dioses mediante el examen de las entrañas de ciertos animales. )  leía el futuro en las entrañas de un animal sacrificado. En un futuro cercano, ¿seremos capaces de predecir la longevidad analizando las nuestras? Esto es lo que sugiere una reciente publicación, que se centró en los microorganismos presentes en el intestino de más de 9000 individuos de 18 a 101 años.

Una microbiota intestinal cada vez más singular

El primer hallazgo de este estudio es que la microbiota intestinal de cada ser humano parece singularizarse a partir de la cuarentena. Esta singularidad va a la par de los marcadores microbianos considerados beneficiosos en términos de inmunidad, inflamación, envejecimiento y longevidad. Por otra parte, en las personas de 80 años o más que conservan una gran abundancia de bacterias del género Bacteroides y/o que tienen una comunidad microbiana intestinal heterogénea, se observa una disminución de 4 años en la esperanza de vida. Estos resultados son muy robustos dado que se observaron en tres grupos de estudio con grandes diferencias demográficas.

¿Compuestos que alargan la esperanza de vida?


El segundo hallazgo del estudio es que el perfil de la microbiota intestinal de las personas que envejecen con buena salud se asocia a metabolitos sanguíneos producidos por las bacterias de la microbiota intestinal. Por ejemplo, se identificaron productos de degradación de aminoácidos específicos (triptófano y fenilalanina). Resulta interesante resaltar que algunos metabolitos ya se habían observado en la sangre de centenarios pero no en la de sujetos jóvenes sanos. Otros, como el indol, ya demostraron sus efectos sobre la prolongación de la esperanza de vida en numerosos modelos animales. Por lo tanto, el envejecimiento podría caracterizarse por una modificación de la actividad de la microbiota intestinal, que deja de producir moléculas específicas. Nunca nos cansaremos de repetirlo: cuidar mucho la microbiota intestinal en cada etapa de la vida puede prolongar la vida del huésped que la alberga y ayudar a vivir más tiempo con buena salud. A buen entendedor...

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Bibliografia:

Wilmanski T, Diener C, Rappaport N, et al. Gut microbiome pattern reflects healthy ageing and predicts survival in humans. Nat Metab. 2021 Feb;3(2):274-286.

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